Tony Malabi con Venado Tuerto Trío
Artículo de • Publicado el 21/12/2016

Concierto: El nuevo trío de Genovese y Malaby en Buenos Aires

Leo Genovese –que últimamente ha compartido formaciones con músicos como Wayne Shorter, Herbie Hancock, Joe Lovano, Esperanza Spalding y Jack DeJohnette– presenta otra de sus estimulantes propuestas: el Venado Tuerto Trio.

Club Bebop de Buenos Aires

El Bebop, en el barrio de San Telmo. Uno de los clubes de jazz más destacados de Buenos Aires junto a Notorius, Thelonious, Virasoro, Boris y Monk.

En estas semanas los aficionados porteños al jazz apuraron los últimos conciertos del año, antes de que las fechas navideñas y los veraniegos meses de enero y febrero impongan una disminución en las actividades culturales de la ciudad. Dentro de una programación que se ofrecía en un puñado de clubes de jazz, el Centro Cultural Kirchner, la Usina del Arte y el Centro Cultural San Martín, destacaba especialmente el concierto que anunciaba el elegante Bebop, situado en el subsuelo del restaurante Aldo’s, unas calles al sur de la histórica Plaza de Mayo. Allí, el pasado sábado 17 de diciembre, Leo Genovese presentaba su Venado Tuerto Trio, con el potente saxo de Tony Malaby y la joven batería de Fermín Merlo. Un proyecto nacido en Nueva York (allí con Francisco Mela a cargo de la percusión) en este 2016 tan provechoso para Genovese: acaba de salir del horno de Newvelle Records su “Argentinosaurus“, con Esperanza Spalding y Jack DeJohnette, y ya tiene grabado y mezclado su disco con The Legal Aliens, en el que intervienen dieciséis músicos de diferentes países.

El Venado Tuerto Trio –denominación que remite a la ciudad natal del pianista, en la provincia de Santa Fe– estuvo de gira por la Argentina tras una serie de actuaciones que Genovese y Malaby celebraron por separado en diferentes puntos del país, el primero con su trío Nómades, el segundo con su remozado Tamarindo.

Tony Malaby en Bebop

Malaby en la Argentina: presentaciones en los festivales de jazz de Buenos Aires, Mar del Plata y Córdoba con su trío Tamarindo, días de pesca en la Patagonia y gira con el Venado Tuerto Trio por diferentes ciudades del país.

La música que pudimos escuchar en el Bebop Club, aún inédita, se movió por territorios vanguardistas respirando una gran dosis de libertad. Sin atarse a un repertorio pautado, el trío sumergió al auditorio en un vivaz y cambiante oleaje de energía que no se detuvo para hacer pausas entre un tema y otro. Los tres músicos sonaron tan frescos y desenfadados que ponerle la etiqueta de free jazz a lo que hicieron sería encorsetar demasiado lo que allí sonó. De esa libertad dieron cuenta, por ejemplo, cada uno de los espacios que Leo construía para que el músico de Tucson se moviera a sus anchas, un saxofonista que no suele encontrarse muy a gusto tocando con pianistas. Malaby necesita que se le confiera un cierto protagonismo para trabajar y expresar sus ideas y eso es algo que Genovese sabe manejar muy bien, dibujando desde el teclado un constante juego de tensiones e interacción con los otros dos pilares del trío.

La importancia de escuchar al otro

Espontaneidad, improvisación, confianza, compenetración y experimentación marcaron la hoja de ruta que alumbró una serie de clímax que brotaban desde diferentes ángulos: los intrépidos teclados de Leo (piano y Minimoog), los sinuosos recorridos de Tony (saxofones tenor y soprano), los mano a mano entre la chispeante batería de Merlo y el piano percusivo de Genovese, o ese breve pasaje en el que este cruzó los sonidos gangosos de una corneta oriental con el soprano de Malaby.

El propio Genovese, en una entrevista reciente, se refirió a su nuevo proyecto con estas palabras: «Lo que más me interesa es no escuchar la voz del cansancio, la voz del mercado, la voz del egoísmo o de la arrogancia. Lo que quiero es seguir creciendo y profundizando en esto tan lunático a lo que llaman vida. De ahí surge una música que va mutando como muta toda nuestra información celular. Venado Tuerto Trio surge desde ahí, de algo con genética de adaptación, integración y compromiso, con y para todas las voces que cantan sin sonido, todavía».

Una vez más, lo importante para el pianista es la gente, dar con personas que lo inspiren y estar atento a ellos para que la química que fluye de lo individual a lo grupal y a cierto sentido de trascendencia dé lo mejor de sí: «Cada músico, como cada persona, es un universo. Hay que dejar que esos universos se toquen, se miren, se escuchen. Se trata, siempre, de escuchar al otro».

Texto y fotos © Pablo Terés, 2016

 
Concierto de Venado Tuerto Trio (Tony Malaby, Leo Genovese y Fermín Merlo) en el Bebop Club de Buenos Aires:

Autor: Pablo Terés

Montevideano residente en España, creció escuchando el bandoneón de su padre y los discos de Billie Holliday de su madre. Convertido en un musicófago empedernido, escribe para diferentes publicaciones online sobre jazz y otras músicas del mundo mientras continúa preguntándose qué diablos es esto de la música. Ir por la vida sin un rumbo fijo le ayuda a no sentirse perdido.

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