Artículo de • Publicado el 08/09/2014

Charlie Haden: el sonido del compromiso

El reciente fallecimiento de Charlie Haden ha supuesto, como no podía ser de otro modo, una conmoción para el mundo del jazz. Sus colegas de profesión expresan el impacto que les ha producido la noticia, tanto desde la vertiente humana como de la musical.

Delante: Charlie Haden, Reid Anderson y Ethan Iverson. Detrás: Dave King, Joshua Redman, Jeff Ballard, Larry Grenadier y Brad Mehldau (foto de Ruth Cameron).

Delante: Charlie Haden, Reid Anderson y Ethan Iverson. Detrás: Dave King, Joshua Redman, Jeff Ballard, Larry Grenadier y Brad Mehldau (foto de Ruth Cameron).

Cabría, quizá, reflexionar acerca de cuán ciego está el resto del mundo, que ha perdido a uno de los más generosos y necesarios de sus habitantes sin haberse dado cuenta siquiera de que una vez lo habitó… pero no ahora, bastante tenemos con digerir lo que supone compartir un espacio en el que ya no camina, ya no hace música, ya no combate Charlie Haden.

Pura melodía flotando sobre una cama de calor y groove

Paul Motian, Geri Allen y Charlie Haden.

Paul Motian, Geri Allen y Charlie Haden.

Geri Allen  |  pianista, ha compartido estudio de grabación con Haden en diversas ocasiones, fundamentalmente durante los años ochenta y principios de los noventa

“(…) La habilidad de Charlie para suspender el tiempo mediante el uso del pulso y el espacio, utilizando tonos ricos, perfectamente colocados, era tan conmovedora….

Estoy muy agradecida a Charlie por todas estas cosas y tantas otras más; gracias a Charlie y Ruth llegué a comprender el significado de la auténtica amistad..

Charlie, amamos haber estado ahí para escucharte empujar el sonido y arremolinarlo alrededor de nuestras cabezas, las cuerdas chasqueando en nuestras entrañas, allí donde las hermosas, oscuras melodías viven. Se te echa de menos…”.

Charlie Haden, sin gafas, y Reid Anderson.

Charlie Haden, sin gafas, y Reid Anderson.

Reid Anderson  |  contrabajista, ha afirmado repetidamente que Haden es el culpable de que él se haya dedicado al contrabajo

“(…) Su estilo era la encarnación del folklore y el misterio, y poseía el más absoluto entendimiento de cómo su instrumento servía a la música en conjunto. Aportó sus particulares voz y lirismo a cada contexto musical en que participó. Hay músicos que, no importa cuánto te esfuerces por encontrar tu propia voz, estarán siempre allí, en cada nota que toques. Para mí Charlie Haden es uno de esos músicos”.

4 Benoit Delbec120Benoit Delbecq  |  pianista, admirador de Haden, escucharle en directo junto a Paul Motian y Paul Bley durante la adolescencia afectó profundamente a su futuro como músico

“Y ahora… ¡qué decir del tempo de Mr. Haden, por supuesto su tempo, todo él conectado con un sonido que cualquiera que lo conozca puede reconocer inmediatamente!

Charlie Haden permitía y aportaba mucha libertad a la música, cada nota que tocaba parecía llegar sobre un velo de seda, como si se tratase de una ceremonia para celebrar la existencia de la música. Haden ha alcanzado ahora la inmortalidad, es un ejemplo de maestría en el arte y seguirá siendo un maestro para todas las futuras generaciones».

5 Mike Formanek120Mike Formanek  |  bajista, admirador de Haden

“(…) Al principio traté, como tantos otros, de imitar a Charlie, pero fracasé en conseguir algo más allá de la más superficial emulación. Al final su influencia en mí no depende tanto de su manera de tocar el contrabajo como de su integridad».

6 John Hebert120John Hébert  |  contrabajista, admirador de Haden, recuerda vívidamente un ensayo abierto al público del grupo de Ornette en 1998, en el que tocaban Billy Higgins, Lee Konitz y Haden

“(…) El sonido que te llega del contrabajo de Charlie. Amigo, menudo sonido ese. Bajo y resonante, cada nota nítida y llena de intención. Eso es lo que resulta tan alucinante acerca de Charlie Haden. Sonido, sonido, sonido. Olvídate de la técnica y el virtuosismo, es pura melodía flotando sobre una cama de calor y groove».

7 Ben Monder120Ben Monder  |  guitarrista, admirador de Haden

“Una tarde años atrás Ben Street y yo decidimos recorrer su extensa colección de discos para tratar de averiguar quien había tenido el mejor sonido de contrabajo. Durante horas pusimos a cuantos competidores se nos ocurrieron. Charlie Haden ganó por goleada, en realidad el resultado que ambos esperábamos.

Su contrabajo estaba tan cerca como era posible llegar a estar de la voz humana. Su sonido era grande y amistoso, su estilo lírico, brillante, casual. Te hacía sentir mejor. Y su terrosidad convertía cualquier cosa que tocase en accesible a todo el mundo. Y, por supuesto, la cantidad de grabaciones de las que formaba parte y que eran indispensables en mi crecimiento como músico y persona es enorme».

8 Jason Moran120Jason Moran  |  pianista, admirador de Haden

“¡Maldición! Pienso compartirlo tal cuál.

Charlie tenía una manera peculiar de tirar de las notas: simultáneamente desde el suelo y desde el aire. Era capaz de exponer sónicamente las posibilidades del contrabajo. Lo mismo dentro del groove que libre del groove.

Una noche, acostando a los niños, mi mujer me dijo: «Necesito conocer a ese hombre cuya música contiene tanta historia en cada línea de su contrabajo».

La conciencia que tenía Charlie de todo el mundo le convertía en la clase de músico y ser humano con quien todos deseábamos estar.

Profundo. Le amaba”.

9 Chris Potter120Chris Potter  |  saxofonista tenor, coincidió con Haden en el disco de Enrico Pieranunzi Fellini Jazz

“(…) Tenía una conexión tan directa con la música y con su instrumento, cada nota que tocó se siente necesaria e importante, no hay nada superfluo que ensombrezca su mensaje. ¡Y cómo tocaba una melodía! Tocar con Charlie Haden era diferente a tocar con cualquier otro contrabajista, la única manera que se me ocurre para describirlo es que era profunda, profundamente humano”.

10 Jorge Rossy120Jorge Rossy  |  baterista, ha formado parte durante los últimos años de grupos de Haden como el Quartet West y el Land of the Sun Septet

“La manera de acercarse a las líneas de contrabajo de Charlie Haden es para mí la declaración definitiva en cuanto a cómo llevar la voz cantante. Sus líneas son tan fuertes y se mueven tan despacio que puedes escuchar el movimiento armónico de la música con absoluta transparencia, y sentir cada movimiento como inevitable. Si piensas en la música como sonidos organizados que crean emoción, esa sensación es justo lo que necesitas para sentir una gravedad lógica y emotiva, un tirón que te captura por completo. Añade a todo ello sus alucinantes sonido, tempo, mágico sentido de las dinámicas y sabiduría para contar historias musicalmente, y tienes a uno de los más memorables músicos de nuestro tiempo”.

Un faro para el alma de la música

11 Ralph Alessi120Ralph Alessi  |  trompetista, fue alumno de Haden en 1982 en el CalArts de California

“(…) mi sensación es que Charlie era todo él música, música que emanaba profundamente de cada fibra de su cuerpo, de su mente, de su alma y, más específicamente, de sus oídos. El sonido de su contrabajo literalmente plasmaba lo que él era en realidad: un cantante (…). Él es sin duda uno de los más conmovedores músicos que conozco, y uno de los principales motivos por los que me he embarcado en el mundo de la improvisación hasta el nivel en que lo he hecho. Él y su música vivirán para siempre”.

12 Alan Broadbent120Alan Broadbent  |  pianista, miembro del Quartet West de Haden, con el que ha grabado y tocado regularmente desde 1987: Quartet West, Haunted Heart, Always Say Goodbye,…

“(…) Ese era Charlie, no solo buscaba las «notas hermosas» sino  también lo que las genera, la espiritualidad de estar conectado con la persona a la que estaba acompañando. Qué emocionante era cabalgar la corriente que creaba por debajo de ti.

Cuán humilde y hermoso resultaba cuando te miraba desde su contrabajo y vocalizaba «yeah man» mientras tocábamos juntos.

Esa es la memoria que conservaré en mi corazón para siempre del más humano de los seres humanos, del más musical de los músicos.

Yeah, Charlie!”

13 Stephen Crump120Stephen Crump  |  contrabajista, admirador de Haden

“Charlie Haden era un faro para el alma de la música, un recordatorio constante de que esta debe ser una forma de comunicación con el espíritu humano, nada menos que eso.

Siempre desde el corazón, siempre bien plantado en el momento, sin importar el modo musical en que se embarcase, él nos conectaba poderosamente con nuestras raíces compartidas, mientras permanecía libre, leve, lleno de una reverencial simplicidad… una destilación de elementos.

Era un ciudadano-artista, un activista de la percepción global aglutinadora, pleno de convicción humanista.

Entonces, por supuesto, estaba El Sonido. El sonido de la Madre Tierra, vasto como el océano, ancho como una secoya, y aún así flexible y juguetón. Era una llamada para excavar más y más profundamente en nosotros mismos y hacer el viaje hacia el infinito.

Pienso tener en cuenta esa llamada”.

14 Fred Hersch120Fred Hersch  |  pianista, ha tenido ocasión de tocar a dúo con Haden y, años después, formar parte de la Liberation Music Orchestra, además de haber contado con el contrabajista en su disco Sarabande y haber coincidido con él en Mighty Lights de Jane Ira Bloom

“(…) Su tono estaba tan focalizado y afinado, nadie más era capaz de crear cambios de acorde espontáneos a partir de improvisaciones “free” en el modo en que lo hacía él. Sus oídos eran enormes, igual si la música era dentro del tono o abierta. Y sus solos eran tan personales y tan placenteros de escuchar”.

15 Frank Kimbrough120Frank Kimbrough  |  pianista, tuvo ocasión de tocar con Haden en una única ocasión, sustituyendo a Paul Bley en la toma de sonido de un concierto en el Blue Note

“Tras la muerte de Charlie queda tanto que añorar, y aún así tanto por lo que estar eternamente agradecidos, tanto para llevar con nosotros. Él tocó la historia de la música, honestamente, con el más hermoso de los sonidos, siempre en el momento, jamás errando. ¡Qué foco, qué SONIDO, qué vulnerabilidad, cuánta humanidad! Enseñó tanto a tantos, y siempre dando un fantástico ejemplo. Desde su fallecimiento he visto una efusión de amor hacia él que resulta indicativa del que él mostró siempre por la música y por la humanidad”.

16 Bradford Marsalis120Brandford Marsalis  |  saxofonista tenor, participó en la grabación Dream Keeper de la Liberation Music Orchestra de Haden

“Cuando escuchas las canciones «in» de The Shape of Jazz to Come, como Lonely Woman, Peace o Congeniality, Ornette toca como lo había hecho en sus discos anteriores, igual que Don Cherry. Higgins swinguea como un diablo, es todo lo que hace falta. Pero lo que hace Charlie Haden es brillante. Él toca «out», como se suele decir, pero siempre regresa para tocar «in» durante unos segundos de manera que todo el mundo sepa dónde está. Y su enfoque, rompiendo el tiempo con arpegios por ejemplo, tiene un efecto como de tambaleo en la música. Y simplemente porque utiliza notas que la mayoría de contrabajistas no utilizarían para resolver una secuencia de acordes, lo que hace tiene el efecto de estar fuera de la estructura. La idea es sencillamente genial. Si fue de Ornette o de Charlie resulta irrelevante. Charlie era el tipo capaz de hacerlo, el tipo que lo hizo, mientras todo el mundo a su alrededor no lo fue”.

17 Sam Newsome120Sam Newsome  |  saxofonista soprano, admirador de Haden

“El mundo del jazz tiene con Mr. Haden una gran deuda por sus grandes composiciones, por sus grandes bandas, por toda la gran música que trajo a cada escenario y grabación y, sobre todo, por el gran amor que exudó hacia la humanidad, la justicia, la igualdad, el respeto por todas las vidas humanas… Gracias, Mr. Haden, por el insuperable legado que has dejado tras de ti”.

El más humano de los seres humanos, el más musical de los músicos

18 Joey Baron120Joey Baron  |  baterista, ha tocado junto a Haden sustituyendo a Lawrence Marable en el Quartet West y coincidido con él en la grabación de Sarabande de Fred Hersch

“Recuerdo una ocasion en que me llamó para sustituir a Lawrence Marable en el Quartet West para unas actuaciones en New York. No había posibilidad de transportar el bajo en el avión. En la toma de sonido Charlie tomó el contrabajo que le habían proporcionado. Estuvo un rato afinando y ajustando el instrumento. Yo me senté en el escenario esperando que terminase antes de montar la batería. No había nadie más por allí. No creo que él fuese consciente de que yo estaba allí…

De cualquier modo después de afinar siguió tocando y aquella hermosa música que te encogía el corazón brotaba de él. Insinuaba una tonada de Ornette Coleman y seguía luego moviéndose hacia delante. Durante unos quince minutos siguió desvelando melodías.  ¡Qué sonido! ¡¡Qué sentimiento!! ¡¡¡Toda la tierra se movía!!! Qué momento para presenciar… un verdadero artista haciendo lo que más amaba.

Cuando terminó yo me levanté quedamente y dije: «Gracias, Charlie».

Él respondió, meneando la cabeza: «Amigo, este bajo es un verdadero perraco».

Estoy seguro de que tenía razón, pero jamás escuché a un perro contar historias como aquellas. Gracias, Charlie”.

19 Joe Lovano120Joe Lovano  |  saxofonista tenor, formó parte durante varios años de la Liberation Music Orchestra de Haden, sustituyó ocasionalmente a Ernie Watts en el Quartet West y coincidió con el contrabajista en diversas grabaciones, en especial en la serie On Broadway de Paul Motian y en The Montreal Tapes: Liberation Music Orchestra -1989, Verve- de Haden

“(…) Charlie dijo una vez que Ornette le dio permiso para ser él mismo en la música. Aquello me dio la inspiración para esforzarme y evolucionar en el arte de la improvisación (…). Aprendí de su generoso, amoroso espíritu todo lo que hay que aprender en cuanto a compartir las bendiciones de la vida y la música… Charlie era serio, meditabundo, introspectivo, divertido, juguetón, salvaje, cool, intrépido y muy activo políticamente… las lecciones que he aprendido de él formarán parte de mi vida para siempre… ¡¡Charlie Haden fue sin duda una luz brillante para todos nosotros!! Gracias Charlie…”

20 Brad Mehldau120Brad Mehldau  |  pianista, participó junto a Haden en las grabaciones Alone Together y Live at Birdland de Lee Konitz, y American Dreams del propio Haden

“Jeff Ballard, Larry Grenadier y yo estábamos tocando en Los Angeles hace unos meses y antes de marchar de la ciudad fuimos a visitar a Charlie y su esposa Ruth en su casa. Charlie estaba sufriendo mucho y hablamos con él y con Ruth acerca de la polio que había consumido sus vidas durante los últimos años. Ruth es una dinamo, una mujer increíblemente fuerte y devota, la mejor compañía posible de Charlie a lo largo de todas sus pruebas. Dios la bendiga. Habían visitado a un montón de especialistas en distintas partes del mundo, y recorrido toda la gama entre la medicina occidental y las dietas macrobióticas. Los tratamientos habían ayudado y posibilitado recuperaciones temporales: hace dos años Charlie y Ruth habían venido a vernos tocar en un programa doble con The Bad Plus y Joshua Redman en Los Angeles y él estaba estupendo y de buen humor, comentó incluso que estaba tocando de nuevo.

Eventualmente ha terminado sucumbiendo a las complicaciones de la enfermedad, pero no sin presentar una valiente batalla junto a Ruth.

Cuando vimos a Charlie por última vez nos puso un disco que esperaba que saliera al mercado pronto. Era una interpretación a dúo, en directo, junto al guitarrista Jim Hall, otro músico de jazz recientemente fallecido y que encarnaba algunos de los mismos principios musicales que tanto me inspiraron de Charlie: un absoluto compromiso con la melodía en todo momento; dentro de esa melodía constante, el inconfundible, irrompible hilo de la canción; y, lo mismo en el papel de solista que como acompañante para otro solista, la absoluta ausencia de arbitrariedad en su música. ¿Cómo podemos evitar esa arbitrariedad, esa insinceridad, y aún así permanecer intuitivos y no quedar encerrados en el fulgor cegador de la improvisación? Estas eran las cosas que Charlie me demostraba cuando tocaba con él, a menudo con el gran Lee Konitz y, más recientemente, con el añorado, enorme Paul Motian. (…)

Los sentimientos no son algo que se pueda analizar demasiado bien con palabras, pero algunas de sus características sí: un intocable, eterno «hipness»; un sentimiento como de danza, con un elemento de peligro; unas veces, algo parecido a un diamante pulido, precioso de contemplar, irrompible; otras veces la imagen de una escultura de arena o un mandala, una belleza que se rompe y estalla, desapareciendo mientras tú la contemplas todavía; un careo con la mortalidad, un ajuste de cuentas, pero quizá también una forma de aceptación, incluso de celebración. Todos esos sentimientos irrompibles, junto con esa sensación de definitiva vulnerabilidad, se dan la mano en esa composición perfecta de Charlie: Silence.

Charlie hablaba mucho de Scott LaFaro, LaFaro fue grande para él. Llegaron a la escena más o menos a la vez, y ambos abrieron caminos para lo que el contrabajo podía hacer en el jazz de diferentes maneras; LaFaro nos dejó pronto debido a una tragedia, Charlie continuó. Aquello afectó a Charlie. Charlie amaba el be-bpo, amaba a los cantantes. Amaba el periodo justo después de fallecer Bird, justo antes de que el hard-bop se codificase en algo más definido, menos abierto, quizás porque aquel era el tiempo, a principios de los cincuenta, en que el llegaba al jazz. Hablaba mucho acerca de pianistas como Elmo Hope y Herbie Nichols. Charlie hablaba de Billie Holiday con especial reverencia, y de cómo coincidió con ella en una ocasión cuando era muy joven. También amaba a las cantantes de los cincuenta como Jeri Southern y June Christy. Charlie se casó con una cantante, recientemente había compartido un proyecto musical con Ruth, así como The Art of the Song, en que aparecían almas gemelas como Shirley Horn”.

21 Joshua Redman120Joshua Redman  |  saxofonista tenor, contó con Haden en su grabación Wish

“Una de las cosas acerca de las que Charlie hablaba constantemente era la importancia de la belleza en la música, o quizás más específicamente, del poder, del potencial y la necesidad que tiene la música para crear y preservar la belleza en este mundo. En realidad, Charlie hablaba tan a menudo acerca de estas cuestiones que creo que algunos de nosotros llegamos a darlas por supuestas, hasta el punto en que podíamos llegar a pasar por alto la plena seriedad y sinceridad de sus palabras. Quizás ocasionalmente incluso llegamos a correr peligro de escucharlas como algo parecido a un cliché.

Pero no era un cliché. Era la verdad de Charlie. Era La Verdad. Y Charlie encarnaba e insistía en esa verdad cada vez que agarraba ese contrabajo. Su estilo era uno de las más plenas, más genuinas expresiones de la belleza en el jazz: exquisito liricismo, empáticas armonías, ilimitada flexibilidad nacida de su generosidad improvisatoria y de su intimidad con nosotros; y un desinteresado, envolvente groove de enorme corazón. (…)

Charlie Haden ha abandonado ahora nuestro mundo. Pero no nos ha abandonado a nosotros. Porque deja tras de sí suficiente belleza para sostenernos a través de este mundo y del siguiente”.

22 Matt Wilson120Matt Wilson  |  baterista, fue miembro de la Liberation Music Orchestra durante la grabación de Not in Our Name y los conciertos posteriores, tocó con frecuencia en trío junto a Haden y Dewey Redman

“Cuando mi esposa Felicia y yo supimos que íbamos a tener trillizos mi querido amigo y mentor Dewey Redman me animó a llamar a Charlie en busca de consejo. Me recuerdo diciendo: «Hola Charlie, soy Matt Wilson y necesito hablar contigo, pero no de música. Mi mujer y yo vamos a tener trillizos».

Él dijo: «Wow, amigo, eso es fantástico. Estoy en mitad de otra conversación telefónica, en seguida me pongo contigo». Y así fue. Hablamos más de una hora. Fue una hermosa conversación y sus palabras de apoyo fueron alentadoras.

Charlie tiene un hijo, Josh, y trillizas: Petra, Tanya y Raquel. Yo tengo una hija, Autrey, y trillizos: Max, Henry e Ethan. 8 niños, 4 edades. Nos llamabamos a nosotros mismos The Fathers of Triplets Rhythm Team. (…)

Amaba hablar por teléfono con Charlie y trataba de hacerlo regularmente. Le recuerdo poniéndome al teléfono remezclas del disco de la Liberation Music Orchestra “Not In Our Name”. Charlie siempre tenía una buena broma o dos para compartir durante nuestras discusiones políticas. La última vez que hablé con él fue el 16 de Junio, unos días después de que mi esposa Felicia perdiera su batalla contra la leucemia. Fue breve. Su voz sonaba débil pero sus palabras eran fuertes. Dijo «Te quiero, amigo mío».

Estaré eternamente agradecido por la alucinante diversión que tuvimos en los escenarios, en la carretera y al teléfono.

Tu espíritu, amor y compasión serán siempre parte de mi presencia musical”.

Charlie Haden en una tienda de helados y golosinas.

Charlie Haden en una tienda de helados y golosinas.

Selección y traducción por Ricardo Arribas © 2014

Este recorte se ha elaborado seleccionando citas contenidas en la entrada Liberation Chorus del blog Do The Math (dirigido por el pianista Ethan Iverson)

Autor: Ricardo Arribas

Nacido en 1972, 44 añazos ya, ha pasado la mayor parte de ellos disfrutando y aprendiendo con la música, si le preguntas te dirá que incluso entendiendo, a través de ella, un poquito mejor cómo funciona el mundo. El hecho de gozar con músicas no siempre mayoritarias le llevó con el tiempo a descubrir otro placer muy especial: escribir acerca de la música, tratar de transmitir y compartir con otros aficionados las sensaciones que le provoca, escuchar con oídos distintos tras haber escuchado/leído las que provoca en ellos... Y en esas anda.

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