Roy Hargrove «Earfood»

Reseña de • Publicada el 05/01/2010

A veces uno no sabe cómo enfocar el comentario de un disco porque tiene la sensación de que las palabras que le salen serán interpretadas de un modo cuando lo que pretenden expresar es justo lo contrario. Lo bueno de estas situaciones es que te enfrentan a lugares comunes cuya existencia desconoces aunque los utilices de manera inconsciente.

Por ejemplo, parece inevitable pensar que una grabación actual de sonido clásico sea conservadora, anticuada. Desde ese punto de vista, estas grabaciones son evitadas por la mayor parte de aficionados interesados en la evolución musical del jazz, y quienes las aprecian son habitualmente los aficionados a cierto jazz del pasado y una masa indefinida de aficionados casuales, que buscan en el jazz un ambiente, una banda sonora concreta llena de engañoso encanto.

«Earfood» es una grabación que aúna esa engañosa concepción de lo clásico con una modernidad esquiva pero indudable, dando así por tierra con ese lugar común que acabo de plantear referente al clasicismo en el jazz de hoy. De hecho, Roy Hargrove es de por sí un músico que desafía la catalogación fácil, pues publica regularmente grabaciones a su nombre con un quinteto clásico y con un grupo embarcado en la experimentación sonora del soul-bop (o como quiera que deba denominarse la música de los RH Factor).

Pero «Earfood» no es solo un nuevo jalón en el camino emprendido por ese “quinteto clásico” de Hargrove: en otras grabaciones el quinteto habitaba en ese jazz que podríamos denominar post-bop y que actualiza la temática del veterano hard-bop mediante una escritura compositiva más compleja manteniendo básicamente el sonido, mientras que «Earfood» lanza constantemente cables adelante y atrás en el tiempo para recuperar algo inasible e indefinible que podríamos asimilar con cierta forma de frescura que se había ido perdiendo por el camino, o que sin este necesario revulsivo interno corría el riesgo de irse marchitando. Una actitud realmente edificante.

El grupo cuenta con un sonido muy hermoso, construido por trompeta y alto sobre una base rítmica rotunda, flexible y versátil; el resultado es tan potente como elegante . Se nota que hace tiempo que interpretan este repertorio, el conjunto suena natural, fluido, como si no pudieran evitar sonar así de elegantes y, sabiéndolo, no se preocupasen más por ello. Hay cortes donde nos encontramos con un pie firmemente apoyado en un hard bop luminoso (I’m Not So Sure o Strasbourg/St. Denis, adornado este último por una excelente intervención de Hargrove), en otros en cambio el peso recae sobre el pie apoyado en hoy mismo, como en el elegante Brown (con bonita improvisación de Gerald Clayton y un Hargrove capaz de inyectar una tensión considerable sin necesidad de alzar la voz), en un The Stinger que muestra la certera fragilidad del sonido del trompetista, en el sereno Mr. Clean o en el elegante y bonito Divine, cuyo ritmo constante y relajado te arrastra sin remisión.

Baladas como Starmaker ponen sobre el tapete el hermoso sonido de Justin Robinson, la elegancia de Clayton y, sobre todo, la pureza enorme del sonido de Hargrove y la sencillez y hondura de sus ideas, todo ello servido por la propulsión leve de Montez Coleman y el mesurado bombeo de Danton Bolder.

Cabe también en «Earfood» un corte como Style, cuyo ritmazo nos arrima a un funk muy abierto, ideal para la prestación inconclusa de Hargrove y para conocer otra faceta del grupo que le acerca tangencialmente al RH; Robinson se apoya en la rítmica para hacer una improvisación aérea, tensa sin ahogos, y Clayton se olvida de su elegancia y deja una improvisación llena de impecablemente resuelta tensión. Finalmente, como colofón y catárquico fin de fiesta, la revisión del Bring It On Home To Me de Sam Cooke te deja con una sonrisa algo boba dibujada en la cara: un ritmo intemporal al que solo hay que dejar fluir, y que concluye la grabación con un soplo de aire puro, un quintal de frescura renovada y muchos quilates de goce compartido.

«Earfood» está repleto de un clasicismo nada mohoso, de apariencia engañosamente sencilla. Dan ganas de proclamar su rabiosa modernidad.

© Ricardo Arribas, 2010

 
El quinteto en un directo en Paris 2010.

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Enlace al artículo «Roy Hargrove: Un talento en activo»

Autor: Ricardo Arribas

Nacido en 1972, 44 añazos ya, ha pasado la mayor parte de ellos disfrutando y aprendiendo con la música, si le preguntas te dirá que incluso entendiendo, a través de ella, un poquito mejor cómo funciona el mundo. El hecho de gozar con músicas no siempre mayoritarias le llevó con el tiempo a descubrir otro placer muy especial: escribir acerca de la música, tratar de transmitir y compartir con otros aficionados las sensaciones que le provoca, escuchar con oídos distintos tras haber escuchado/leído las que provoca en ellos... Y en esas anda.

  • Artista o Grupo

    Roy Hargrove
  • Título del disco

    "Earfood"
  • Sello discográfico y año

    © Groovin' High (2008)
  • Músicos del disco

    Roy Hargrove (trompeta, fliscorno), Justin Robinson (saxo alto, flauta), Gerald Clayton (piano), Danton Boller (bajo), Montez Coleman (batería)

  • Otros datos

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