Cassandra Wilson «Coming Forth by Day»

Reseña de • Publicada el 04/02/2016

La carrera discográfica de Cassandra Wilson lleva varios años sumida en una decepcionante irregularidad, en una deriva artística doblemente irritante por cuanto que todos somos conscientes del calibre de la cantante y, además, en cada grabación se entrevén, se palpan unas posibilidades que, aunque con diferentes gradaciones de interés en cada caso, no terminan de materializarse. «Coming Forth By Day» supone en ese sentido, para quien esto escribe, un regreso por todo lo alto a la excelencia: se trata de un (otro) homenaje a Billie Holiday, en esta ocasión con el telón de fondo del centenario del nacimiento de la cantante (la grabación se puso a la venta el 7 de Abril de 2015, justo el día del acontecimiento). Pero, de manera similar a la operación a que Me’Shell Ndegeocelo sometió a la música de Nina Simone en su «Pour une Âme Souveraine: A Dedication to Nina Simone» (2012, Naïve), Wilson renuncia consciente, radicalmente a identificarse con su modelo, y recrea su música desde un punto de vista no ya moderno para Holiday sino, incluso, para ella misma.

Cassandra Wilson no ha sido nunca una cantante especialmente apegada a la instrumentación, digamos, clásica del jazz: en su obra abundan combinaciones de músicos dispares que, con mayor o menor fortuna, han configurado un sonido en todo caso siempre profundamente personal. Pero en «Coming Forth By Day» la cantante da un giro de tuerca más al rodearse de una banda cuyo núcleo central lo constituye el de otra tan personal, tan compacta y, en fin, tan poco jazzítica como los Bad Seeds de Nick Cave, y además recluta a su productor habitual (Nick Launay). La idea es tan sugerente como potencialmente peligrosa, pero lo cierto es que el resultado es consistente y profundamente personal. Completan el grupo principal el pianista Jon Cowherd, el saxofonista Robby Marshall y los guitarristas Kevin Breit y Ming Vauz, todos ellos espléndidos (hay que señalar especialmente a Marshall, que sabe aportar preciosos detalles de Lester Young al conjunto sin romper su coherencia). Un cuarteto de cuerdas arreglado por Van Dyke Parks colabora, con desigual fortuna, en algunos cortes, así como algunos otros discretos invitados (no tan discretos T-Bone Burnett, productor del irregular «Thunderbird» de la cantante -2006, Blue Note-, que aporta un amenazador toque guitarrístico a Billies’s Blues y Good Morning Heartache, y el violinista Eric Gofain, magnífico en I’ll Be Seeing You).

Un poderoso aliento bluesy atraviesa «Coming Forth By Day» de cabo a rabo, enriqueciendo poderosamente una música por lo demás imbuida de un ritmo interno implacable, que constantemente propulsa (con suavidad) a los músicos y al oyente. No todos los cortes brillan al mismo nivel (What A Little Moonlight Can Do cuenta con un buen ritmo pero resulta relativamente insustancial, Strange Fruit resulta atractiva y, al final, se carga de una notable fuerza, pero resulta poco estimulante), y hay alguno que orilla peligrosamente la ñoñería (The Way You Look Tonight), pero la grabación resulta en conjunto sólida, atractiva y consistentemente brillante. Hay cortes relativamente clásicos, como el bluesy Don’t Explain que la abre, adornado por una fantástica intervención de Marshall, o el igualmente bluesy Crazy He Calls Me, pero prima en general un fascinante aire de novedad, de modernidad, un inasible aliento de búsqueda incansable, de hallazgo, de genuina celebración musical: la atmosférica revisión de All Of Me, alimentada por un ritmo interno deslumbrante; esos magníficos blues que son Billie’s Blues (originalísima, sentida, emocionante revisión) y Good Morning Heartache (ominosa, amenazadora versión de personalísimo ritmo); la luminosa You Go To My Head en que Van Dyke Parks, excelentemente respaldado por el bajo de Martin Casey, consigue dotar al tema de un vibrante aire nuevo, pleno de ritmo y color; el precioso «These Foolish Things», otra recreación radical, plena de un ritmo melancólico (aunque tozudo) y un balanceo sonoro tan atractivo como estimulante; la emocionante I’ll Be Seing You, en que Wilson se acompaña sólo de guitarra, piano y violín, impregnada de un rotundo fatalismo, jalonada por instantes de deslumbrante emoción pura; y, rematando la grabación, un original de Wilson que se pretende homenaje de Holiday a su adorado Lester Young, una hermosa composición de cadencioso, envolvente ritmo.

Pero lo más notable de «Coming Forth By Day» es el hecho insoslayable de que es una grabación absolutamente personal de Cassandra Wilson: es su música (a través, en esta ocasión, de las composiciones y temas popularizados por Holiday) lo que escuchamos en todo momento; es su atmosférica concepción del espacio sonoro lo que percibimos en cada corte; son su voz oscura, profunda, indeciblemente hermosa, y su intransferibles personalidad y estilo como cantante (que siempre han estado ahí, pero que hacía tiempo que no sentíamos tan inflamados)… Estamos ante una grabación que devuelve a su artífice principal al lugar que le corresponde como artista de primera línea. Notable y sorprendente.

© Ricardo Arribas, 2016

Cassandra WIlson durante la sesión de grabación del primer tema del disco Don’t Explain

Aquí interpretando en directo, con sección de cuerdas, You Go To My Head

Autor: Ricardo Arribas

Nacido en 1972, 44 añazos ya, ha pasado la mayor parte de ellos disfrutando y aprendiendo con la música, si le preguntas te dirá que incluso entendiendo, a través de ella, un poquito mejor cómo funciona el mundo. El hecho de gozar con músicas no siempre mayoritarias le llevó con el tiempo a descubrir otro placer muy especial: escribir acerca de la música, tratar de transmitir y compartir con otros aficionados las sensaciones que le provoca, escuchar con oídos distintos tras haber escuchado/leído las que provoca en ellos... Y en esas anda.

  • Artista o Grupo

    Cassandra Wilson
  • Título del disco

    "Coming Forth by Day"
  • Sello discográfico y año

    Legacy (2015)
  • Músicos del disco

    Cassandra Wilson: vocals, guitar (10); Thomas Wydler: drums, percussion; Martyn Casey: bass; Jon Cowherd: piano, Fender Rhodes; Kevin Breit: guitar, banjo (7); Robby Marshall: saxophones, bass clarinet, melodica; Ming Vauz: guitar string effects; T Bone Burnett: baritone guitar (2, 7); Nick Zinner: guitar (4), loops (6, 8); Paul Cantelon: accordion (5); Eric Gofain: violin (11); The section Quartet, VDP Orchestra: strings.

  • Otros datos

    Producido por Nick Launay.
    Grabado en Seedy Underbelly Studios, Los Angeles (EEUU).

  • Escúchalo en Spotify

No hay comentarios

Publica tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.