Bill Evans Trio featuring Stan Getz «But Beautiful»

Reseña de • Publicada el 03/01/2010

El disco contiene un conjunto de grabaciones en directo del encuentro en Europa más o menos casual, en 1974, del trío de Bill Evans con Stan Getz. El disco está muy bien, lo adornan dos anécdotas de carácter bien humano. En la documentación del disco se explica que el trío había ensayado unos temas antes del set, pero en la actuación Getz de repente anunció al público un blues (Stan’s Blues) que no había ensayado con el trío. Parece que Bill Evans hizo un gesto de «cago en la puta, no me lo puedo creer, ahora por donde me sale este jodido», y en el disco se oye que toca dos o tres desganadísimos compases y luego pasa olímpicamente de tocar, y Eddie Gomez y Marty Morell siguen pelín desconcertados pero muy profesionales lo de Getz sin que Evans, en huelga de brazos caídos, toque una sola nota más en todo el blues. Cuando Getz se da cuenta que Evans jamás entrará en este tema aguanta el tipo, y poco a poco se larga un blues de sombrero. El otro detalle del CD es que en uno de los tracks que fue grabado en Holanda, pocos días después de este incidente, Getz felicita con voz bien alta, en el escenario, a Bill Evans por su cumpleaños, y a continuación toca un improvisado Happy Birthday To You a pelo. Parece pedirle perdón por lo del otro concierto.

Dejando de lado la anécdota el disco está muy bien, dos músicos con sensibilidad y creativos, que musicalmente se complementan a la perfección. Stan Getz está especialmente emotivo y el perfeccionista Bill Evans le entiende, de manera que alguno de los tracks del disco son una perfecta muestra de las posibilidades de la interacción entre dos grandes músicos que se encuentran sin haber ensayado juntos apenas, y el valor de la improvisación, y del juego, en esto del jazz. Vale la pena destacar la versión que se marcan del The Peacoks mano a mano, tenor y piano sin sección rítmica, que es para enmarcar. Es al final de esta interpretación cuando Stan Getz felicita el cumpleaños a Bill Evans y a continuación le toca el Happy Birthday To You más emocionante que he escuchado nunca, y ojo, incluido el de Marilyn Monroe. No es un disco de jazz perfecto, pero sí un perfecto disco de jazz.

© Tocho, 2010

 
Bill Evans Trio compuesto por Bill Evans, Eddie Gomez y Marty Morell.

Otras grabaciones de Bill Evans comentadas en Jazzitis
«Brandeis Jazz Festival»  (2005, Gambit –grabado en 1957-)
«How My Heart Sings» (1962, Riverside)
«Live At Art D’Lugoff’s Top Of The Gate» (2012, Resonance –grabado en 1968-)

Autor: Carles "Tocho" Gardeta

Nacido en Barcelona de toda la vida, varón de 1,78 mt de altura y de complexión normal. Especialista en proyectos sin futuro y en producciones totalmente improductivas. Entre sus numerosas habilidades se cuentan las de montar en bicicleta, comer con cubiertos o hacer click con el mouse. Perdidamente enamorado de la música cultiva el vicio de escribir sobre ella, a pesar de entrar en conflicto con su admirado Frank Zappa respecto a lo que este dijo sobre lo de escribir sobre música, que es tan absurdo como bailar sobre arquitectura.

  • Artista o Grupo

    Bill Evans Trio featuring Stan Getz
  • Título del disco

    "But Beautiful"
  • Sello discográfico y año

    © Milestone (1996)
  • Músicos del disco

    Bill Evans (piano), Eddie Gomez (contrabajo), Marty Morell (batería) con Stan Getz (Saxo Tenor).

  • Otros datos

    Grabado en 1974.

  • Escúchalo en Spotify

6 Comentarios
  • alminar@protonmail.com'
    alminar 03:24h, 12 junio Responder

    Getz y Evans eran habituales, no ocasionales, incluso de estudios de grabación desde al menos 1964. Los problemas del repertorio radican en que Evans tiraba a experimentar (una probable secuela de Miles Davis), mientras que Getz era musicalmente hablando, muy conservador. Siguió fiel a los riffs de Parker durante toda su vida y su sonoridad a lo Lester Young es constante. Melódicamente apenas se mueve de las armaduras. Esto le convirtió en un músico de éxito por razones completamente opuestas a las de Evans. Tuve la oportunidad de ver a Getz en 1981; se le retrasó el avión e hizo lo que hacía en cuanto se sentía cansado: iba a lo seguro, a los standards cuyas improvisaciones no lo eran. Ejecutaba las variaciones con mecánica precisión y resultaba demasiado dulzón (cosa que detestaba Evans y le alejó definitivamente de Corea). Pero él se sentía cómodo con esa tesitura. Al menos, hasta que murió Evans. A partir del deceso tuvo instantes brillantes de exploración. Un ejemplo representativo se encuentra en «Lost Sessions», probablemente lo mejor que realizara durante un par de décadas. No obstante, siguió explotando la fórmula habitual (como ejemplifica «Apasionado», uno de los peores álbums de un músico de su talla, bien cerca del estilo de Fausto Pappetti o Ray Coniff). Sí, era capaz de lo mejor, pero de lo peor y acerca de su discografía, justo aquello que merece la pena, era de lo que casi siempre huyó.

    • Carles "Tocho" Gardeta 10:27h, 12 junio Responder

      Muchísimas gracias, Alminar. Agradezco profundamente tu jugoso comentario.

      Sería interesante saber dónde se puede consultar documentación de estas colaboraciones entre los dos músicos, porque al respecto, Helen Keane, que como debes saber fue la manager de Bill Evans durante muchos años, es la productora de este disco, y ella escribe unas notas en la carpeta. En estas notas Helen Keane explica que no conoce de otra reunión de los dos músicos que no fuera la que se dio diez años antes (el 5 y 6 de mayo de 1964), con motivo de una grabación para el sello Verve (en realidad también hubo un pequeño contacto previo en el estudio de grabación 15 días antes, el 22 de abril), y nunca más coincidieron hasta diez años más tarde, en 1974, precisamente en estos dos bolos parcialmente recogidos en este disco, en las fechas de 9 de agosto en Holanda, y el 16 de agosto en Bélgica. Helen Keane añade que el bolo de Holanda era del trio de Bill Evans sin Getz, y Stan Getz se añadió como invitado informal después del pase del trio de Evans.

      En definitiva, a tenor de lo que explica Helen Keane, no parece que Getz y Evans hubieran tocado juntos más que los dos días de los bolos europeos en 1974, además de los otros dos días en los estudios de Verve en NYC en 1964, diez años antes.

      Por cierto, tanto Getz como Bill Evans, cuando firmaron respectivamente un nuevo contrato con Verve, incluyeron una cláusula especificando que las grabaciones de 1964 nunca serían publicadas porque ambos estaban muy descontentos con el resultado de dichas sesiones. Verve incumplió el acuerdo publicando el disco con el título de “Stan Getz & Bill Evans” en 1973.

      Repito mi agradecimiento por tu interesante comentario, y que sepas de mi envidia por tu experiencia de haber visto en directo a Getz.

      Un saludo afectuoso.
      Carles G.

  • alminar@protonmail.com'
    alminar 16:01h, 13 junio Responder

    Getz sonaba muy bien en directo. El caso es por los registros existentes parece que sus ejecuciones resultaban armónicamente mejores cuando tenía pocas tablas (y el jazz estaba de moda). Un buen ejemplo se halla en «Yesterdays», toda una joya, un tema interpretado en el Birdland el 16 de Agosto de 1952. Pertenece a la única oportunidad en que se dejó acompañar por los hermanos Raney (Jimmy y Gene). Tras los primeros ocho compases de una interpretación melódica, a medio tema, sorprende introduciendo motivos parkerianos a la manera de Bach y Haendel. Es impresionante. Armonía y melodía aparecen conjuntadas de modo inextricable. Y el caso es que la grabación se hizo en vivo. Esta habilidad innata era propia de Getz, pero muy poco de Evans, quien meditaba previamente toda su exploración como buen músico de estudio (hasta extremos bastante neuróticos). De ahí que la introducción de un tema no ensayado le fuera a Getz como anillo al dedo, pero a Evans le resultara un mal regalo de cumpleaños en Amberes.
    A mediados de los 50s los músicos necesitaban para ser reconocidos como tales de la publicidad prestada por los Lps. Y los estudios de grabación solían ser oficinas en las que se trabajaban unas ocho horas diarias. La imagen romántica del «lobo solitario» que toca con cualquiera es una mixtificación. La mayoría de los círculos de músicos dependían de sus representantes y de los productores de las casas. Eran personas muy prosaicas que grabaron a tanto la hora (incluso por nada, por la publicidad) con muy pocos músicos llevados habitualmente por los mismos representantes (puedes comprabarlo a propósito de tres series completas de Blue Note, ya fuera de copyright que pusiera en cloud.mail.ru hace no mucho tiempo un tal «kifirhouse»). Cada Lp contenía los mejores cortes de unos tres meses de ensayos por término medio. Buena parte del mercado del CD se sostiene sobre el hecho de que se añaden de continuo nuevos cortes del supermercado oculto de registros. Y en el caso de un Evans ya consagrado se sumaba su idiosincrasia de no tocar con nadie desconocido. El relato romántico que cuenta Helen Keane parece aplicable a Duke Jordan o Horace Silver, sustitutos ocasionales en su día para todo, pero no encaja mucho con la idiosincrasia (probablemente Asperger) de Evans.
    Un cordial saludo,
    Alminar.

    • Carles "Tocho" Gardeta 19:07h, 13 junio Responder

      Vuelvo a repetir mi agradecimiento por tus enriquecedores comentarios, pero si me lo permites ¿en que fuente te basas para afirmar que “Cada Lp contenía los mejores cortes de unos tres meses de ensayos por término medio.”? Me choca esta afirmación, del mismo modo que antes me chocó la afirmación de que las colaboraciones entre Stan Getz y Bill Evans fueron habituales.

      En cualquier caso, es evidente que tu afición por esta música la acompañas con un profundo conocimiento, y es muy de agradecer que lo compartas.

      Un placer leer tus comentarios.
      Carles G.

      • alminar@protonmail.com'
        Alminar 19:21h, 15 junio Responder

        Quizás sea un problema de perspectiva. Me da la impresión que consideras arte a lo que básicamente fue una industria. En 1979 una semana de sesiones de grabación costaban millón y medio de pesetas (lo que equivaldría hoy a 120.000€). Supón que quieres invertirlos en grabar y vender un disco. ¿Qué condiciones impondrías a los músicos? ¿Sería mejor que les llevara el mismo agente o dos? Si crees que cuantos más representantes mejor, habrás de deducir de los 120.000€ tantos porcentajes como agentes (lo que indica que deberás contratar instrumentistas un peores). ¿Sería preferible músicos que tuvieran 10.000 horas de galas o recién salidos de la escuela? Si estimas que la práctica ante el púiblico no importa, probablemente tu disco no lo comprará nadie, porque los instrumentistas sin experiencia tocan para aprender y, además, no tienen un nombre. ¿Sería mejor que hubieran tocado ya juntos y se llevaran o correr el riesgo de que no se conocieran y no se soportaran? En los 60s no había dinero para experimentar en un estilo de música completamente en regresión.
        Un cordial saludo,
        Alminar.

  • Carles "Tocho" Gardeta 21:49h, 15 junio Responder

    Volviendo al origen de esta conversación a partir de tus comentarios, simplemente me hubiera gustado, con buena intención, saber qué fuente de información manejas para afirmar que a mediados de los años 50 “Cada Lp contenía los mejores cortes de unos tres meses de ensayos por término medio”. De la misma forma que hubiera agradecido saber el dato de cuando tocaron juntos Bill Evans y Stan Getz, que según dices fue habitual. Más que nada para satisfacer mi curiosidad.

    Sospecho que pasaría un rato fenomenal charlando contigo, tomando algo, relajadamente a la fresca, en la terraza de un bar o así, pero con los variados frentes que vas abriendo en algo que se va convirtiendo en una discusión hacia no sé dónde, este no es el medio adecuado. No descartaría que coincidiéramos en la visión del asunto mucho más de lo que crees, por lo que, con todos los respetos, no es necesario que recurras a tanta retórica.

    Si lo deseas puedo escribirte un email para continuar con el intercambio de impresiones, y no estar sujetos a la síntesis e inmediatez que exige este medio que estamos utilizando ahora.

    Salud!
    Carles G.

Publica tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.