Little Niles
Artículo de • Publicado el 26/07/2016

Randy Weston: Enroscado en su obra (Little Niles)

Los artículos denominados “Enroscado en su obra” están dedicados a composiciones propias de Weston a las que el pianista ha vuelto una y otra vez en sus grabaciones. En este caso hablaremos de la que es su creación más célebre: Little Niles.

“Little Niles” (United Artists, 1959) fue la primera grabación de Randy Weston que alcanzó cierto renombre: es una preciosa colección de valses dedicada a los niños (a sus hijos Niles -Little Niles- y Pam -Pam’s Waltz-, a una amiguita de Pam -Little Susan-, a juegos y actividades planteados con la despreocupación típicamente infantil -Let’s Climb a Hill, Nice Ice-,…). Los niños y sus juegos han sido una constante en la obra de Weston, siempre le han sugerido composiciones que, ya imaginaréis, cabe describir como alegres, juguetonas… En “Little Niles” hay un primoroso puñado de ellas, pero no es raro encontrar alguna que otra en muchas de sus grabaciones.

No obstante Little Niles, la composición, ya había aparecido en “With These Hands” (Riverside, 1956). Weston la había escrito unos años antes, en 1951, al año siguiente de nacer su hijo Niles, a quien obviamente está dedicada. Niles (que con el tiempo se rebautizó Azzedin) se convertiría con el tiempo en un notable percusionista, acompañó a su padre en grabaciones y actuaciones durante años y llegó a formar parte del grupo de Ahmad Jamal, entre otros. Weston grabó abundantemente el tema durante varios años (1956, 1959, 1963, 1965, 1973, 1975), luego dejó de hacerlo durante otros 20, hasta que se editó “Earth Birth” (Verve, 1995), en que aparece por última vez en su discografía (se ve que 7 versiones son ya suficientes… por el momento). Se trata de un vals, el primero que escribió Weston… el primero de muchos, ya que el vals es uno de sus modelos rítmicos favoritos, y a él ha recurrido en multitud de ocasiones. Pero dejemos que él mismo nos explique cómo nacieron Little Niles y su afición a este ritmo concreto (Nota 1):

“Little Niles fue escrito para mi hijo Niles en 1951 (…), fue mi primer vals para niños. Después de esta grabación Cannonball Adderley me puso el sobrenombre El Rey del Vals”.

“Supongo que el vals es de por sí un tipo de ritmo muy swingante. Cómo terminé siendo tan influenciado por el ritmo de vals resulta muy curioso. De entrada, sin duda provino de Fats Waller y su Jitterburg Waltz, que me gustó mucho pero que quedó encerrado en la parte posterior de mi cabeza. Irónicamente, mi afición llegó a través de un cantante de calypso llamado MacBeth que frecuentaba el Music Inn, y que solía tocar para mí una canción india utilizando lo que se llama quadrille. Era una especie de ¾ swingante. Jamás había escuchado un vals swingando de aquella manera. Ese fue el origen de Little Niles. Otra cosa curiosa acerca de esta canción es que no la toqué ¡durante 3 años! Pensaba que era una canción triste. Y Willie Jones, el batería, solía pedirme que la tocase. Jamás soñé con que un día terminaría siendo un standard del jazz”.

Niños jugando

Niños jugando con el surtidor de agua en una calle de Brooklin, imagen de 1960.

Comentaba antes en torno a la querencia de Randy Weston por las composiciones relacionadas con los niños y sus juegos. Pues bien, Little Niles es un perfecto exponente de esa, digamos, variante temática tan constante en su obra: exuda candor, inocencia, esa alegría lisa y llana, exenta de todo matiz, propia de quienes asignan a cada instante una emoción concreta y plena, absoluta, que no deja resquicio alguno a la interferencia de sombras procedentes de otras emociones ya pasadas o por llegar.

Refresca, la verdad; no seré yo quien niegue el valor expresivo de la complejidad emocional del ser humano, al contrario (aclaro, aunque supongo que no hace falta, que tampoco lo hace Weston, que se ceba en ella con fruición en otras facetas de su obra), pero resulta una gozada escuchar de vez en cuando composiciones como esta, capaces de transmitir la potencia de emociones romas, puras, llenas de una intensidad diferente, desprovistas por completo, al menos sobre el papel, de cualquier atisbo de drama. A veces, escuchando Little Niles, uno visualiza una imagen quizá vivida, quizá soñada, quizá sugerida por Weston o por su música, quizá sencillamente imaginada por este oyente en particular: una terraza en un pueblo, servidor tomando su cafetito sentado a una mesa, sombrero de ala bien calado para protegerse del sol (es claramente verano y el calor aprieta); bueno pues los chavales, a pesar de ese calor justiciero, se han hecho fuertes en la plaza y juegan, ruidosos, ignorando los rigores de ese sol infernal que al resto impide aprovechar la tarde pero a ellos no les va a alejar de su objetivo: seguir viviendo a tope cada minuto de otro hermoso día. No es fácil objetarles ¿verdad?

Reproduzco parte de la letra de Little Niles, la escribió Jon Hendricks y también, cómo no, incide en este tipo de imágenes:

Every little boy in one,
And so much fun, Little Niles!
Half a man and half a child
And when he smiles
Like all children everywhere
He’s living truth…
There are days
When his mischievous ways
Make you shout
And wear your patience out –
Still you know you’ll stand
His every whim
Just because you see yourself
In him – Little Niles…

 

Discos en los que Randy Weston incluyó Little Niles

 
Randy Weston 1“With These Hands” (Riverside, 1956): la sencillez
Randy Weston (piano), Cecil Payne (saxo barítono), Ahmed-Abdul Malik (contrabajo), Wilbert G.T. Hogan (batería).
Grabado en Marzo de 1956

Grabada en cuarteto, esta versión comparte con el resto del disco un sonido algo bronco y seco, lo que no impide (quizá incluso facilita) que apreciemos en todo su esplendor la belleza y candor de la composición. La batería y el bajo son extremadamente sencillos, va de exponer el tema y dejar que sea él mismo quien se exprese… hasta la llegada de los solos, que por otro lado tampoco se desvían demasiado del esquema de la composición. Curioso, por cierto, que Cecil Payne no intervenga en la exposición, únicamente hace su solo (el primero) y luego unos pocos soplidos en la coda, nada más. Los solos, como decía antes, se mantienen muy dentro del tema, nada de locuras: precioso el sonido del barítono, tras el cuál Weston nos regala una intervención de gran belleza… si bien breve y sencilla.

 
Little Niles“Little Niles” (United Artists, 1959): la finura del arreglo
Randy Weston (piano), Ray Copeland (trompeta), Melba Liston (trombón, arreglo), Johnny Griffin (saxo tenor), Jamil Nasser (contrabajo), Charlie Persip (batería).
Grabado en Octubre de 1958

Melba Liston escribió los arreglos de esta grabación y dio así inicio a una relación con Randy Weston (que trascendió lo profesional, por cierto) que se prolongaría durante toda su vida. Se trata de un sexteto, una formación pequeña pero suficiente para que la trombonista y arreglista desarrolle plenamente su talento. El ritmo es más vivo aquí que en la versión de 3 años antes, tras la (nueva) y lentorra introducción. El arreglo es muy alegre: vivo, brillante, excitante tras la sobria primera exposición. Brillante también el solo de Ray Copeland, que se instala sin contemplaciones en la zona de agudos y sobreagudos para jugar a placer como los niños que comentaba antes en la plaza del pueblo. Durante la intervención de Copeland Melba introduce un puente fantástico justo antes del sobreagudo final, luego se intercalan una serie de cuatros de Copeland y Johnny Griffin con líneas en que se expone el tema sin más… el resultado es una interpretación muy viva, alegre, colorida y, en fin, francamente fabulosa.

 
Monterrey 66“Monterey 66” (Verve, 1966): el grupo de jazz
Randy Weston (piano), Ray Copeland (trompeta, arreglo), Booker Ervin (saxo tenor), Cecil Payne (saxo barítono), Bill Wood (contrabajo), Lennie McBrowne (batería).
Grabado el 18 de Septiembre de 1966, en Monterey Jazz (EEUU).

De nuevo encontramos a nuestro Little Niles interpretado en sexteto; se trata de un arreglo bastante más sobrio (de Ray Copeland en esta ocasión), hay luz y cierto misterio (no acusado pero sí muy agradable de escuchar) en esas líneas combinadas de Cecil Payne y Booker Ervin durante la exposición, y un ritmo en general más entrecortado que “reclama” solos bastante más libres que los de las versiones anteriores. Se trata de una interpretación relajada, en que la intención puramente “descriptiva” que se detectaba en las anteriores deja paso a un sonido más suelto, más digamos jazzy: Lennie McBrowne, por ejemplo, acentúa a placer los abundantes espacios diseminados por el ritmo de vals de la composición, lejos del carácter más “funcional” de sus predecesores. Weston está estupendo, nos regala un solo lleno de imaginación y ritmo. Es la interpretación de un grupo muy rodado, y se nota.

 
Littlebig“Niles Littlebig” (Polydor, 1969): la intensidad desatada
Randy Weston (piano), Henry Texier (contrabajo), Art Taylor (batería), Azzedin Niles Weston (percusión), Reebop Kwaku Baah (percusión).
Grabado en Junio de 1969

Esta es la versión díscola: intensa, vibrante, veloz, cruzada por densos ritmos que la asaltan por todas partes… un carrusel insoslayable, bronco, brutal, maravilloso. Abre la grabación, madre mía qué manera de arrancar… aunque hay que reconocer que esta interpretación de Little Niles resulta tan intensa que traiciona un tanto el sentido juguetón del vals original. Resulta curioso el constante canturreo de Randy durante su solo, que suena más fuerte que el propio piano (dan ganas de añadir “voz” junto a sus créditos en el disco) y colabora poderosamente a incrementar la intensidad de la interpretación… se nota palpablemente cómo los músicos se excitan continuamente, alimentados tanto por su aportación como por la de sus compañeros. Ya mediado el tema Weston y un bisoño pero fabuloso Henry Texier se retiran para permitir un fascinante diálogo rítmico de los percusionistas y la batería, y para dejarnos descansar por unos segundos. Ya os habréis dado cuenta pero no puedo dejar de hacer notar que esta versión (como “Niles Littlebig” entero y su grabación gemela “African Cookbook” –Polydor, 1969-) me parece sencillamente monumental.

 
Tanjah“Tanjah” (Verve, 1973): la corrección orquestal
Randy Weston (piano), Ernie Royal (trompeta), Ray Copeland (trompeta), Jon Faddis (trompeta), Al Grey (trombón), Jack Jeffers (saxo barítono), Julius Watkins (corno francés), Norris Turney (saxo alto, pícolo), Budd Johnson (saxo tenor, saxo soprano, clarinete), Billy Harper (saxo tenor, flauta), Danny Bank (saxo barítono, clarinete barítono, flauta), Ron Carter (contrabajo), Rudy Collins (batería), Azzedin Weston (percusión), Candido Camero (percusión), Taiwo Yusve Divall (saxo alto, percusión), Earl Williams (percusión), Melba Liston (arreglo).
Grabado en Mayo de 1973

De nuevo arregla Melba Liston, en este caso para una gran orquesta, aunque el resultado no es ni de lejos tan interesante como su primera colaboración con Weston. Con todo el resultado es apreciable, y en todo caso sirve para que disfrutemos de un estupendo solo de nuestro pianista, particularmente inspirado. Se trata de una interpretación veloz, con un atractivo ritmo que más o menos combina el vals original del tema con otro más tradicional jazzítico. Luego el tema se detiene unos segundos antes de derramarse de nuevo hasta el final.

 
African Nite“African Nite” (Owl, 1975): el rotundo soliloquio
Randy Weston (piano).
Grabado el 21 de Septiembre de 1975 en Studio Palm, París (Francia).

Es la única grabación de Little Niles registrada por Weston a piano solo, resulta curioso porque da la impresión de que es una composición que se presta a que el pianista saque petróleo de ella en solitario. Aquí sin duda lo hace, estamos ante un interesante soliloquio, reposado pero pleno de ritmo e intensidad internos. Weston alterna exposiciones sobrias con potentes giros rítmicos que dan buena fe de su buen saber a la hora de jugar con la intensidad expresiva de composición, interpretación y piano. Una versión excelente.

 
Earth Birth“Earth Birth” (Verve, 1997): la orquesta complaciente
Randy Weston (piano), Christian McBride (contrabajo), Billy Higgins (batería), Orchestra du festival de Jazz de Montreal (dirigida por Paul West), Melba Liston (arreglo).
Grabado el 4 de Julio de 1995, en National Monument Ludget-Duvemay Hall, Montreal (Canadá).

La última versión grabada por Weston de nuestro Little Niles cuenta con el apoyo de una nutrida orquesta de cuerdas, pero el resultado es un tanto flojo pese a la presencia (de nuevo) de Melba Liston a los arreglos (muy mermadas sus facultades, eso sí, debido a los problemas de salud que se venían cebando en ella desde bien jovencita). Se trata de una interpretación más bien lentorra, bien plantada por Christian McBride (gran sonido) y Billy Higgins pero en general excesivamente larga y poco relevante aunque no hay objetivamente demasiado que reprochar: las cuerdas no resultan nada intrusivas, fundamentalmente se trata de una interpretación en trío. Y Randy está muy bien al piano.

Little Niles interpretado por otros músicos

Esta es, sin duda, la composición más veces versionada de Randy Weston: son multitud los músicos que la han grabado a lo largo de los años. Encontramos versiones de todo pelaje, del piano solo a la big band, interpretadas con una gran variedad de sabores y humores sonoros. La primera la encontramos en el “It’s Magic” de Abbey Lincoln (Riverside, 1958), donde la cantante hace una lectura lenta de nuestro tema; se escucha con placer (siempre resulta un placer escuchar a Abbey) pero no resulta especialmente vibrante… También Oscar Pettiford hizo una versión temprana de Little Niles, concretamente en su “The Oscar Pettiford Orchestra in Hi-Fy, Volume 2” (ABC, 1958), con swingante arreglo lleno de un brillo discreto, muy atractivo. Todavía anterior es la revisión que llevaron a cabo Donald Byrd y Gigi Gryce en “Jazz Lab” (Columbia, 1957), en noneto; relajada, placentera de escuchar y, sobre todo, cuajada de fantásticos solos. El vibrafonista Stefon Harris y el pianista Jacky Terrason unieron fuerzas en “Kindred” (EMI, 2001) y, junto al bajista Tarus Mateen y el baterista Terreon Gully dieron un aire nervioso, voraz, a nuestro juguetón Little Niles; el resultado es más bien-intencionado que brillante, pero se sostiene con cierta convicción. También el baterista Kevin Brady le dio un aire vivo a su versión (vibrante versión, por cierto) en “Common Ground” (Living Room Project, 2007), brillantemente secundado por el pianista Bill Carrothers, el guitarrista John Moriarty y un fantástico y para mí desconocido contrabajista: Dave Redmond. Nocturna, íntima, irresistible revisión la de Calvin Keys en su “Hand Made Portrait” (Silverado, 2006); otro al que da gloria escuchar en todo momento y situación.

Para terminar, tres interpretaciones a piano solo de Little Niles, por tres pianistas distintos donde los haya. Abdullah Ibrahim (que por aquel acto procedía a rebautizarse Dollar Brand) hizo, en “This is Dollar Brand” (Black Lion, 1973), una exposición muy sencilla y fiel del original de Weston, a tempo lento, una interpretación desnuda, muy hermosa. Kenny Barron plasmó un excelente solo en su “Spiral” (Eastwind, 1984), lleno de nervio y brillante inventiva. Horace Tapscott, finalmente, se recreó sin restricciones en su personalísima versión de “The Tapscott Sessions, Vol 8” (Nimbus, 1997); bella, amplia, rotunda… fabulosa versión.

© Ricardo Arribas, 2016

Nota 1: extraído de las notas de carpetilla de “Earth Birth” (Verve, 1997).

Randy Weston con la NEC Orchestra interpretando una versión para orquesta en 2013

 
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Autor: Ricardo Arribas

Nacido en 1972, 44 añazos ya, ha pasado la mayor parte de ellos disfrutando y aprendiendo con la música, si le preguntas te dirá que incluso entendiendo, a través de ella, un poquito mejor cómo funciona el mundo. El hecho de gozar con músicas no siempre mayoritarias le llevó con el tiempo a descubrir otro placer muy especial: escribir acerca de la música, tratar de transmitir y compartir con otros aficionados las sensaciones que le provoca, escuchar con oídos distintos tras haber escuchado/leído las que provoca en ellos... Y en esas anda.

6 Comentarios
  • doctorsientetebien58@hotmail.com'
    Julián Vicente González Bueno 16:38h, 26 julio Responder

    Estupendo artículo, aunque creo que hay un error al atribuirlo a Carles ‘Tocho’ Gardeta y no a Ricardo Arribas.
    Me está encantando esta serie sobre Weston y su música.
    Bueno en realidad me gusta mucho la página que sigo desde hace semanas. Calidad y variedad sobre Jazz en castellano.
    Muchas gracias al autor del artículo y a los administradores de la página.

    • Carles "Tocho" Gardeta 16:46h, 26 julio Responder

      Muchas gracias J.V. El editor ya ha corregido el error en la firma del autor, vamos a tener que darle un pescozón.

    • ri.arribasc@gmail.com'
      Ricardo Arribas 19:02h, 26 julio Responder

      Muchísimas gracias por tu comentario, Julián Vicente, ojalá te siga interesando esta serie, la verdad es que produce un gustillo especial escribir acerca de Randy Weston… y, claro, con la excusa, darse unas buenas panzadas a escuchar su música.

      Jejeje, seguro que Carles invito a algo fresquito al editor para inducirle al error que señalas; de poco le ha servido.

      Un saludo y, de nuevo, muchas gracias.

      • ri.arribasc@gmail.com'
        Ricardo Arribas 19:12h, 26 julio Responder

        De todos modos, aprovecho la ocasión para comentar que Carles se encarga sistemáticamente de seleccionar el material gráfico y audiovisual de los artículos… una parte de los mismos a menudo tan relevante como el texto, si no más. Así que quizá no era una firma tan equivocada la suya.

  • tempsdejazz@gmail.com'
    Abel 07:19h, 14 septiembre Responder

    Fabulosa esta serie de artículos Westonianos. Un curro impresionante. Y muy interesante. De los de releer con calma, que aquí hay mucha chicha. ¡Bravo Ricardo!

  • Ricardo Arribas 16:46h, 14 septiembre Responder

    Muchas gracias, Abel, llevan su trabajo claro, aunque ya imaginarás que es de los trabajos a los que uno se entregaría con mucha más dedicación de la que puede… jejeje, un buen amigo diría que si no te pagan no es trabajo así que en ese sentido no contarían como curro, y si va de que sean un suplicio como casi cualquier curro que se precie, pues tampoco.

    Queda mucha tela que cortar en la serie de Weston, espero que te siga gustando en adelante.

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