The Fred Hersch Trio - Sunday Night at The Vanguard

The Fred Hersch Trio “Sunday Night at The Vanguard”

Reseña de • Publicada el 23/01/2017

Hay que ver la afición que le ha cogido Fred Hersch a grabar discos en el Village Vanguard. Con este van ya 4, tras “Live at The Village Vanguard” (Palmetto, 2003), “Alone at The Vanguard” (Palmetto, 2011) y “Alive at The Vanguard” (Palmetto, 2012). La conclusión, a la vista de lo escuchado en todos ellos, es obvia: que grabe allí todo lo que quiera. La verdad es que, ampliando el horizonte de la frase sin más que dar un pasito hacia atrás, esa conclusión quedaría todavía más simple (e igual de correcta) si la dejamos en “que Fred Hersch grabe todo lo que quiera”. Punto. La suya es una de las carreras discográficas más consistentemente brillantes que recuerdo, cada nueva grabación un regalo, un desafío, un gozo.

Sistemáticamente, al enfrentarnos a una nueva grabación de este trío, te da la impresión de que ha vuelto a ascender otro peldaño más en su loca escalada hacia la compenetración absoluta. Estamos ante el grupo más estable de la carrera de Fred Hersch, con cinco grabaciones espléndidas a sus espaldas: “Whirl” (Palmetto, 2010), “Everybody’s Song But My Own” (Venus, 2011), “Alive at The Vanguard” (Palmetto, 2012), “Floating” (Palmetto, 2014) y el “Sunday Night at The Vanguard” que nos ocupa, a cuál más asombrosa, más que recomendable cada una de ellas. Hersch no ha utilizado, al plantearse estas grabaciones, excusas argumentales del tipo “The Trio Plays Ellington”, “Trane Without Sax”, “Favorite Films”, etc… (excusas que sí ha utilizado a veces, en cambio, al grabar en solitario); curioso, por ello, poder comentar que todas cuentan con un esquema más bien idéntico: se trata de composiciones originales de Hersch y versiones de standards elegidos, unas y otros, sin un criterio aparente.

Mismo grupo, similar temática… unos discos y otros son formalmente indistinguibles. Es más, uno se queda con la sensación de que básicamente importa poco el temario (ya se que me estoy pasando): el meollo de esta música está en lo que sucede entre estos tres músicos cuando tocan juntos. Se trata de una reacción química en la que cada elemento inflama y se deja inflamar por los otros dos… y el espectador corre serio peligro de inflamarse igualmente, incluso de desear y disfrutar como un enano de esa combustión conjunta. Con todo, ya lo comentaba antes, el grupo está embarcado en una profunda evolución musical basada en la telepática interacción entre cada uno de los músicos, y en las finas dinámicas que se crean entre ellos, constantemente cambiantes, constantemente alimentadas por cada uno de ellos. Evidentemente es parte esencial del rotundo éxito de esta música el particular estilo instrumental de estos tres músicos: el personalísimo pianismo de Hersch, endiabladamente exacto a pesar de la pasmosa libertad que lo conforma, vertiginoso pese a la contención que a menudo preside su plasmación; la bulliciosa, certera batería de un McPherson que parece crecer en viveza e intensidad a cada grabación; el contrabajo travieso, engañosamente sobrio, de Hébert. Pero, ya digo, todo ello no son más que ingredientes que no permiten, prometedores como son, anticipar el glorioso resultado final.

Así la vivaz, efervescente A Cockeyed Optimism, en que Hersch parece jugar a no entrar a saco, y son Hébert y McPherson los que terminan caldeando el local. O Serpentine, cuyo nervioso e indefinido colchón rítmico sirve al pianista para plasmar sus ya habituales aires clásicos en este contexto tan jazzy. En The Optimum Thing el trío juguetea con el tempo mientras Hersch improvisa quitándonos el hipo (aquí sí entra a saco desde el primer minuto). Jazzy, muy abierta la estructura de Calligram; efervescente Blackwing Palomino; densa, pegajosa, oscura… maravillosa revisión del For No One de los Beatles. Veloz, juguetón, relajado trabajo del trío en Everybody’s Song But My Own; lenta, indagante, libre The Peacocks; el insoslayable Monk de toda actuación del trío, un We See curiosamente sobrio en esta ocasión, más no por ello menos goloso de escuchar; y, en fin, la preciosa coda que remata la grabación, Encore: Valentine.

¿Estamos ante la mejor grabación del trío de Fred Hersch? Seguramente; uno tiene la tentación de pensar cosas parecidas ante cada nueva grabación de ciertos músicos particularmente brillantes y consistentes. Pero en este caso no sabría qué pensar: tengo tan presente en el recuerdo la grandeza de cada una de sus obras anteriores que esa idea se congela en el bolígrafo, sin llegar a plasmarse. En el fondo da igual: “Sunday Night at The Vanguard” es una grabación fabulosa.

© Ricardo Arribas, 2017

 
Fred Hersch Trio interpretando en directo la canción For No One de Paul McCartney, en el Festival de Jazz de Funchal (Portugal), Julio de 2016

Autor: Ricardo Arribas

Nacido en 1972, 44 añazos ya, ha pasado la mayor parte de ellos disfrutando y aprendiendo con la música, si le preguntas te dirá que incluso entendiendo, a través de ella, un poquito mejor cómo funciona el mundo. El hecho de gozar con músicas no siempre mayoritarias le llevó con el tiempo a descubrir otro placer muy especial: escribir acerca de la música, tratar de transmitir y compartir con otros aficionados las sensaciones que le provoca, escuchar con oídos distintos tras haber escuchado/leído las que provoca en ellos... Y en esas anda.

The Fred Hersch Trio - Sunday Night at The Vanguard
  • Artista o Grupo

    The Fred Hersch Trio
  • Título del disco

    "Sunday Night at The Vanguard"
  • Sello discográfico y año

    Palmetto (2016)
  • Músicos del disco

    Fred Hersch (piano), John Hébert (contrabajo), Eric McPherson (batería).

  • Otros datos

    Tracks: A Cockeyed Optimist:Serpentine; The Optimum Thing; Calligram; Blackwing Palomino; For No One; Everybody's Song But My Own; The Peacocks; We See; Solo Encore: Valentine.

    Producido por Fred Hersch

    Grabado en directo en el Village Vanguard, New York City (EEUU), el 27 de Marzo de 2016

  • Escúchalo en Spotify

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