Artículo de • Publicado el 03/05/2016

Gil Scott-Heron según Joako

El día 27 de mayo se cumple el quinto aniversario de la muerte del combativo Gil Scott-Heron, por ese motivo y a modo de homenaje Jazzitis publica este artículo en el que se hace un rápido recorrido por su comprometida obra y radical actitud crítica anti-sistema.

Se recomienda al amable lector, por favor, que para los detalles más ‘caseros’ lea la ‘whisquipedia’, o Allmusic…, donde pueden consultar la vida y obra de Gil Scott-Heron. Gracias. Mi pretensión es solamente esbozar un apunte como aproximación a la esencia del personaje.

El ‘Don Quijote’ de Harlem: La letra con versos entra

ScottHeronPortraitWEB5EEUU se divide en cuatro puntos cardinales que  en realidad son tres: Norte y Sur. En el Sur se le pega el acento, y las ganas de bregar por la justicia social. ¿Por qué? Porque ya en los años 50, Rosa Parks cambia el paradigma racista vigente en los EEUU, y como rezan sus condecoraciones: “Una persona sí puede cambiar el mundo”.

Gil Scott-Heron no puede acabar el graduado universitario (no tenía ‘money’) aunque escribe dos libros que le valdrán para comprarse un coche de segunda mano y para acceder a un Máster de escritura creativa (no quiero hacer gracietas sobre estos porque podrían sugerir a sus alumnos que leyeran esto como ejemplo de lo que no hay que hacer jamás de los jamases).

Conoce a Kareem Abdul-Jabbar (un enfermo del jazz que con el tiempo llegó a acumular una estupenda colección de no menos 3.000 discos antes de perderlos en el incendio de su casa en California), juegan al baloncesto y Gil le pregunta:

– Tú no serás minimalistas, ¿no?

– Tío, cómo voy a ser yo minimalista si mido 2,18.

Le endiña 60 a 0 en menos tiempo que se persigna un cura loco. Scott-Heron se va frustrado a casa. Su tía le dice: “La próxima vez que juegues te los buscas más bajos”.

Conoce a José Feliciano que, por entonces, cantaba en la calle o donde le dejaban, al cual admira.

Scott-Heron entra en una crisis ’existencial’. Sale a la calle y pregunta: “¿Dónde puedo encontrar blues?”, y le contestan: “Simplemente no tienes que hacer nada: quédate de pie aquí en la calle”. Él quería ser considerado como un bluesólogo. El blues no puede expulsar la depresión de una casa, pero sí puede desplazarla hacia las esquinas de cualquier habitación en que se interprete.

Década de los 70: creatividad combativa a tope

DiscSmallTalk2WEBEn su primer álbum publicado en 1971, Small Talk at 125th and Lenox (Pequeña conversación en la calle 125 y Lenox), se puede leer en la portada:

Gil Scott-Heron te lleva al meollo Negro. Al meollo, al cabreo contra los culos de aquellos que «rompieron mi árbol genealógico.» Al meollo, donde el hombre negro pone orden a sus miserias «mientras que el hombre blanco se pasea por las estrellas.»

Él penetra hasta la médula, borrosa a causa de los «patrones de plástico» de una cultura no es la suya. Embotada por las drogas, inmovilizada por la incesante pobreza, la rabia Negra arde, a punto para hacer estallar la revuelta.

En “Small Talk in 125th and Lenox”, Gil Scott-Heron, poeta de veinte años de edad, habla en nombre de su pueblo con una elocuencia que le ha hecho ganar el reconocimiento por su talento. La suya es la voz del nuevo hombre Negro, rebelde y orgulloso, exigiendo ser escuchado, anunciando su destino: «¡AQUÍ VENGO YO!»

El disco recoge un recital de poemas grabado en un concierto en directo, en el que incluye una sátira sobre el viaje a la Luna. “No puedo pagar la factura del médico si el blanquito se va a la luna”. Hay que ir a la Luna, sí, pero ¿para cuándo el corazón en la Tierra? Quizás uno de los poemas de este primer disco, The Revolution Will Not Be Televised (La revolución no será televisada), es uno de los temas de Gil Scott-Heron de más impacto por su crítica y revolucionaria ideología ‘anti-sistema’. Claro que definir qué es un anti-sistema tiene miga: ¿Son los que tienen la pasta en chanchullos Panamá-Andorra-Gibraltar…, y no la declaran en ningún sitio? ¿Los que quieren gobernar mirando su propio interés? Luego lo volvería a grabar en su siguiente álbum Pieces of a Man con una base musical más elaborada.

En el 15M de Puerta el Sol rezaba una pancarta “Si vienen los de tv sacamos las uvas y decimos que estamos celebrando las campanadas”.

Al año siguiente, en 1972, se mete en un estudio de grabación por primera vez, y publica Pieces of a man (Pedazos de un hombre) en el que canta revelándose como un peazo-cantante de soul. En estas sesiones participa su colega Brian Jackson, un músico mejor preparado que él para la música, así empezaría una intensa colaboración que duraría años.

El tema Pieces of a Man, que da nombre al disco, dice así: “Piezas de puzzle dentados. Esparcido por la habitación. Vi a mi abuela barrer. Con su escoba vieja de la paja. Ella no sabía lo que estaba haciendo. Casi no podía entender que en realidad estaba barriendo los pedazos de un hombre. Vi a mi papá saludar al cartero. Y oí decir al cartero “Ahora no se tome a pecho esta carta Jimmy, han despedido a otros nueve hoy”. No sabía lo que estaba diciendo. Apenas podía entender. Sólo estaba hablando con los pedazos de un hombre. ¡Vi y oí el estruendo del rayo! Y sintió el peso de su vergüenza, y por alguna razón desconocida, nunca se volvió hacia mí. Los pedazos de la carta cayeron sobre esa habitación. Y ahora escucho el sonido de las sirenas como un cuchillo a través de la penumbra. Ellos no saben lo que están haciendo. No podían entender. Que sólo están arrestando los pedazos de un hombre. Lo vi entrar en pedazos. Lo vi entrar en pedazos. Siempre fue un hombre tan bueno. Siempre fue un hombre tan fuerte. Sí, lo vi entrar en pedazos. Lo vi entrar en pedazos.”

No hace falta irse a Detroit a la desaparecida industria del automovilismo, ni a Villacañas cuando empezaron a cerrar fábricas. Cuando te llega una carta que dice que te dan el ‘bote’, es decir, te echan a la puta calle, te hace `pedazos’.

El FBI le tiene ‘catalogado’ como “el músico más peligroso de los EEUU (sic)”. Sus armas de destrucción masiva son un teclado Rhodes y una mente prodigiosa para organizar estructuras gramaticales y construcciones sintácticas.

En esta década la corruptela y perversión política están en pleno auge (parece que los tiempos no cambian). En el disco de 1974 Winter in America advierte al personal que en los 60 se bregaba más en la lucha por la igualdad que en la década de los 70. En las notas del álbum escribe: “El invierno es una metáfora; un término usado no solamente para describir la temporada de hielo, sino este período de nuestras vidas por el cual estamos pasando. En el corazón sentimos que la primavera está a la vuelta de la esquina; una primavera de hermandad y espíritus unidos entre la gente de color. Todo el mundo está en movimiento, anda en búsqueda. Hay una inquietud en el alma que nos hace continuar cuestionando, descubriendo y luchando contra un sistema que no nos deja ni espacio ni tiempo para expresiones frescas. Nos acercamos al invierno, el período más deprimente de la historia de este imperio industrial. Tengo muchas cosas que contarte sobre el amor y la luz de la mañana. Nos vemos en la primavera.”

En el disco se incluye H2O Gate Blues que va sobre los embustes de Nixon en el escándalo del caso Watergate, publicada también en su disco recopilatorio The Mind of Gil Scott-Heron de 1979 (en vida publica más de diez discos recopilatorios que supervisa personalmente).

En el Winter in America hay una de las letras más ‘malignas’ de Scott-Heron, es la del tema The Bottle (La botella), con el que obtiene gran éxito y pasa a ser uno de sus temas favoritos para los conciertos en directo, incluido en su antología Messages, publicada cuando ya criaba malvas, pobrecito.

La canción es un enconado ataque hacia el ‘alpiste’, mejor dicho, a beber sin control. Porque como argumentaba el Padre Brown en el cuento de Chesterton “Pasos extraños” la cuestión es conservar, o no, la capacidad de discernimiento.

– Philly Grana: ¿Has oído lo que ha dicho?

– Evan Gelista: Sí, Philly Grana, que me traigas otro pelotazo que se están quedando sin botellas.

Scott-Heron no es un revolucionario retórico, sus pretensiones esenciales se resumen en que la ciudadanía debería contar con un hogar estable y una buena educación, por encima de la retórica revolucionaria. De hecho llama a sus álbumes “Kits de supervivencia en versos”. No es nada pusilánime: cuenta las cosas con letras aceradas pertrechadas de inteligentes dobles sentidos. Manifiesta en sus letras la admiración por las personas que, como dice Bertolt Brecht en uno de sus poemas: “… esas personas que luchan todos los días: ésas son las imprescindibles”.

El tema Johannesburg de su disco de 1976 From South Africa to South Carolina es desgarrador. Denuncia el apartheid, y la cosificación del hombre negro en su propia tierra. En este sentido recomiendo el épico documental “Have You Heard from Johannesburg”, realizado por Connie Field compuesto por una serie de siete capítulos, con un tiempo de proyección total de ocho horas y media.

Le da la típica morriña al terruño, y cuando vuelve al Sur se da cuenta que ya no es su lugar. Su ciudad es desde ahora New York, y su calle 17th Street. Para él NYC es un lugar muy duro, pero encuentra en esa ciudad una ‘nube’ donde puede montarse para buscar y encontrar sus sueños.

1978, disco Secrets, tema Angel Dust (Polvo de ángel), que es una sustancia estupefaciente ilegal muy extendida en los barrios deprimidos en esa época, y la letra se refiere a los efectos arrasadores en quien la consume y en los seres queridos que le rodean.

A pesar de denunciar el consumo de droga como medio dirigido apara atontar la conciencia social de las clases jodidas, paradójicamente Scott-Heron cae en el crack (coca fumada) y arrastra su adicción hasta sus últimos años. La introducción del crack en los barrios negros fue denunciada por Gary Webb (1955-2004), periodista que destapa uno de los escándalos más oscuros de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), su trabajo de investigación pasó a la historia del periodismo, incluso Webb ganó por ello un Pulitzer, que le llegó cuando ya estaba en la tumba después de descerrajarse un tiro en la cabeza. Webb demostró que los barrios negros de las grandes ciudades fueron inundados de crack mediante un narcotráfico dirigido desde los despachos, destinado a abastecer de dinero y armas a la CIA. La película “Maten al mensajero” (Kill the Messenger, 2014) trata sobre toda esta intriga política, una ficción basada en la historia real de Gary Webb. Aunque es una droga que puede dejarte fuera de juego, Scott-Heron sigue componiendo versos.

Década de los 80: irreductible compromiso político-social

Stevie Wonder and Gill Scott-Heron

Stevie Wonder y Gil Scott-Heron en un concierto de la gira reivindicativa para la instauración oficial de la celebración anual de la onomástica del Reverendo Dr. Martin Luther King.

El tercer lunes del mes de enero es día festivo en EEUU en conmemoración al nacimiento del Dr. Martin Luther King. La iniciativa para conseguir que ése día sea declarado festivo cuenta con el empuje de Stevie Wonder haciendo una gira por el país de unos seis meses. Primero llamó a Bob Marley, pero ya estaba enfermo de cáncer. En su lugar va Gil Scott-Heron, él y Stevie Wonder tienen un buen sentido del humor y simpatizan rápido. En la primera gira, antes de salir al escenario, Scott-Heron le gasta una broma de esas que o te haces amigo o le endiñas una hostia.

Resulta que se quedan solos entre bambalinas antes de salir al escenario, y le dice Stevie:

– Hey, Scott, no te lo vas a creer: me estoy meando a chorros, ¿dónde hay un aseo?

– Stevie, vaya, ¡qué contrariedad! Haré algún tema mientras, o alargaré la presentación…

– Ya, ya, pero ¿dónde hay un aseo, que no aguanto más?

– Pues mira Stevie, coge el pasillo que tienes enfrente y la cuarta puerta que veas a la derecha.

Stevie va con prisas por el pasillo y piensa de repente: ¡Qué cabrón, la cuarta puerta que vea, me dice! Y se meó de risa.

Portadas de los discos “Reflections” (1981), “Moving Target” (1982) y “Spirits” (1992).

Portadas de los discos “Reflections” (1981), “Moving Target” (1982) y “Spirits” (1994).

El álbum Reflections de 1981 incluye los temas “B” Movie, Re-Ron y Gun y me parecen muy interesantes. En “B” Movie echa mano del doble sentido, dice que Reagan es un actor de películas de clase B. En Re-Ron, en el que colabora Bill Laswell, le ruega a Reagan que no se vuelva a presentar para su reelección. No exagero si digo que era un nuevo ‘mesías’. Quiere cambiar el mundo sin dar una hostia. Y así lo expresa en el tema Gun (Pistola), en el que proclama estar contra la violencia.

En 1982 graba el Moving Target, con influencia del reggae. Al año siguiente va al Festival de Jamaica como estrella invitada del Reggae Sunsplashen 1983 tocando temas como el famoso The Bottle, y el The Liberation Song, dedicado a las revoluciones caribeñas.

Pasa doce años sin publicar un nuevo disco, y vuelve en 1994 publicando el Spirits, quizás el más jazzy de sus discos, cuyo primer tema Message to the Messengers es un toque a los mensajeros raperos a los cuales les pide que, en vez de ser tan posturitas, sigan una línea de denuncia para no perpetuar la situación social actual, que miren más allá de lo que dictan las cinco empresas de comunicación más grandes del planeta, dueñas del 90% de los medios de desinformación.

Siglo XXI: Cárcel, vuelta a los escenarios y adiós

A partir del año 2000 pasa varias veces por la cárcel por posesión de drogas, la última en 2006, con una condena de un máximo de cuatro años a cumplir en un centro de rehabilitación. La institución le acusa de saltarse las terapias y seguimientos, y él declara que lo hace porque le niegan el tratamiento para el VIH que ha contraído. Lo cual hace que entre y salga con asiduidad de prisión por saltarse las ‘normas’. No creo a pies juntillas que Gil Scott-Heron se saltara todos los tratamientos, seguramente eran ganas de putearle.

I'm now Here Gil Scott-Heron

Carátula del disco “I’m New Here” en su vuelta de 2010.

En 2007 va en su ‘rescate’ el productor británico Richard Russell, quería un hijo… digo… un disco suyo. Russell tiene el sello XL en Londres. Ve a Scott-Heron en forma y con el humor de siempre. Trabajan para publicar un álbum en 2010, el I’m New Here. Hacía dieciséis años que no publicaba nada nuevo. Él no le da importancia.

– ¿Qué pasa, uno no puede estar tres lustros lustrándose las… enfermedades? Además estaba trabajando en reeditar unos discos. Y escribiendo un libro. [“The Last Holiday”, un libro de memorias que se publicaría después de su muerte.]

– ¡Quince años para escribir un libro!

– Esperaba a hacerme mayor como Cervantes que escribió la mejor parte cuando tenía más edad.

– Vaya… Pues sí. La edad te ha proporcionado buen humor y mayor conocimiento, dos buenos propósitos para creer en la humanidad.

Vídeo promocional de la grabación del tema I’m New Here del álbum del mismo nombre de 2010:

Gill Scott-Heron era reticente a estas cosas del rap o hip-hop, a pesar de que se le considera su padre o su abuelo. En una entrevista un año antes de su muerte declaró “Es algo que está dirigido a los niños… tengo hijos, así que lo escucho, pero yo no diría que está dirigido a mí, yo escucho emisoras de jazz”, pero se refería al hip hop comercializado, desalmadamente materialista y con esa postura caricaturesca de violencia gratuita, porque realmente no tenía problemas con el hip hop sin adulterar y con conciencia social. La muestra es que actuó con raperos como Common y Talib Kweli, autorizó samplear sus canciones a Mos Def, Tribe Called Quest y Kanye West, permitió reinterpretarlas a The Roots (que me gustan mogollón) y Queen Latifah, y grabó con Blackalicious.

Gil Scott-Heron en Madrid en 2010.

Gil Scott-Heron en Madrid en 2010.

En mayo del 2010 lo vi por primera y última vez en el Joy Eslava de Madrid, la entrada me costó 30 ó 35€, no recuerdo exactamente. Salió con ese candor y buen humor innato en él. Vestía traje y camisa oscura con el cuello abierto por el que asomaba la camiseta blanca impoluta que con la luz ultravioleta del local destacaba un huevo. Me gustó la forma como llevaba la barba porque poco después me la dejé yo así, bueno parecida, perilla y bigote pero sin cerrar (y blanca porque yo soy canoso como él). Tartamudeaba un poco contando algo que parecía un trabalenguas. Se ganó al público en un santiamén con su piano y esa voz gastada. Le acompañaban dos tipos de su quinta, con otro teclado y flauta, todo muy austero. En este video uno de los temas que tocó y cantó en ese concierto, el I’ll Take Care Of You (Yo te cuidaré), del álbum I’m New Here. Cuando la cantó recuerdo el silencio impresionante de la parroquia:

Gil Scott-Heron murió en 2011 a los 62 años de edad, y en su funeral un rapero recitó algo del tema Comment #1 de su primer disco, que dice algo así como: “Ve en busca de tu revolución…”

© Joaquín Fernández, 2016
 

Autor: Joaquín Fernández

Está entre los 55 años y muerto. Graduado en Trabajo Social por las Escuelas Pías de Madrid. Humanista secular: las cosmogonías (metafísicas) desde que existe la física cuántica y sus especialidades no le dicen nada. Hace Shito Ryu 6 horas a la semana, es 2º Dan. Fluctúa entre lo órfico, lo onírico y lo vigil. Si se le despierta sin cuidado puede transformarse en el gato Tobermory. Escribe aquí de chiripa, de rebote como decía Horacio Quiroga "soy una semejanza de bola de billar, nacido con efecto. Que una vez que toca banda emprende los rumbos más inesperados”.

3 Comentarios
  • Joako 14:25h, 06 mayo Responder

    Hago constar al amable lector que puede copiar, plagiar, e inclusive mejorar, sin duda, todo lo escrito.
    Hasta la próxima.
    © Todos los berberechos reservados.

  • Ricardo Arribas 09:33h, 01 junio Responder

    Mmmm, acabo de leer tu estupendo y (nada sorprendentemente) divertido artículo, y ya estoy deseando pegarle un repaso a los discos de este tipo maravilloso, y seguramente completar con alguno que mencionas y que no he escuchado.

    ¡Muchas gracias, compañero!

  • Joako 15:06h, 01 junio Responder

    De nada compañero, ¡al abordaje! Y llevas razón: es un ‘tipo maravilloso’.
    Saludos.

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