Fred Ho
Extraordinario. Ésto es lo que andaba buscando últimamente en lo que a grandes formatos se refiere. Para mí, un concepto bastante novedoso de big band, algo así como lo que hizo Carla Bley en los setenta y ochenta, es lo que Fred Ho, grandísimo saxofonista barítono y escritor, ha hecho en este trabajo grabado el año pasado y titulado “Celestial Green Monster”. La Green Monster Big Band está compuesta por algunos nombres ilustres y por un buen puñado de desconocidos para mí. Entre los primeros, el trompetista Taylor Ho Bynum y la guitarrista Mary Halvorson, últimamente embarcados en proyectos interesantísimos y no vinculados a Anthony Braxton, el trombonista Earl McIntyre o el trompetista Stanton Davis. Soy un principiante en la música de Ho, lo reconozco, y en este contexto no consigo detectar la presencia de sus orígenes chinos, a pesar de ser estadounidense, como ocurre en otros proyectos suyos como el Afro Asian Ensemble o la Monkey Orchestra, si bien a ésta última no he tenido la oportunidad de escucharla. La música, soberbia, y una vez más, sorprendente elección de temas, que le ha salido redonda. Fácil es meter la pata en el acercamiento al mundo del rock desde esta perspectiva pero es que aquí, o ha tenido una suerte tremenda o es que se lo ha currado hasta el fondo hasta descubrir la composición del rock que prácticamente fue concebida (a mi me gusta pensar así) para que la interpretase una gran formación en clave de jazz. Casi lo consigue George Winston (sí, el pesado y almibarado pianista de los Summer, Autumn o December, que a mi me encanta, todo sea dicho), con los temas clásicos de los Doors. Fred Ho lo clava con “In-A-Gadda-Da-Vida” de Iron Butterfly. Tremendos 16 minutos que ya valen todo el disco, a pesar de las voces de Abraham Gómez Delgado y Haleh Abghari, que no son la de Doug Ingle, sin duda. Teclados, bajo eléctrico (y contrabajo), y la presencia del trombón bajo y el barítono del líder le dan una oscuridad y un colorido un tanto especial a esta orquesta. Junto a este tema, una breve introducción del tema de la película de Spiderman, dos temas de media duración (“Liberation Genesis” y “Blues to the Freedom Fighters”) y 38 minutos de música imperecedera, “The struggle for a new world suite”. No pienso perder de vista a este tio. Creo que ya anda plenamente recuperado de una grave dolencia. Espero que sea así y que nos deparen todavía muchos proyectos como éste a su nombre. Estoy optimista, no como hace unos meses en los que ninguna novedad discográfica me convencía. El jazz no está muerto (a pesar de que mi querido Zappa diga que huele regular).
Saludos