Vienna Art Orchestra «The minimalism of Erik Satie»

Reseña de • Publicada el 07/01/2010

Esta creativa orquesta que nació en Viena, sin demasiados humos y con mucha ilusión, bajo el impulso de Mathias Rüegg puede considerarse hoy la orquesta de jazz con la producción más solida y creativa de Europa, con una cuarentena de discos entre los que hay verdaderas joyas musicales, aunque con una producción tan generosa y conceptualmente tan diferente, es normal encontrar altibajos.

En «The minimalism of Erik Satie» la orquesta se sumerge en el mundo engañosamente sencilllo de Satie para interpretarlo con gran libertad a su manera. No es un disco para disfrutar de la potencia de una big band, en general es bastante música de cámara, con pocos instrumentos, voz incluida. La primera edición en vinilo editada también por Hat Hut Records en 1984 venía con una funda de cartón con un troquelado especial, y dentro, además de los dos vinilos, se incluían un par de fotos sueltas, el aspecto de los músicos es muy informal. Creo que no se consigue actualmente. La faceta falsamente ingenua de Satie, el punto excéntrico, la actitud de franco tirador vanguardista, su enigmática y burlona personalidad… todo eso tiene reflejo en éste disco, pero para disfrutar del swing y de la música extrovertida de la Vienna Art Orchestra mejor escuchar «Swing & Affairs», por ejemplo.

El disco empieza con un tema en el que a partir del primer compás suena una música bohemia que acompaña a un hombre bien vestido que va camino, ya de noche, a otro local para tomarse la última copita de vino junto a sus amigos. Su andar no es muy derecho, el vinito que tenían en el otro bar estaba bueno, un Burdeos de uva merlot buenísimo, es normal que parezca divertidamente mareado… y surge el canturreo del recuerdo de la banda del pueblo tocando a ritmo de vals, cerca de las atracciones ambulantes, donde un día quedó hipnotizado por el giro regular de ese círculo de caballitos hieráticos, de galope congelado, atravesado cada uno de ellos por una barra dorada que une el cielo con la tierra, más serios que Buster Keaton en el Maquinista de la General. ¿Te acuerdas de esa ingénua atracción infantil en las fiestas mayores?… él se montaba emocionado, se agarraba fuertemente a la barra pulida como de oro, con las piernas colgando a lado y lado, a lomos de aquel caballo rígido. Le decía adiós con la mano a su padre, y él le respondía, y en cuanto empieza a moverse comienza el viaje a un mundo inesperadamente dulce y maravilloso, en el que parecía que si intentara volar lo hubiera conseguido. A un lado, fuera del círculo que dibujaba con su desplazamiento, veía a otros padres diciéndoles adiós a otros niños, y al otro lado veía su imagen repetida a flashes en los espejos facetados de la ancha columna central alrededor de la cual giraba, cabalgando seguro y feliz. A un lado el mundo, la familia, y al otro las múltiples imágenes le identificaban cómo jinete sideral… Eran los momentos que le daban sentido a la vida de un niño pequeñoburgués europeo. Bueno, pues esta podría ser la descripción del primer tema de tres minutos.

No faltan las versiones de las tres Gnossienne, en las que se identifican claramente las hermosas y frágiles composiciones de Satie, la Gnosienne nº 1 tiene un tratamiento sorprendentemente balkánico muy divertido. Pero si lo que se quiere es escuchar a Satie mejor ponerse las interpretaciones de Pascal Rogé o Aldo Ciccolinni.

Las tres últimas piezas suman cuarenta minutos, Vexation 1801, Vexation 1611 y Vexation 2105, toda la orquesta se calla, excepto el vibráfono y el saxo tenor en la primera de las tres Vexation, el vibráfono y la voz de Lauren Newton en la segunda, y el vibráfono y el clarinete bajo en la tercera, que construyen una estructura musical realmente minimalista. Esta obra fue conocida después de la muerte de Erik Satie en 1925, y se trata de un motivo musical para instrumento sin especificar de 19 notas que se repite 840 veces. Esta obra tan monstruosamente larga contrasta con la mayoría de las composiciones de Satie que tienden a ser muy cortas.

En el disco es el vibráfono el que interpreta la partitura repetitiva de Satie, mientras el saxo, la voz y finalmente el clarinete bajo improvisan su parte. La primera vez que se publicó la partitura fue gracias a John Cage en 1949 y la primera vez que se tocó Vexations en público fue en 1963, también iniciativa de John Cage que con unos cuantos entusiastas músicos más además del propio John Cage, entre ellos, David Tudor, Christian Wolff y John Cale (!), que se fueron relevando al piano, completaron la interpretación en 19 horas. El pianista alemán Armin Fuchs ha ejecutado varias veces esta obra él solito sin levantar el culo de la banqueta, y le ocupa 28 horas sentado delante del piano. Acaba hecho polvo, naturalmente. Como Satie no anotó el tempo, pasa lo que pasa.

© Tocho, 2010

 
Documental de la proeza del pianista alemán Armin Fuchs de la performance de 28 horas tocando el Vexations él solo.

La orquesta en un directo en el North Sea Jazz Festival in The Hague, Holanda 2002.

Autor: Carles "Tocho" Gardeta

Nacido en Barcelona de toda la vida, varón de 1,78 mt de altura y de complexión normal. Especialista en proyectos sin futuro y en producciones totalmente improductivas. Entre sus numerosas habilidades se cuentan las de montar en bicicleta, comer con cubiertos o hacer click con el mouse. Perdidamente enamorado de la música cultiva el vicio de escribir sobre ella, a pesar de entrar en conflicto con su admirado Frank Zappa respecto a lo que este dijo sobre lo de escribir sobre música, que es tan absurdo como bailar sobre arquitectura.

  • Artista o Grupo

  • Título del disco

    "The minimalism of Erik Satie"
  • Sello discográfico y año

    © HatArt (1990)
  • Músicos del disco

    Wolfgang Puschnig: Flute, Clarinet (Bass), Sax (Soprano), Sax (Alto); Christian Radovan: Trombone; Jon Sass: Tuba; Harry Sokal: Flute, Sax (Soprano), Sax (Tenor); Werner X. Uehlinger: Producer; Lauren Newton: Vocals; Art Lange: Cover Photo; Woody Schabata: Vibraphone; Roman Schwaller: Clarinet, Sax (Tenor); Mathias Rüegg: Arranger, Leader, Conductor; Wolfgang Reisinger: Gong, Triangle, Kalimba; Hannes Kottek: Flugelhorn; Karl "Bumi" Fian: Trumpet, Flugelhorn; IMA: Tamboura

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