Lucian Ban y su grupo Elevation en la Sala Clamoress de Madrid
Artículo de • Publicado el 03/10/2016

Concierto: Lucian Ban Elevation en Madrid

El 2 de Octubre el pianista rumano Lucian Ban ofreció un concierto en la Sala Clamores de Madrid. Junto a él su banda Elevation, que completan Abraham Burton, John Hébert y Eric McPherson. Aquí tenéis las impresiones de Ricardo Arribas al salir del concierto.

Lucian Ban anunció, nada más subir al escenario junto con el resto de músicos, que estaba muy ilusionado con esta banda (Elevation), y que su intención era introducir elementos de la música popular de la Transilvania donde nació en un entorno netamente jazzítico. La verdad es que, desconocedor que es uno del folklore transilvano (salvo en lo que respecta a ciertas siniestras leyendas por todos conocidas), no sabría determinar el peso que esa música popular tiene en la música que ofreció el grupo: lo que sonó en Clamores fue, sobre todo, jazz de muchísimos quilates.

Dos newyorkinos, uno de New Orleans y un transilvano

Mystery y Songs of Afar de Lucian Ban Elevation

Los dos discos publicados por Elevation, el grupo de Lucian Ban: “Mystery” © Sunnyside Records, 2013, y “Songs From Afar” © Sunnyside, 2016.

Estamos ante una de esas formaciones que ilusionan de manera automática, tan solo con leer los nombres que las conforman. No se trata, además, de una reunión de circunstancias: con dos excelentes grabaciones a sus espaldas (“Mystery” –Sunnyside, 2013- y “Songs From Afar” –Sunnyside, 2016), Elevation es una agrupación estable, rodada, vibrante y capaz. ¿Sonará tan atractiva su música sobre el escenario como en el reproductor?
La (previsible) respuesta es que sí. Es más, en directo el grupo gana en potencia, en una rotundidad que no resta alcance a su ya conocida sutileza… La música de Lucian Ban y Elevation viene envuelta en una colección de melodías realmente hermosas, resaltadas por la fina y sensible interpretación de un grupo capaz de jugar con ellas, reformularlas, sugerir posibilidades y lanzarse a explorarlas hasta sus últimas consecuencias. El resultado es un puñado de interpretaciones verdaderamente imprevisible, en que jamás se pierde de vista la composición original pero que, sobre todo, abre la música a la imaginación y el talento de unos músicos capaces de aportar nuevas perspectivas a cada momento, y de reaccionar creativamente a las que proponen los demás.

Ban hizo gala de un pianismo sobrio, muy nítido, en que las notas y acordes sonaban cristalinos, francos, directos: cada pulsación tiene sentido para él, no malgastó ni una nota, todas ellas rebosaron sentido… incluso cuando se lanzó en aceradas escalas a lo largo del teclado, en los momentos más tórridos de la noche. Abraham Burton se mostró igualmente capaz en las sensibles exposiciones de los temas (precioso sonido el que extrae de su tenor) que en los más torrenciales pasajes de la noche, en que terminaba bramando poderosamente (sin acelerarse, siempre controladas sus explosiones sonoras) e incrementando bastantes grados la temperatura de la sala: el alma de Coltrane sobrevoló con especial fuerza en algunos momentos de sus intervenciones. John Hébert se mostró toda la noche como el excitante, imprevisible e inspirador contrabajista que es, un compañero leal pero exigente, engañosamente discreta su labor, siempre pertinentes sus atractivas sugerencias musicales… Eric McPherson, finalmente, hizo sentir con fuerza el poder de su percusión bulliciosa, seca, increíblemente rica en recursos: tan pronto se enganchaba en un ritmo poderosamente swingante como hacía saltar todo por los aires en furibundas, deslumbrantes explosiones (que, en algún caso, hacían imposible escuchar a sus compañeros debido a su asombrosa energía).

Conversar sin palabras

Pero, sobre todo, resultó un lujo asistir a una actuación en que todos los músicos están tan constantemente abiertos al diálogo con los demás, algo que se notó claramente a nivel musical, claro, pero también, y fue un placer asistir allí mismo a todo ello, desde un punto de vista puramente visual: McPherson (sonriente toda la noche, disfrutando claramente de su labor) mirando fijamente, con intención, a Hébert cuando este introdujo un nuevo y ocurrente riff bajo la línea improvisada de Burton, y animándole con los gestos a seguir enganchado en él un poco más; Ban y Hébert mirándose, sonrientes, mientras se enroscaban en un rico y quizá inesperado diálogo en mitad de una improvisación del pianista; Burton, desplazado tras McPherson, contemplándole mientras aquel descomponía y reorganizaba los ritmos a golpe de tambor; Burton acodado en el piano, atento a los desarrollos de Hébert sobre el castillo percusivo del baterista;…

La variedad del menú ofrecido por el grupo, que incluyó tanto hermosas baladas como veloces desarrollos plenos de swing; arrebatos free y poderosos ritmos funk, fue otra de las bazas que ayudaron a que el concierto que Lucian Ban y su fantástico grupo resultase tan gozoso. Un lujo, un privilegio… Lástima que, pese al indudable tirón de este cuarteto, y pese a las excelentes grabaciones que tienen en el mercado, la sala estuviese tan poco concurrida: esta actuación habría, sin duda, alegrado la noche a buen número de aficionados que, por desgracia, no se animaron a asistir.

© Ricardo Arribas, 2016

 
El grupo Elevation de Lucian Ban al piano con Abraham Burton al saxo tenor, John Hebert al contrabajo, y aquí a la batería Nasheet Waits, en una actuación el año 2008.

Autor: Ricardo Arribas

Nacido en 1972, 44 añazos ya, ha pasado la mayor parte de ellos disfrutando y aprendiendo con la música, si le preguntas te dirá que incluso entendiendo, a través de ella, un poquito mejor cómo funciona el mundo. El hecho de gozar con músicas no siempre mayoritarias le llevó con el tiempo a descubrir otro placer muy especial: escribir acerca de la música, tratar de transmitir y compartir con otros aficionados las sensaciones que le provoca, escuchar con oídos distintos tras haber escuchado/leído las que provoca en ellos... Y en esas anda.

3 Comentarios
  • Jesús Gonzalo 10:52h, 09 octubre Responder

    Gracias, Ricardo por asistir a este gran concierto. Abrazo jazzitero!

  • Alejandro Díaz 17:37h, 21 octubre Responder

    Muchas gracias por tu descripción del evento. Es un concierto que me hubiera gustado poder ver, y por lo que cuentas seguro que hubiera disfrutado. Lucian Ban me interesa mucho desde que lo vi en directo en el 2012, en un concierto en Guimarães (Portugal) con un grupazo tremendo (Ralph Alessi, Tony Malaby….) interpretando música del también rumano George Enescu.

    • Ricardo Arribas 08:29h, 25 octubre Responder

      Un placer Alejandro. Escribir acerca del concierto y, sobre todo, ver a este grupo tan atractivo en directo. ¡Qué suerte, asistir a Guimaraes debe ser la leche!

      Un abrazo, gracias por tus palabras.

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