Artículo de • Publicado el 29/06/2011

Abbey Lincoln (3/4): los años ochenta

La hermosa voz de la Abbey Lincoln gana en profundidad y seguridad con los años, pero su producción en los 80 no es muy abundante, tres álbumes, uno con el veterano Archie Shepp, otro con el joven Steve Coleman, y en el tercero rinde homenaje a Lady Day en un disco doble.

Max Roach: “No puedo decir que Abbey suena como Billie Holiday, pero sí que es tan original como ella. Abbey trata del mundo real… cantantes como Abbey, Billie Holiday, Bessie Smith… no son meras cantantes sino verdaderas narradoras de historias.” (ver nota 1 al final de este capítulo)

Cassandra Wilson: “Aprendí mucho de Abbey Lincoln acerca de cómo tomar caminos diferentes. Revistiendo los textos con todo aquello de lo que trata tu vida en cada momento.” (ver nota 2 al final de este capítulo)

1AbbeyLincolnOK

Y, en efecto, la vida penetra a raudales en la música de Abbey a través de la insoslayable humanidad de su voz. No es de extrañar que su expresividad ganase con los años, es lo que tienen los cantantes que huyen de la expresión técnicamente brillante para centrarse en lo puramente emocional. El paso del tiempo fue erosionando poco a poco la superficie de la hermosa voz de Abbey Lincoln, confiriéndole profundidad e impregnando sus pliegues con el poso vital de las experiencias vividas.

Hacerse oír en los ochenta

Durante los años ochenta la carrera discográfica de Abbey Lincoln vivió un tímido renacimiento. Nada para tirar cohetes en lo que a cantidad se refiere, pero se editaron tres grabaciones a su nombre (una de ellas, “Sings Billie”, en dos volúmenes independientes). “Golden Lady” (también editado posteriormente como “Painted Lady”) y “Talking To The Sun” muestran a la cantante junto a dos grandes saxofonistas: Archie Shepp el primero, Steve Coleman el segundo.

GoldenLadyDisco

Golden Lady (Inner City, 1981) es una equilibrada combinación de versiones (de Duke Ellingon, Stevie Wonder y Michel Legrand) y originales de Abbey, cuenta con un Shepp en magnífica forma al frente de un no menos magnífico quinteto de potente y hermoso sonido, capaz de afilar y ariscar sin aspavientos la elegante música de la cantante. Abbey está cambiada, se la nota más libre y segura de sí, relajadamente desprendida de las maneras convencionales de sus primeros años, profundamente personal, deliciosamente expresiva: dominando sin aspavientos su voz musical.

TalkingDisco2

Talking To The Sun (Enja, 1990), grabado en 1983, también en quinteto, da un paso más en el proceso de modernización emprendido por Lincoln; se trata de un jazz jovial, alejado de las formas musicales más clásicas, que flirtea sin tapujos con el M-Base sin zambullirse en él… y sin alzanzar la excelencia de “Golden Lady” (se puede escuchar en Spotify).

Previamente a estas dos grabaciones, en 1980, la cantante había intervenido en varios cortes del disco “The Maestro” (Muse) de Cedar Walton. Se trata de un trabajo algo disperso en el que el pianista buscó su lugar en el mundo adaptándose a los nuevos tiempos, pero que quedó a medio camino hacia ninguna parte, desperdigando aquí y allí buenos momentos que no terminaron de hilvanar entre sí.

SingsBillieDisco

Para no perder la costumbre de espaciar misteriosamente sus grabaciones, los dos volúmenes de Abbey Sings Billie (Enja, 1989) se editaron varios años después de la anterior grabación de la cantante (se puede escuchar en Spotify). Se trata de un concierto que la presenta al frente de un cuarteto, interpretando un generoso puñado de temas de Billie (suyos o popularizados por ella). Es un homenaje absolutamente lógico, dada la evidente admiración que Lincoln sintió desde siempre por Lady Day. El sonido de este disco es mucho más clásico que el de los dos anteriores trabajos de Abbey, y es una delicia disfrutar de su expresividad sutil, sincera, penetrante, en este contexto tan sobrio.

Qué queréis que os diga, para mí los discos de Abbey Lincoln durante los años ochenta están entre lo mejor de su carrera, sobre todo “Golden Lady” y “Abbey Sings Billie”.

Abbey al habla: retazos cazados al vuelo

2AbbeyLincolnOK2

“La especie humana posee el arte de la música por todo el mundo. No existe gente sin música. El ser humano está seguramente diseñado siguiendo un modelo musical. No lo se. Pero se que tenemos la música, y la gente de África sin duda la tiene. [La música] limpia el aire que respiras y crea otras expresiones, bailar, cantar, tocar instrumentos y sacarla fuera de ti.” (ver nota 3 al final del capítulo)

“Tiene que ser por dinero. Es así. No es culpa nuestra. Es lo que es. Entre nosotros y el dios de la música está el dios del dinero. El dios del dinero nos tiene acorralados contra la pared.” (ver nota 3 al final de este capítulo)

“Hay otras formas [de música] que llaman rock y rhythm&blues, y no son estilos musicales serios. Son estilos musicales estupendos. Son maravillosos. Pero lo que llamamos jazz es la creme de la creme.” (ver nota 3 al final de este capítulo)

“Soy diferente de otras cantantes de jazz, incluyendo a Billie Holiday, porque también soy actriz. Soy compositora y escribo letras, y pinto. Creo que practico las artes a un nivel más elevado que la mayoría de la gente. Casi todo el mundo depende de que exista una industria que le guíe y de a conocer. A mí me importa un bledo la industria. No necesito dinero. Nunca lo necesité, porque las fuerzas siempre parecen haber mirado por mí de manera que Abbey, incluso cuando su nombre era todavía Anna Marie, no pasase hambre. Jamás he padecido necesidades.” (ver nota 3 al final del capítulo)

© 2011 Ricardo Arribas

 
Nota 1: Cita extraída de un artículo de Charles J. Gans, publicado en Agosto de 2010 en boston.com
Nota 2: Cita extraída de un artículo de Nate Chinen, publicado en Agosto de 2010 en el New York Times
Nota 3: Citas extraídas de una entrevista de R. J. DeLuxe, publicada en Enero de 2004 en All About Jazz

Ir al recorte Abbey Lincoln (1/4): nacimiento de una cantante de jazz
Ir al recorte Abbey Lincoln (2/4): conciencia social y jazz de vanguardia (años sesenta y setenta)
Ir al recorte Abbey Lincoln (4/4): la etapa Verve

Autor: Ricardo Arribas

Nacido en 1972, 44 añazos ya, ha pasado la mayor parte de ellos disfrutando y aprendiendo con la música, si le preguntas te dirá que incluso entendiendo, a través de ella, un poquito mejor cómo funciona el mundo. El hecho de gozar con músicas no siempre mayoritarias le llevó con el tiempo a descubrir otro placer muy especial: escribir acerca de la música, tratar de transmitir y compartir con otros aficionados las sensaciones que le provoca, escuchar con oídos distintos tras haber escuchado/leído las que provoca en ellos... Y en esas anda.

No hay comentarios

Publica tu comentario