Bill Carrothers “Armistice 1918”

Reseña de • Publicada el 18/05/2010

Van transcurriendo los años y el pianista Bill Carrothers continúa siendo un músico criminalmente ignorado por muchos aficionados que probablemente disfrutarían horrores con su música. Desde el año 2006 ha encontrado acomodo en el sello Pirouet (que, a la chita callando, va editando periódicamente grabaciones realmente atractivas), pero eso no parece haberle ayudado a alcanzar mayor notoriedad. El doble cd “Armistice 1918” pertenece a la etapa en que acostumbraba a grabar únicamente uno o dos discos en cada sello (Sketch en este caso), y es un ambicioso proyecto donde el pianista trató de plasmar las afiladas vivencias de una pareja durante el transcurso de la Primera Guerra Mundial.

Ya os adelanto que a mí me ha dejado de piedra su capacidad para transmitir impresiones tan inasibles y profundas como las que vive esta pareja… es cierto que la música, puestos a transmitir estados de ánimo, es una forma de expresión insuperable, pero a menudo expresar musicalmente narraciones realistas resulta artificioso, forzado. No es el caso: Carrothers, ayudado por un pequeño grupo de músicos (Drew Gress, Matt Turner, Bill Stewart, y su esposa Meg Carrothers fundamentalmente) y de un puñado de amigos y familiares para realizar intervenciones vocales, lo logra plenamente en “Armistice 1918”.

El primer cd se centra fundamentalmente en composiciones tradicionales americanas y el segundo en creaciones del propio Carrothers, pero hay un poco de todo en ambos. Los cuatro primeros temas describen someramente el bonito idilio que mantiene la pareja protagonista, el mundo de color de rosa en que viven y que, claro, está a punto de irse a tomar por culo. De vez en cuando Carrothers introducirá en la grabación un tema en trío sin afán descriptivo (como Hello My Baby), para que no perdamos de vista que es un pianista tremendo también cuando no hace cosas temáticas, pero esos cortes serán siempre coherentes con el momento en que se encuentra la narración. Ya veréis.

El resto del cd 1 va oscureciendo y espesando el tono, aunque mantiene más o menos el punto de vista de la mujer, que se queda en casa, y no asistimos todavía a la batalla: Say Au Revoir narra la partida del hombre al frente, con tono ya tristón; A Call To Arms-On Moonlight Bay adopta un aire bastante fantasmal, y podría muy bien representar la inmersión del hombre en la ominosa, deshumanizadora maquinaria militar; en America, I Love You ella canta su amor a EEUU, aunque se perciben una llaneza e inocencia que apuntan a cierto distanciamiento irónico, no exento de veladas y oscuras premoniciones, por parte de Carrothers; en And The Band Placed On Carrothers empieza a mostrar una abstracción que florecerá en toda su crudeza en el segundo cd, en este caso es una interpretación muy libre del bonito tradicional, cuajada de espesos y tenebrosos contornos; Christmas 1915-Silent Night narra la nochebuena de 1914, en que hubo una especie de informal pero tenso alto el fuego (los soldados de ambos bandos desobedecieron las órdenes y se reunieron en lo que llamaron “no man’s land” para cantar, charlar y jugar al futbol), con el chelo llorón de Turner expresando inmejorablemente la agónica sensación de añoranza que debieron sentir los soldados aquella noche; There’s A Long Long Trail A Winding es otro de esos magníficos cortes del trío sin coartadas narrativas, en que Carrothers nos deja respirar un poco (la atmósfera empieza a ser realmente opresiva y el pianista sabe que nos necesita frescos para el segundo cd), y es sencillamente maravilloso; I’m Afraid To Come Home In The Dark es una bonita melodía rota por amenazadores sonidos que sugieren la angustia de la esposa en casa; Till We Meet Again es una breve balada que tiene un nosequé de funesta premonición, y que cierra el cd 1.

El segundo disco se abre con una nueva versión del Till We Meet Again que cerró el primero, y Roses Of Picaedy es un bonito solo que Carrothers incluye para que pensemos que la cosa se va a suavizar un poco en esta segunda parte. Nones. Porque a continuación inserta una secuencia de varios temas breves muy abstractos y descriptivos, a cuál menos tranquilizador: Evenign Stand-To podría representar la tensa espera en el campo de batalla, Trench Raid la propia batalla, The Leaning Virgin Of Albert la mente sufriente del soldado con la batalla tronando al fondo, Caissons fragmentos de canciones que representan retazos de recuerdos rescatados por la mente del soldado en el terror del combate (una mente que naufraga por momentos…), Rum Ration más detalles de esa disolución de la personalidad del individuo en el horror de la guerra. En mitad de este panorama horrible, los recuerdos surgen una y otra vez, y con ellos la añoranza del hogar (No-Man’s Land), más allá de su alcance, mientras se desarrolla, en otro nivel de realidad, el combate real, físico. Funk Hole nos lleva de vuelta al hogar añorado, donde se vive una angustia diferente pero igualmente destructiva, que Gress y Turner expresan de maravilla.

It’s A Long Way To Tipperary es otro tema en trío para que respiremos un poco. Su ritmo vivaz no engaña, Carrothers nos proporciona algo de aire pero no afloja la presión…  de todos modos se agradece salir un momento del pozo, y que ese respiro se prolongue en el melancólico pero ligero The Rose Of No-Man’s Land. A Rumour Of Peace habla de, sí, rumores de paz, pero quién lo diría al escucharlo: los chicos parecen ya totalmente encajados en su recién adquirida ausencia de personalidad, en su transformación en piezas de un engranaje inhumano, destructivo…. Si The Wait representa el interior del soldado a estas alturas de la historia, sin duda este soldado ya no existe como individuo: es algo así como un ser con la vida en suspenso. Keep The Home Fires Burning y I Didn’t Rise My Boy To Be A Soldier exponen un impúdico instante en que la mujer desea lúgubremente el retorno de los tiempos anteriores a la guerra junto a su hombre, que nosotros sabemos ya imposible porque pase lo que pase él no volverá jamás a ser el mismo… Armistice Day confirma que no hay caso, que él no volverá ni bien ni mal ni regular, que ha caído finalmente en el frente, justo cuando llegan el armisticio y la paz.

Comentando su disco, Bill Carrothers cuenta que hubo un joven poeta (Wilfred Owen) que, en relación a sus versos dedicados a la llamada Gran Guerra, dijo: ‘Este libro no trata de héroes. (…) ni trata de la bloria, el honor, el poder, la magestad, el dominio o el poder (…). Su objeto es la guerra, y la pena que provoca. Mi poesía reside en la pena’. Owens murió en el campo de batalla, en Bélgica, siete días antes de firmarse el armisticio. El telegrama comunicando a la familia su fallecimiento llegó el mismo día del armisticio. Carrothers: ‘Pienso en todas las almas perdidas durante la Primera Guerra Mundial, todas las ideas y pensamientos desperdiciados, los sueños y deseos rotos de toda una generación de hombres, y me consider un tipo afortunado. Quisiera ofrecer esta música a la memoria de todos aquellos que han sufrido en cualquier Guerra, y en particular a Wilfred Owen’.

Lo bueno de este dramón es que antes que narración es música, música rotundamente expresiva interpretada con visionaria habilidad por un puñadito de músicos en estado de gracia. Carrothers es un músico que te sorprende a veces con grabaciones bañadas por un jocoso y saludable sentido del humor (“Keep Your Sunny Side Up” –Pirouet 2007-) y que en otras se despeña en los abismos de una fantasmal desesperación (“Ghost Ship”, Sketch 2003). “Armistice 1918” está, claro, fundamentalmente adscrito a esta segunda tendencia, aunque cuenta con algunos (necesarios) momentos chispeantes a lo largo de su desarrollo. Hay muchísimos kilates de música aquí.

© Ricardo Arribas, 2010

 
Uno par de videos de la performance en directo.

Otros discos de Bill Carrothers comentados en Jazzitis
“Joy Spring” (Pirouet 2010)
“A Night At The Village Vanguard” (Pirouet, 2011)
“Excelsior” (Out Note, 2011)

Autor: Ricardo Arribas

Nacido en 1972, 44 añazos ya, ha pasado la mayor parte de ellos disfrutando y aprendiendo con la música, si le preguntas te dirá que incluso entendiendo, a través de ella, un poquito mejor cómo funciona el mundo. El hecho de gozar con músicas no siempre mayoritarias le llevó con el tiempo a descubrir otro placer muy especial: escribir acerca de la música, tratar de transmitir y compartir con otros aficionados las sensaciones que le provoca, escuchar con oídos distintos tras haber escuchado/leído las que provoca en ellos... Y en esas anda.

  • Artista o Grupo

    Bill Carrothers
  • Título del disco

    "Armistice 1918"
  • Sello discográfico y año

    © Sketch (2004)
  • Músicos del disco

    Bill Carrothers (piano), Peg Carrothers (voz), Matt Turner (violonchelo), Drew Gress (contrabajo), Bill Stewart (batería), Jay Epstein (percusión, efectos sonoros), Mark Henderson (clarinete bajo), The Knob Creek Choir (coros).

  • Otros datos

    Grabado los días 18-19 de Junio de 2003, en Creation Audio, Minneapolis (EEUU).

  • Escúchalo en Spotify

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