La mujer en el jazz
Artículo de • Publicado el 07/05/2017

La mujer en el jazz: años 80

En esta década post modernista la aportación de la mujer se extiende a todos los ámbitos del jazz: mainstream moderno, M-Base, smooth jazz, fusión, free jazz, avantgarde, etc, destacando con cualquier instrumento, incluso batería, que es el instrumento que ha sufrido más prejuicios de carácter sexista.

Ronald Reagan - La mujer en el jazz

Ronald Reagan, sucesor de Jimmy Carter y cuadragésimo presidente de los EEUU.

En 1981 empieza la era Reagan, unos años regresivos en los que la defensa de los valores tradicionales y el patriotismo tienen reflejo en una agresiva política internacional con un incremento enorme del gasto militar. Y la década termina con la caída del muro de Berlín y del régimen comunista de la URSS.

En los ochenta los movimientos feministas consideran que para conseguir la igualdad de géneros en la sociedad no es suficiente con una ley que la reconozca. Ya se ha superado la lucha contra la opresión masculina, pero hasta que la igualdad no se refleje en todos los campos de la sociedad (el profesional, el científico, el empresarial, el político, el institucional, el legislativo, el del lenguaje, el del arte, etc.) no se producirá una igualdad real. Para ello es necesario transformar la atmósfera cultural androcéntrica, de pervivencia milenaria, en base a una revisión que empieza en el campo de la educación escolar y acaba con la presencia femenina en las instituciones políticas para participar en las decisiones que afectan a toda la sociedad, pasando por la superación de la invisibilidad de la mujer en la producción de cultura. Puede decirse que la edad moderna de la mujer en el jazz comienza en esta década.

Guerrilla Girls - La mujer en el jazz

Dos activistas de las Guerrilla Girls posando con su característica máscara de gorila, y al fondo el cartel de protesta por el tratamiento de la mujer en el Metropolitan Museum of Art: ¿Las mujeres han de estar desnudas para entrar en el Metropolitan Museum?

En general los movimientos feministas siempre han ido por delante de la actitud del ciudadano medio, pero son un síntoma del punto en el que se encuentra la sensibilidad de dicha sociedad respecto a la cuestión sexista. Es relevante la creación en Nueva York del activo grupo Guerrilla Girls (en inglés “guerrilla” se pronuncia muy parecido a “gorila”) con la misión de poner el foco en la cuestión del sexismo y desigualdad racial en el ámbito del arte. Por ejemplo, entre sus cientos de acciones, en 1989 protestaron ruidosamente contra el hecho de que la colección pública del Metropolitan Museum of Art el porcentaje de obras firmadas por mujeres era de sólo un 5%, mientras que el 85% de los cuerpos desnudos expuestos eran femeninos, publicando un cartel que se hizo muy popular. Sus ingeniosas acciones estaban rodeadas de un alto sentido del humor, en contraste con la actitud seria y sombría de los movimientos feministas de décadas anteriores.

Forty Years of Women in Jazz - La mujer en el jazz

Cubierta del doble disco “Forty Years of Women in Jazz”.

En los 80 se concreta el proceso iniciado en los años 60 referente al cambio en la sensibilidad social por el rol de la mujer en la música, ya ha pasado el tiempo suficiente desde la II Guerra Mundial como para que se haya consolidado el cambio generacional, y por primera vez se manifiesta un verdadero interés por conocer el papel de la mujer en la historia del jazz. En esta década, a pesar del carácter regresivo de la política de Ronald Reagan, ha quedado definitivamente trasnochado aquel rancio argumento que sostenía que el jazz es cosa de hombres.

Producto de esta nueva actitud se publican artículos, libros y discos orientados a recuperar la memoria, este es el caso del libro de Sally Placksin “American Women in Jazz”, o el de un doble CD titulado “Forty Years of Women in Jazz”, con el subtítulo de “A double album with a feminist perspective” en el que se recogen grabaciones históricas realizadas por mujeres, desde los primeros años del jazz hasta finales de la década de los 50. En 1986 se estrenó un documental de 30 minutos dirigido por Greta Schiller y Andrea Weiss sobre las International Sweethearts of Rhythm.

El jazz en los años 80

En los 80 comienza a crecer la tendencia en el músico profesional a esquivar la práctica de un único discurso estético, como había sido tradicional, este ya no trabaja en una sola dirección estilística, que ha sido una característica histórica hasta estos años, parte de los nuevos músicos practican un eclecticismo que en otras épocas hubiera sido considerado como una indeseable incoherencia que no hacía otra cosa que evidenciar la falta de personalidad musical, pero algunos de estos nuevos músicos, con una nueva mentalidad y con una formación tan sólida que les permite expresarse en cualquier estilo, empiezan a saltarse a la torera este principio que consideran simplemente un prejuicio.

Debido al creciente individualismo, que es un fenómeno social generalizado en las economías adelantadas, las pequeñas agrupaciones de músicos de jazz tienden a ser efímeras, en la mayoría de casos los proyectos no aspiran a perpetuarse más de una temporada: se reúnen los músicos para grabar un disco, se hace una gira, y a por otra cosa. Los músicos participan en varias formaciones al mismo tiempo, pueden liderar un proyecto y a la vez ser acompañantes de otro. Fue el fin de aquel paradigma de carreras profesionales asociadas a un líder, y fue el principio del jazz postmoderno, un nuevo paradigma que irá en aumento en las próximas décadas y que hoy en día es muy habitual entre muchos de los nuevos músicos. Hay que decir que el postmodernismo fue una tendencia generalizada en todas las disciplinas artísticas. El jazz, como cualquier otra forma de arte, respira la atmósfera cultural de su época, y el postmodernismo cultural fue lo que le tocó respirar al jazz.

Hip-hop

Preparando una sesión de hip-hop en un parque del Bronx de NYC.

El jazz postmoderno se mostró sensible a la música de los nuevos fenómenos urbanos, y el hip-hop nacido en las calles de NYC empezó a impregnar la producción de una buena cantidad de músicos jóvenes. Uno de los movimientos más innovadores en el jazz fue el del M-Base, con una propuesta musical en la que prima la atonalidad en estructuras melódicas lógicas, con soluciones métricas irregulares y complejas con generosa energía rítmica, música urbana en la que se funden elementos del hip-hop, freestyle, funk y free jazz. Simultáneamente gran cantidad de DJs, que surgen como setas, bucean en los discos de jazz para samplear fragmentos que hacen servir en sus sesiones en los clubs de baile, con lo que la distancia entre el jazz y la música bailable se reduce, invirtiéndose la tendencia de los últimos 30 o 40 años.

En los 80 el jazz fusión evoluciona hacia el smooth jazz, un género con mucha influencia funky pero sin la rudeza del original, impecablemente diseñado para gustar al gran público, y muy discutido por los aficionados al jazz por su desnaturalizada orientación al pop y por su altísimo componente comercial. Con la ayuda de la programación en decenas de emisoras, especializadas exclusivamente en este género, consigue una aceptación masiva en el mercado de consumo, alcanzando cifras de ventas que lo sitúan muy por encima de cualquier otra tendencia del jazz.

Mujeres en el jazz

Barbara Higbie y Teresa Trull grabaron dos discos juntas para el sello Windham Hill Records.

En esta década surgió otro estilo de música emparentado con el jazz, más bien un pseudo jazz acústico llamado New Age Jazz, sin nada de alma negra y con mucho de folk blanco, extremadamente suave y ambiental, perfecto para la sala de espera del dentista, con una más que excelente aceptación comercial. El principal sello especializado en este tipo de música fue Windham Hill Records, fundado por William Ackerman y Anne Robinson en 1976 y muy popular en la década de los 80 y 90. Windham Hill obtuvo grandes éxitos de ventas produciendo a artistas como la pianista, compositora, violinista, cantautora y multi-instrumentista Barbara Higbie, la compositora, pianista y teclista Liz Story o la arpista Lisa Lynne. Emparentada con esta línea de folk acústico y suave que tomaba elementos del jazz, la cantautora Teresa Trull, y más tarde también productora discográfica, grabó su primer disco “The Ways a Woman Can Be” en 1977 para el sello Olivia Records, un sello fundado en la década de los 70 por un colectivo lésbico-feminista militante para grabar y comercializar música exclusivamente de mujeres, y en los 80 se consolidó grabando unos cuantos discos más, por lo que se la considera pionera de lo que se llamó “Women’s music”.

Pero volviendo al territorio indiscutiblemente jazzero, después de los excesos de la electrificación de la década anterior se observó una vuelta al sonido de los instrumentos acústicos. Por otro lado, con el apoyo de algún influyente crítico, se gestó una propuesta neotradicionalista formulada por una nueva generación de músicos con una formación académica musical muy sólida, los llamados Jóvenes Leones (Young Lions), cuya cabeza visible fue el virtuoso y mediático trompetista Wynton Marsalis, en respuesta a la huida hacia adelante y el ensimismamiento del free jazz, y la vuelta de tuerca de la llamada libre improvisación instantánea en la que empieza a ser realmente complicado encontrar algún vestigio formal de la tradición histórica del jazz.

En esta década el disco de vinilo queda sustituido por el CD, y se imponen los procesos digitales de grabación. El formato digital tendría un impacto imprevisible en la industria de la música, abaratando los costes de producción haciendo más fácil la auto producción independiente a cargo de los propios artistas. Por otro lado el intercambio de archivos por internet provocaría, con los años, una reformulación severa de la comercialización tradicional.

La mujer en el jazz aumenta significativamente su aportación a partir de esta década, y si hasta ahora estos listados en capítulos anteriores no han tenido ninguna pretensión exhaustiva, ahora aún menos con mayor razón. A continuación se mencionan unos cuantos de nombres propios de jazzwomen que surgieron en los 80, es simplemente una muestra que ilustra la plena participación de la mujer en el jazz de cualquier tendencia, en cualquier instrumento y en cualquier parte del mundo.

Mujeres en el jazz vanguardista que surgieron en los 80

Pauline Oliveros - La mujer en el jazz

Pauline Oliveros trabajando con el sintetizador en los años 80.

En esta década, entre las mujeres que hicieron una destacada contribución para la evolución de la música, es obligado mencionar a Pauline Oliveros, que a principios de esta década dejó su puesto en el Departamento de la Facultad de Música de la UCSD (Universidad Californiana de San Diego) para dedicarse a la composición independiente, interpretación, elaboración de ensayos teóricos y consultoría musical, su instrumento era el acordeón y fue fundamental su aportación al desarrollo de la música improvisada y electrónica experimental en EEUU, elaboró una nueva teoría musical llamada Conciencia Sónica en la que se incluyen aspectos sociales como el movimiento feminista, su labor en la música es de enorme referencia para músicos del jazz vanguardistas, su labor ha sido ampliamente reconocida en todo el mundo; en el campo estricto de la vanguardia del jazz destaca Shanta Nurullah, multiinstrumentista fundadora de Samana, primer grupo de todo mujeres creado bajo los auspicios de la AACM, junto a la flautista Nicole Mitchell y la también multiinstrumentista Maia más otras mujeres instrumentistas; Marilyn Crispell es una destacadísima pianista de formación clásica que se pasó al jazz de vanguardia muy pronto, compositora e intérprete de música improvisada, estuvo diez años con Anthony Braxton, también ha formado parte de los grupos de Reggie Workman y de Barry Guy, quién la invitó para que formara parte de la London Jazz Composers Orchestra con la que ha grabado varios álbumes, su discografía supera los cincuenta discos.

Joëlle Léandre - La mujer en el jazz

Joëlle Léandre.

La lista de mujeres que estuvieron en la punta de lanza del jazz de esta década es larga, otro ejemplo de mujer con un concepto avanzado de la música es Joëlle Léandre, contrabajista francesa, cantante y compositora, vinculada a la música inequívocamente vanguardista, en el campo de la música contemporánea ha trabajado con Pierre Boulez o John Cage, quien compuso piezas para ella, en los siguientes años desarrollará su carrera en el ámbito de la vanguardia y libre improvisación con prestigiosos músicos cómo Derek Bailey, Barre Phillips, Anthony Braxton, George Lewis, India Cooke, Evan Parker, Irene Schweizer, Steve Lacy, Maggie Nicols, Fred Frith, John Zorn, Susie Ibarra, Myra Melford o Sylvie Courvoisier, co-fundadora del grupo femenino de libre improvisación Les Diaboliques Trio, junto a Maggie Nicols, cantante escocesa que cultiva el free jazz y la libre improvisación que empezó en los 70 con Keith Tippett y en los 80, convertida en una activa feminista, participó en la fundación del grupo Feminist Improvising Group con la oboe y fagot inglesa Lindsay Cooper; en el circuito del jazz avanzado de Nueva York empezó a destacar Lisa Sokolov, pianista y cantante, gran improvisadora, ha trabajado con infinidad de músicos, entre ellos Cecil Taylor, Andrew Cyrille, Mark Dresser, Jimmy Lyons, Irene Schweitzer, Cameron Brown, Butch Morris o Gerry Hemingway, exploradora de la música como terapia de sanación; Ann Ward, compositora, vocalista, pianista y percusionista que participa en el equipo de dirección de la AACM; Aki Takase, reconocida pianista japonesa residente en Berlín, ha tocado con multitud de músicos de jazz avanzado, por ejemplo con Lester Bowie, Reggie Workman, David Liebman, John Zorn, David Murray, Fred Frith, Alexander Von Schlippenbach (su marido), Han Bennink, Evan Parker, Louis Sclavis… además de sus propios proyectos con más de cincuenta discos en el mercado, a su nombre o en colaboración.

Myra Melford - la mujer en el jazz

Myra Melford.

Y otra pianista destacable en el ámbito del jazz avanzado es Myra Melford, residente en Nueva York desde mediados los años 80, tocando como acompañante de músicos de jazz como Henry Threadgill, y liderando sus propias bandas, que incluyeron a los trompetistas Dave Douglas y Cuong Vu, a los clarinetistas y saxofonistas Marty Ehrlich y Chris Speed, a los bajistas Lindsey Horner y Stomu Takeishi, los baterías Michael Sarin y Kenny Wolleson, y el cellista Erik Friedlander. Ha tocado además, y liderado, el grupo Equal Interest, que incluía a Joseph Jarman, del Art Ensemble of Chicago, y al violinista de la AACM, Leroy Jenkins. Ha realizado también grabaciones en dúo con Marty Ehrlich, el percusionista alemán Han Bennink y el falutista Marion Brandis. Es profesora estable de la Universidad de California en Berkeley.

Instrumentistas que surgieron en los 80

En una línea más mainstream debe mencionarse a Emily Remler, guitarrista de jazz formada en Berklee que lamentablemente falleció a los 32 años de edad, lo que truncó una carrera con un futuro absolutamente prometedor, la crítica la consideraba como una de las guitarras solistas de la época con mayor proyección, grabó siete discos a su nombre con músicos de la altura de Hank Jones o Larry Coryel. En el siguiente vídeo, una muestra de su personalidad musical interpretando un blues, género en el que se desenvolvía como pez en el agua:

“Sweet” Sue Terry, saxofonista, compositora, enseñante y autora de métodos para músicos, columnista en revistas de música, descubierta por Jackie McLean y apadrinada por Clifford Jordan y Barry Harris, solista de las bandas de Clifford Jordan, Walter Bishop Jr, Jaki Byard, Lew Tabakin, Al Jarreau o Phil Woods, ha grabado más de cuarenta discos a su nombre o en colaboraciones; Kit McClure, trombonista y saxofonista directora de su big band Kit McClure Band y fundadora del festival Women in Jazz Project como reivindación de las orquestas de mujeres contra la discriminación sexista, con su big band publicó dos discos (en 2004 y 2006) en homenaje a las International Sweethearts of Rhythm; India Cooke, violinista del área de San Francisco que tocó con Sarah Vaughan, Ray Charles o Frank Sinatra, y también con Pharoah Sanders, Sun Ra, Cecil Tayor, Pauline Oliveros, actualmente dedicada mayormente a la educación de futuros músicos; Helène La Barrière, contrabajista francesa que montó la banda de todo mujeres Ladies First en 1983, tocó en sus inicios con Slide Hampton, Art Farmer, Johnny Griffin o Lee Konitz (con quién debutó en un estudio de grabación), y el cuarto disco a su nombre lo ha grabado en 2013; Annie Whitehead, trombonista y enseñante inglesa que estuvo apartada de la música unos años y retornó en los 80 con Chris McGregor, ha colaborado en proyectos muy diferentes, entre ellos con Penguin Cafe Orchestra, Carla Bley, Blur, Robert Wyatt, Jah Wobble… ¡o con las Spice Girls!.

Marily Manzur - La mujer en el jazz

La percusionista Marilyn Manzur con Miles Davis.

La batería, el instrumento que ha sufrido con mayor intensidad los esterotipos sexistas, también en estos años contó con músicas sobresalientes, por ejemplo la percusionista Marilyn Manzur, pianista, compositora, directora de orquesta y bailarina, pero principalmente baterista y percusionista, a finales de los 80 estuvo con Miles Davis, actualmente reside en Dinamarca donde ha formado la orquesta Shamani compuesta por once mujeres; otra destacada mujer baterista que ya se había consolidado en la anterior década es Sue Evans, muy solicitada en los estudios de grabación, fue integrante de la orquesta de Gil Evans entre 1969 y 1982, en los 70 había grabado con Steve Kuhn, Art Farmer, Bobby Jones, George Benson, Urbie Green o Roswell Rudd’s Jazz Composers Orchestra… y acompañado en sus giras a músicos como Aretha Franklin, Sting, James Brown, Billy Cobham, Blood Sweat and Tears, Philip Glass… además de participar en orquestas sinfónicas del más alto nivel como la New York Philharmonic o la New Jersey Symphony Orchestra; y sobre todo Terri Lyne Carrington, (en la imagen grande que encabeza este artículo) baterista, compositora, cantante, líder de banda, productora y empresaria, niña prodigio que en los 80 consolida su carrera definitivamente con su primera nominación a un premio Grammy en 1989. Ha colaborado con infinidad de músicos, desde Dizzy Gillespie, Stan Getz, Clark Terry, Oscar Peterson, Herbie Hancock, Wayne Shorter, Joe Sample o Al Jarreau hasta Lester Bowie, Pharoah Sanders, Cassandra Wilson, Greg Osby, Mulgrew Miller, David Sanborn, David McMurray, Geri Allen, o más recientemente con Esperanza Spalding y Helen Sung… una lista interminable, profesora en Berklee College of Music, fundadora y principal socia de la empresa Hebert-Carrington Media del ámbito de la música y la comunicación, su labor como productora en el campo del nu-soul es garantía de éxito, también organizadora de grupos femeninos, su álbum “The Mosaic Project”, grabado en 2011 exclusivamente con mujeres, obtuvo un premio Grammy, y últimamente ha estado tocando con el trío ACS formado por ella a la batería, Esperanza Spalding al contrabajo y Geri Allen al piano, ejemplos ambos de la plena incorporación de la mujer a la primerísima línea del jazz superando cualquier prejuicio sexista. En el siguiente vídeo, Terri Lyne Carrington con el pianista Danilo Pérez y el contrabajista John Lockwood.

Pianistas que surgieron en los 80

Geri Allen - La mujer en el jazz

Imagen de Geri Allen en los años 80.

A las pianistas mencionadas más arriba bajo el título de instrumentistas vanguardistas hay que añadir otras pianistas más próximas a la tradición, pero no por ello menos innovadoras e influyentes en el desarrollo del jazz moderno, como la extraordinaria Geri Allen, pianista, compositora y educadora, uno de los más destacados pianos contemporáneos del jazz, formó parte del colectivo que creó el movimiento del M-Base, la lista de músicos con los que ha trabajado es infinita, por ejemplo Ornette Coleman, Charlie Haden, Oliver Lake, Paul Motian, Ron Carter, Steve Coleman, Woody Shaw, David McMurray, Tony Williams, Dave Holland, Jack DeJohnette, Ravi Coltrane o Charles Lloyd entre otros muchos, ha participado en más de cien grabaciones, una docena de ellas como líder, actualmente Directora del Departamento de Estudios de Jazz en la Universidad de Pittsburgh. En el siguiente vídeo de 2014 una muestra del soberbio piano de Geri Allen en el concierto que organiza anualmente el prestigioso Berklee College of Music.

Varias excelentes pianistas más del ámbito mainstream: Peggy Stern, pianista que empezó su carrera en esta década con Julian Priester y Richie Cole y con grupos de R&B y música latina, ella fue la creadora del Wall Street Jazz Festival para mujeres del jazz que continúa celebrándose en Kingston (NY), formó parte del grupo Unity que montó la experimentada trompetista Barbara Donald citada en el anterior artículo; Renee Rosnes, pianista y compositora canadiense, su carrera internacional se inició con Joe Henderson, luego estuvo con Wayne Shorter, JJ Johnson, y estuvo cerca de veinte años con el cuarteto de James Moody, fue miembro fundadora de la orquesta SF Jazz Collective, también ha formado parte de la banda de Ron Carter, o con su exmarido Billy Drummond, casada actualmente con Bill Charlap con el que ha grabado piano a dúo; Rita Marcotulli, pianista italiana que ha colaborado con Chet Baker, Jon Christensen, Palle Danielsson, Peter Erskine, Steve Grossman, Joe Henderson, Helène La Barrière, Joe Lovano, Charlie Mariano, Pat Metheny, Michel Portal, Enrico Rava, Dewey Redman, Aldo Romano, Kenny Wheeler, etc; Michele Rosewoman, pianista, compositora, educadora e innovadora líder que combinó un jazz moderno, un funk sofisticado y una fusión con elementos de la música cubana, para crear una experiencia musical distinta, ha tocado con enormes músicos como Greg Osby, Steve Coleman, Billy Bang, Oliver Lake, Jimmy Heath, Billy Hart, Reggie Workman, Julius Hemphill, Gary Bartz, Miguel Zenón, Lonnie Plaxico, Terri Lyne Carrington, Tyshawn Sorey, Liberty Ellmany, etc… con abundante producción discográfica a su nombre. En el siguiente vídeo, un fragmento de un concierto con su grupo Quintessence en el que figuran Gary Thomas, Greg Osby, Anthony Cox y Ronnie Burrage.

Felizmente en los 80 el número de instrumentistas en todos los géneros jazzísticos empieza a ser lo suficientemente numeroso como para que, en este brevísimo repaso, el aficionado encuentre a faltar nombres de mujeres en el jazz que, a su juicio, han hecho más méritos que las mencionadas.

Cantantes que surgieron en los 80

A continuación algunas de las cantantes más exitosas de las que empezaron en esta década. La cantidad de mujeres cantantes es incomparable con la de instrumentistas por lo que, a todas luces, la siguiente relación será insuficiente.

Sin duda la voz más importante surgida en esta década es Cassandra Wilson, cantante de enorme personalidad de voz profunda y etérea. Nació en Jackson (Mississippi) y al finalizar sus estudios universitarios se trasladó a Nueva Orleans, donde continúo enriqueciendo sus estudios de música, y al cabo de un año se mudó a Nueva York y allí contactó con un grupo de músicos con nuevas ideas al que se incorporó enseguida, como lo había hecho la pianista Geri Allen, y este colectivo de músicos de gran talento creó un nuevo jazz al que le llamaron el M-Base, en 1985 grabó el primero de la veintena de discos que ha publicado hasta la actualidad, su repertorio se sitúa entre entre el jazz, el blues, el country, el pop y la música folk americana. En sus estanterías lucen dos premios Grammy. En el vídeo Cassandra Wilson en directo en 1996.

Y más cantantes: Carmen Lundy, cantante, pianista, compositora y pintora, su primer contrato importante fue con la Thad Jones/Mel Lewis Jazz Orchestra, y a principios de los 80 formó su propio trío con pianistas como Onaje Gumbs o John Hicks, ha grabado una docena de discos, el primero en 1985, la lista de músicos con los que ha cantado es interminable, Walter Bishop Jr., Don Pullen, Mulgrew Miller, Terri Lyne Carrington, Kip Hanrahan, Marian McPartland, Geri Allen, etc; Maria João, flexible cantante portuguesa con amplia discografía, buena improvisadora con un personal y moderno scat, ha grabado con Ralph Towner, Joe Zawinul, Aki Takase, Dino Saluzzi y un largo etc; Lauren Newton, cantante de perfil vanguardista, fue la voz de la Vienna Jazz Orchestra y con nueve discos a su nombre y una treintena acompañando a otros músicos, influenciada por Jeanne Lee, graba con Anthony Braxton en 1992, reside actualmente en Alemania.

Eliane Elias - La mujer en el jazz

La cantante y pianista Eliane Elias con su primer marido, el trompetista Randy Brecker, en los años 80.

Eliane Elias, pianista, cantante, arreglista y compositora de origen brasileño, se trasladó a los EEUU a principios de los 80 incorporándose al grupo de jazz fusion Steps Ahead, y poco después empezó una muy exitosa carrera en solitario con más de veinte discos de gran aceptación, casada primero con Randy Brecker y, después de su separación, con el contrabajista Marc Johnson, también ha grabado como pianista obras de clásicos como Bach, Ravel o Villa Lobos; Diane Schuur, cantante y pianista invidente, ha grabado más de veinte discos y ha recorrido el mundo con músicos como Quincy Jones, Stan Getz, BB King, Dizzy Gillespie, Maynard Ferguson, Ray Charles, Joe Williams o Stevie Wonder; Sidsel Endresen, cantante y compositora noruega con varios discos antes de firmar contrato a finales de la década con el sello ECM, lo que significó su lanzamiento internacional; Roseanna Vitro, cantante con más de una docena de discos, ha colaborado y grabado con músicos como Kenny Werner, Christian McBride, Elvin Jones, Gary Bartz, Kevin Mahogany, Fred Hersch o David “Fathead” Newman; la cantante Natalie Cole, hija de Nat King Cole, empezó con el R&B y pop pero en una segunda etapa se inclinó por jazz, el apellido de su padre le ha pesado durante toda su carrera; Carol Sloane, cantante muy bien recibida por la crítica y el público, en los 60 grabó varios álbumes, en los 70 estuvo unos años a medio gas, pero en los 80 volvió con fuerza.

Nos estamos acercando a la actualidad, la casi totalidad de las artistas referidas en este capítulo están hoy bien consolidadas en primera línea, en el próximo aún nos acercaremos más: la década de los años 90.

© Carles “Tocho” Gardeta, 2017

 
Capítulos de la serie “La mujer en el jazz”
La mujer en el jazz: Intro
La mujer en el jazz: Años 20
La mujer en el jazz: Años 30
La mujer en el jazz: Años 40
La mujer en el jazz: Años 50
La mujer en el jazz: Años 60
La mujer en el jazz: Años 70
La mujer en el jazz: Años 80 (es donde estás ahora)
La mujer en el jazz: Años 90
La mujer en el jazz: Siglo XXI

 

EDICIÓN GRATUITA: Jazzitis pone a vuestra disposición la versión de todos los capítulos de La mujer en el jazz reunidos en un archivo pdf, para imprimir o leer en pantalla, basta con hacer click AQUÍ y lo tendrás en tu dispositivo en apenas unos segundos.

 

Autor: Carles "Tocho" Gardeta

Nacido en Barcelona de toda la vida, varón de 1,78 mt de altura y de complexión normal. Especialista en proyectos sin futuro y en producciones totalmente improductivas. Entre sus numerosas habilidades se cuentan las de montar en bicicleta, comer con cubiertos o hacer click con el mouse. Perdidamente enamorado de la música cultiva el vicio de escribir sobre ella, a pesar de entrar en conflicto con su admirado Frank Zappa respecto a lo que este dijo sobre lo de escribir sobre música, que es tan absurdo como bailar sobre arquitectura.

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