Artículo de • Publicado el 17/07/2010

En vivo: Getxo Jazz 2010. Una carpa blanca bajo el cielo gris (3/4)

Crónica del tercer día del Festival Getxo Jazz 2010, hoy suben al escenario de la carpa el grupo gallego GDjazz Quartet y el Dave Douglas Quintet con Donny McCaslin, Uri Caine, James Genus, Clarence Penn, y naturalmente el trompetista Dave Douglas.

Sábado 3 de Julio

Dentro del concurso de grupos, comenzamos con un cuarteto español, procedente de Galicia:

GDjazz Quartet
Javier Pereiro (trompeta), Virxilio Da Silva (guitarra), Manuel Brito (contrabajo), Max Gómez (batería).

De los cuatro grupos participantes en el concurso, este fue el que menos me enganchó, principalmente porque lo encontré algo irregular. Hicieron dos temas estupendos: la bonita balada que tocaron a mitad del set (con un muy buen trabajo de Max Gómez en los platos) y el vibrante tema que tocaron al final, que me dejó con un excelente sabor de boca. Ojalá todo el concierto hubiera estado a ese nivel, pero el resto de los temas los encontré algo tibios. Practican un hard-bop moderno con referencias al sonido clásico de Blue Note. Me gustó mucho Javier Pereiro, con un sonido precioso a la trompeta, y también destacaría la labor de Manuel Brito al contrabajo. Sobre el guitarrista Virxilio Da Silva se leen muy buenas cosas en la web (JazzTimes se deshace en elogios de su disco “Odysseia” y lo mismo hace Jorge Rocha en su blog “Jazz y Otras Yerbas”), pero a mí personalmente no me terminó de convencer.
 

Dave Douglas Quintet
Dave Douglas (trompeta), Donny McCaslin (saxo tenor), Uri Caine (piano), James Genus (contrabajo), Clarence Penn (batería).

Sorpresa: Uri Caine no estuvo al Fender Rhodes, sino al piano. Al parecer ya lleva unos cuantos meses tocándolo con esta formación, pero yo no me había enterado. No pasa nada, cierto es que Caine es un maestro con el Rhodes, pero con el piano tampoco es manco que digamos.

Los dos primeros temas fueron dos bombazos, dos temas veloces con Douglas y McCaslin intercambiando piruetas estratosféricas, una descarga de adrenalina y creatividad que nos dejó a todos paralizados en la silla. Douglas, para relajar el ambiente, se puso simpático y nos dio la noticia de la victoria de España sobre Paraguay en el Mundial de fútbol. Y, para demostrar su apoyo a la selección española, levantó la pierna e hizo que nos fijáramos en sus zapatillas, que eran rojas con bandas amarillas. A continuación tocaron “The Law Of Historic Memory”, un tema lento “made in Douglas” que era al mismo tiempo lírico y abstracto, intelectual y emotivo. No sé cómo lo hace, pero le salen de cine estas cosas. Una maravilla auténtica. Siguieron con el vibrante “The Presidents” y entonces Douglas anunció que iba a homenajear al pianista Lluis Vidal, con el que colaboró recientemente en el proyecto “Mompiana” y que, según nos dijo, se encuentra convaleciente de una grave enfermedad. El tema elegido para el homenaje fue “Rain on my Parade”, con una preciosa introducción de Uri Caine. Después vinieron “Blockbuster” y “War Room”, entre otros.

A Douglas se le vio contento, relajado, con ganas de agradar y de entregarse al máximo. Nos regaló varias improvisaciones formidables.
Lo primero que piensas cuando ves al espigado Donny McCaslin es que se ha equivocado de lugar. Con esa pinta que tiene de profesor paliza de Universidad, parece que venga dispuesto a dar una conferencia. Y, en cierta forma, eso es lo que hace: una conferencia sobre cómo tocar el saxo con energía y pasión. Qué bárbaro. Fue posiblemente el más aplaudido de la noche.

A Uri Caine, curiosamente, lo encontré más comedido que en otras ocasiones. Hizo algunos solos muy brillantes, pero sus intervenciones estuvieron espaciadas, centrándose mucho en la función rítmica y dejando que el protagonismo se lo llevaran los dos sopladores. Pero… ¡cómo toca cuando se pone!
James Genus me encantó. Escondido detrás de los demás, hizo una demostración de cómo llevar el ritmo de un grupo, especialmente cuando se ponía a hacer “walking bass”. Y estuvo finísimo en sus dos solos.

Con Caine y Genus muy enfrascados en la función rítmica, el que estaba un poco más liberado en ese aspecto era el batería Clarence Penn, que se movía como un pulpo repartiendo golpes a diestro y siniestro por su amplio kit, que incluía un tom grande situado a continuación del tom de piso, otro más pequeño encima del bombo, cuatro platos (incluyendo uno de esos abollados), un cencerro, un taco de madera (o caja china) y lo que parecía una mini caja. Y lo mejor es que cada golpe parecía tener su sentido y ser absolutamente necesario. Una dinamo incansable. Brutal.
Fue el concierto del festival, sin duda alguna.
 
© Alejandro Díaz, 2010

 
Un tema de Dave Douglas Quintet en Getxo Jazz 2010

 
En vivo: Getxo Jazz 2010. Una carpa blanca bajo el cielo gris (1/4)
En vivo: Getxo Jazz 2010. Una carpa blanca bajo el cielo gris (2/4)
En vivo: Getxo Jazz 2010. Una carpa blanca bajo el cielo gris (3/4) (es en el que estás ahora)
En vivo: Getxo Jazz 2010. Una carpa blanca bajo el cielo gris (4/4) 

Autor: Alejandro Díaz

Nacido en Gijón en 1973, lo del jazz le entró por un oído y, como todavía no le salió por el otro, es de suponer que sigue por ahí dentro, alojado en alguna parte de su cerebro (él asegura que es en la parte buena). Su vida carece de dirección, lo cual no le impide ser un apasionado de la música en directo y prodigarse en ofrecer opiniones directas sobre los conciertos que ve y los discos que escucha. Ustedes verán si le hacen caso, pero les advierto que el hombre es abstemio, y que además no le gustan ni el fútbol, ni los coches, ni los perros. Ya ven, una lindeza de tío. ¡Y encima escribe poemas!

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