Andrew Hill «Black Fire»

Reseña de • Publicada el 09/01/2010

«Black Fire» es la segunda grabación de Andrew Hill a su nombre y la primera para Blue Note, el sello que lo acogería en tres etapas diferentes entre 1963 y su prematuro fallecimiento en 2006. En su interior encontramos música asombrosamente madura y acabada, a través de la cuál Hill desdibujó por completo los límites entre postbop y avant-garde, bailoteando vigorosamente sobre ellos y proponiendo una alternativa rica y fecunda que le permitió expresar en toda su riqueza la amalgama de sensaciones que ansiaba transmitir.

La música de «Black Fire» puede atemorizar un tanto por su fogosa seriedad, por su intensidad rabiosa, por el férreo nervio que la dirige. Sería una pena darle la espalda antes de haberla catado: toda esa fuerza incontenible no agrede al oyente, tan solo le es transmitida para arrastrarle con ella en un carrusel emocional deslumbrante, irresistible, que le sacude las entrañas y le deja renovado, despierto y relajado.

Para «Black Fire» Hill contó con un magnífico cuarteto en cuyo seno no cabían distingos entre front line y sección rítmica: los cuatro músicos comparten el centro del escenario y contribuyen por igual a levantar y propulsar la música del pianista. Joe Henderson transmite en todo momento la habitual sensación de seriedad, de foco, de rotunda concentración, aunque le encontramos en esta ocasión algo más avant garde que de costumbre; Roy Haynes está desatado, seco, cortante, incansable; Hill utiliza armonías muy anguladas que hacen pensar inmediatamente en un Monk revolucionado, y percute poderosamente al pulsarlas dando pie a un pianismo entrecortado que se materializa a través de miríadas de abigarrados racimos de notas; Richard Davis sostiene el conjunto sobre construcciones constantemente cambiantes pero perfectamente sólidas en un sorprendente ejercicio de imaginación y sobriedad.

Los músicos tocan con una actitud que los acerca al free, pero la aplican a composiciones cuidadosamente compuestas, sostenidas sobre robustos armazones estructurales que no impiden a Hill desplazamientos armónicos espléndidamente expresivos. Es inútil destacar un tema sobre otro en una grabación tan esencial como estas, pero cabe resaltar la urgencia implacable de Pumpkin, la melodía engañosamente alegre de Black Fire o las ominosas pero hermosas atmósferas creadas por Subterfuge y Cantarnos.

«Black Fire» es un disco que no deja muchas salidas, está herméticamente cerrado sobre sí mismo y parece contener en su interior algo que pugna por salir sin llegar a conseguirlo, algo tan poderoso que basta el nítido reflejo que percibimos para conmovernos irremisiblemente.

«Black Fire» es una obra maestra de la obra de Andrew Hill, del jazz de los años sesenta y, qué diablos, del jazz a secas.

© Ricardo Arribas, 2010

Autor: Ricardo Arribas

Nacido en 1972, 44 añazos ya, ha pasado la mayor parte de ellos disfrutando y aprendiendo con la música, si le preguntas te dirá que incluso entendiendo, a través de ella, un poquito mejor cómo funciona el mundo. El hecho de gozar con músicas no siempre mayoritarias le llevó con el tiempo a descubrir otro placer muy especial: escribir acerca de la música, tratar de transmitir y compartir con otros aficionados las sensaciones que le provoca, escuchar con oídos distintos tras haber escuchado/leído las que provoca en ellos... Y en esas anda.

  • Artista o Grupo

    Andrew Hill
  • Título del disco

    "Black Fire"
  • Sello discográfico y año

    © Blue Note (1963)
  • Músicos del disco

    Andrew Hill (piano), Joe Henderson (saxo tenor), Richard Davis (bajo), Roy Haynes (batería).

  • Otros datos

    Grabado el 8 de Noviembre de 1963, en los Van Gelder Studios, New Jersey.

  • Escúchalo en Spotify

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