Artículo de • Publicado el 29/05/2016

Blues y armónica

El hilo conductor de la media hora de este Azul Profundo es la armónica, un instrumento de bolsillo y vinculado al blues desde casi sus inicios en la región del Delta. Escucharemos al pionero DeFord Bailey y a los grandes referentes de la armónica Sonny Terry, Big Walter Horton y Sonny Boy Williamson II.

En este programa se pueden escuchar los siguientes temas:

Disc01Armonica«Dixie Flyer Blues» por DeFord Bailey
Del disco “The Songsters Tradition – Before The Blues” del sello Saga Blues.
Solo de armónica grabado en 1927.

Disc02Armonica«Harmonica Stomp», con Sonny Terry, su colega Blind Boy Fuller y George «Oh Red» Washington con la washboard.
Del disco “Complete Recorded Works – Blind Boy Fuller vol.6” del sello Document Records.
grabado en 1940.

Disc03Armonica«Cotton Patch Hot Foot», Big Walter Horton y la guitarra de John Lttlejohn
Del disco “Memphis Recordings”.
Grabado en Memphis en 1951.

Disc04Armonica«Mighty Long Time» de Sonny Boy Williamson II (Rice Miller)
Del disco “Blowing from Memphis To Chicago” del sello Saga Blues.
Grabado en 1951.

Transcripción de la locución

DeFord Bailey con un cono para amplificar su armónica y las pequeñas percusiones a su derecha.

DeFord Bailey en su programa de radio, con un cono para amplificar su armónica y las pequeñas percusiones a su derecha.

En el ámbito del blues, el primer solista que grabó la armónica fue DeFord Bailey, nacido en un pueblecito de Tenessee en Diciembre de 1899. Empezó tocando por Nashville y alrededores, y su repertorio no era únicamente blues, tocaba otras cosas, era más bien un showman de tradición songster que un bluesman. DeFord Bailey también tocaba banjo y guitarra. Grabó sólo 18 canciones, y creo que muchas no se llegaron a publicar, pero se hizo muy popular en los Estados del Sur gracias a sus participaciones en un famoso programa de radio, en el que debutó en 1925.

1925 era muy pronto en la historia de la radio comercial, las primeras emisoras rudimentarias empezaron a emitir en 1921. Pero enseguida el poder de la radio, como medio de promoción de artistas, empezaba a no tener competencia.

DeFord Bailey se hizo muy popular en la radio tocando la armónica imitando sonidos, de animales, o de una máquina de tren a todo trapo, con mucho realismo, y su manera de tocar maravillaba al público porque parecían dos armónicas, los que lo escuchaban por la radio no podían creer que fuera solo una armónica. En esa época de gloria en la radio, recibió el sobrenombre de El Mago de la Armónica, y tenía tanta buena aceptación por parte del público negro como del blanco, eso tenía mucho mérito en esos años.

Para DeFord Bailey todo iba viento en popa, llevaba quince años actuando en la radio cuando en 1941 la emisora tuvo un lío legal con la sociedad de autores, que le reclamaba una pasta, y la dirección decidió exigir a sus artistas que tocaran material nuevo, libre de las reclamaciones del canon de derechos de autor.

Claro, era un lío. Por un lado, la Sociedad de Autores defendía los derechos de autores como DeFord Bailey, pero esa misma reivindicación provocó esa decisión empresarial que a Bailey le sentó fatal.

Entonces nuestro protaginista se negó en redondo a renunciar a sus viejas canciones, por lo que la emisora no le renovó el contrato, claro, eso para él fue un palo. En la década de los 40 la música rural ya no tenía el éxito popular de la década anterior, y deprimido por la crueldad del show business se volvió a Nashville, a trabajar en un salón de limpiabotas. Desde entonces tocó muy rara vez en público. Pero a mediados de los 70, treinta años después de abandonar la música profesional, con mas de setenta años encima, le llamaron para hacer un par de apariciones en radio y televisión, y se mostró al público como un abuelo muy elegante. DeFord Bailey murió en 1982 en Nashville, y se le recuerda como una verdadera estrella de la música rural de los años 30.

Escuchemos esta grabación pionera que creo fue la primera con la armónica como solista, creo que sí. En nuestros días, su interés documental es mayor que el estrictamente musical, lo fuerte es que podemos escuchar la primera vez que se grabó una armónica solista de blues. El tipo era verdaderamente un crack imitando la locomotora y sus pitidos.

Para mí, lo verdaderamente interesante, desde el punto de vista musical, son precisamente esos pitidos de la locomotora, eso son gritos del campo, frases sueltas con una modulación muy llamativa, pero que no llega a ser canción. El trabajador solitario acompañaba sus actividades en el campo, con esos gritos modulados, pero que no llegan a ser canción. Los improvisaba. Tanto para arrear la mula como para cuando le daban a la palanca de la bomba para sacar agua del pozo, es decir, cualquier tarea larga en solitario, tediosa y con desgaste físico, para decirlo de alguna manera. En algún momento hablaremos de los field hollers, o camp hollers, los gritos del campo, que es una de las formas musicales con más influencia en el nacimiento, muy poco antes de entrar el siglo XX, del blues.

Pues escuchemos esa máquina de tren y sus pitidos, Dixie Flyer Blues por DeFord Bailey solo con la armónica, grabada en abril de 1927, una excelente muestra de esa especialidad que le hizo famoso.

– Audio –

Bueno, pues este estilo de tocar la armónica como si fuera una locomotora blusera, con Sonny Terry se convirtió casi en todo un género. Sonny Terry enriqueció el lenguaje de la armónica del blues, yendo mucho más allá de lo que hacía DeFord Bailey, que era muy original pero se quedaba en una exhibición de habilidad muy espectacular.

Sonny Terry.

Sonny Terry.

Sonny Terry, fue un virtuoso de la armónica de blues y el más influyente de los primeros armonicistas sureños. Conocido básicamente por formar pareja artística con Brownie McGhee durante años, aunque antes había estado con Blind Boy Fuller, que es con quien le escucharemos en el próximo tema.

Él fue uno de los músicos afronorteamericanos que participaron en en el histórico concierto «From Spirituals to Swing» que se celebró en diciembre de 1938. Ese evento histórico fue organizado por John Hammond, que era un crítico musical, productor y muy combativo con el tema de los derechos civiles, que consiguió financiación, mayormente del periódico del Partido Comunista Norteamericano.

Este concierto en el que participó Sonny Terry entre otros monstruos (por citar a un par: Count Basie y James P. Johnson), fue un concierto histórico porque por primera vez, un público blanco urbano, y más concretamente de Nueva York, pudo ver y escuchar, sentadito en sus cómodas butacas, a unos negros en el ilustre escenario del Carnegie Hall, en un concierto dedicado exclusivamente a la auténtica música afronorteamericana, no sólo haciendo jazz, que en 1938 ya tenía una aceptación estupenda entre la clase media blanca (el swing y todo eso) sino también gospel. Y lo más inaudito: boogie y blues, con un éxito formidable.

Vamos a escuchar una grabación de 1940, el Harmonica Stomp, con Sonny Terry tocando la armónica, Blind Boy Fuller a la guitarra y George «Oh Red» Washington con la washboard. La washboard de George «Oh Red» Washington, que escucharemos acompañando a Sonny Terry y Boy Fuller, se trata simplemente de una tabla de lavar la ropa. En el blues de preguerra la washboard era el instrumento de acompañamiento de percusión por excelencia en el blues, no se utilizaban tambores, la prohibición durante la esclavitud había provocado que ya de antiguo los afrodescendientes se buscaran la vida con otros instrumentos de percusión, y la tabla de lavar, la washboard, con dedales metálicos en los dedos, da mucho juego. La tabla de esta grabación es la tradicional de madera y no está tuneada, no lleva ningún accesorio, era muy habitual que pusieran en esa tabla otros pequeños objetos percutibles.

Pues venga, vamos a escuchar el Harmonica Stomp, con Sonny Terry en la armónica y exclamaciones varias, Blind Boy Fuller a la guitarra y George «Oh Red» Washington con la washboard. El título, con eso de «stomp», se refiere a un tipo de música popular, el stomp, que era música animada que se bailaba dando golpes con el pie en el suelo.

Vamos con el Harmonica Stomp, con Sonny Terry, su colega Blind Boy Fuller y el tipo de la washboard, grabado en 1940.

– Audio –

Después de este «Harmonica Stomp» grabado por Sonny Terry, Blind Boy Fuller y «Oh Red» Washington en 1940, vamos con Big Walter Horton.

Big Walter Horton.

Big Walter Horton.

Nació en Horn Lake, Mississippi, y de jovencito se trasladó a Memphis, Tenessee. En la década de los 30s tocaba arriba y abajo por la región del Delta del Mississippi. En la de los 40s, como muchísimos otros bluesmen, se ganaba la vida trabajando al margen de la industria de la música, fueron años duros para para los bluesmen del sur.

Pero a principios de los 50s, volvió a entrar en el show business a partir de una propuesta del sello Sun, que estaba arrancando entonces. Grabó en esos estudios donde poco más tarde Elvis Presley grabaría sus primeros discos históricos. Y allí cogió confianza para subir a Chicago, el destino natural de cualquier bluesman del Sur. Allí tocaba en el circuito de clubs locales con toda la gran cantidad de bluesmen sureños que instalados en el South Side Chicago.

En los 60s, Big Walter Horton ya integrado en la escena del blues de Chicago, empezó a ser conocido entre la audiencia blanca, grababa como acompañante con todos los grandes, y participó en esos festivales de blues que daban giras por EEUU y toda Europa.

En los 70s se convirtió en un verdadero icono de la armónica blues. Big Walter Horton continuó grabando y actuando en festivales de blues hasta 1980, murió en Chicago en 1981, con poco más de 60 años.

Lo que vamos a escuchar es Cotton Patch Hot Foot, grabado en Memphis en 1951. He elegido este tema porque me encanta, sencillamente, ya veréis qué sonido más especial tiene la guitarra, y como juguetea la armónica de Big Walter Horton improvisando en esa estructura tan sencilla, y esas leves percusiones picando con el pie en el suelo, o con las manos sobre el cuerpo, y una pandereta muy simple… el clima minimalista de esta grabación me encanta. Vamos con Cotton Patch Hot Foot, grabado por Big Walter Horton en Memphis el año 1951.

– Audio –

Esto ha sido Cotton Patch Hot Foot, grabado por Big Walter Horton en Memphis el año 1951. Me olvidaba decir que el guitarrista es John Lttlejohn. Hay un personaje en esto de blues que siempre me ha hecho mucha gracia, mira que hay anécdotas en el mundo del blues, pero la de Aleck «Rice» Miller, conocido como Sonny Boy Williamson II, es de las mejores.

Aleck "Rice Miller" Ford, conocido por Sonny Boy Williamson II.

Aleck “Rice Miller” Ford, conocido por Sonny Boy Williamson II.

Este tipo, feo de necesidad, nacido en un pueblo del Delta del Mississippi, cuando empezó y no era conocido, tomó el nombre artístico de otro armonicista muy conocido, que tenía mucho éxito, Sonny Boy Williamson, así conseguía actuar aquí y allá haciéndose pasar por el auténtico y famoso Sonny Boy. Pero el Sonny Boy verdadero se enteró y súper cabreado empezó a buscarle, un día se enteró por donde paraba y fue a buscarle con la única intención de descargar contra él el revolver que llevaba para la ocasión. Por suerte para nuestro Sonny Boy, el auténtico no le encontró, y en 1948 murió, de manera que dejó de haber problemas para usar ese nombre. Para «Rice» Miller, el segundo Sonny Boy Williamson, el suplantador, nuestro Sonny Boy, empezó entonces una carrera que le llevaría a ser internacionalmente conocido, y su personalidad como bluesman fue única. Lo bueno es que siempre defendió que él era el auténtico Sonny Boy Williamson, pero todo el mundo sabía que no.

A «Rice» Miller le conocemos como Sonny Boy Williamson II, para diferenciarlo del primero. Nuestro Sonny Boy grabó infinidad de discos como acompañante, también participó en esos festivales de Blues que giraban por Europa y América, y como le gustó Europa con toda esa cantidad de gente jóven que iba a verle, se quedó unos meses en Londres. Allí no reprimía sus pequeñas extravagancias, era un buen showman y no le faltaba carisma, y se convirtió en el héroe de los (y las) adolescentes británicos que se volvían locos con el blues. En Londres grabó con los Yarbirds que perdían el culo para que tocara con ellos, su guitarrista era un adolescente de nombre Eric Clapton. También tocó con otro grupo de jovencitos blancos, The Animals de Eric Burdon y de Chass Chandler, el que más tarde sería productor de los primeros discos de Jimi Hendrix.

Después de esos meses, a su vuelta al Delta sus amigos y familiares no se creían las historias auténticas que explicaba de sus andanzas europeas, como siempre había tenido tanta fantasía ya nadie creía que todo eso fuera era verdad.

Sonny Boy Williamson II no fue un gran innovador, pero su rol como puente entre el blues de antes de la guerra, y la generación posterior de negros y blancos, con el boom del folk en los 60s, fue fundamental. Sonny Boy había tocado con Robert Johnson y Elmore James en los 30s, con un joven BB King en los 40s, y con Eric Clapton en los 60s. La importancia de Sonny Boy como transmisor de la tradición del blues es insuperable. Ya muy cascado volvió a visitar Europa, el tío se quedaba fascinado con la torre Eiffel y cosas así. Al poco de volver a EEUU, en 1965, murió aparentemente de un ataque al corazón mientras dormía.

Vamos a escuchar Mighty Long Time, una grabación en 1951 de nuestro Sonny Boy, acompañado de un contrabajo que no sé quien es porque en el disco no viene este dato, podría ser Willie Dixon, pero no me hagáis caso.

– Audio –

Pues nada, la media hora de Azul Profundo ya se ha cumplido, de manera que hasta el próximo programa. Salud, compays.

© Carles “Tocho” Gardeta

Autor: Carles "Tocho" Gardeta

Nacido en Barcelona de toda la vida, varón de 1,78 mt de altura y de complexión normal. Especialista en proyectos sin futuro y en producciones totalmente improductivas. Entre sus numerosas habilidades se cuentan las de montar en bicicleta, comer con cubiertos o hacer click con el mouse. Perdidamente enamorado de la música cultiva el vicio de escribir sobre ella, a pesar de entrar en conflicto con su admirado Frank Zappa respecto a lo que este dijo sobre lo de escribir sobre música, que es tan absurdo como bailar sobre arquitectura.

2 Comentarios
  • Joako 19:46h, 31 mayo Responder

    Me ha dado una idea eso de “tunear la tabla de lavar”. Sería lo siguiente: los que no teníamos dinero para tambores u otras gaitas tocábamos la botella de Chinchón. en fanfarrias, o bailes de Kermés. Se le podía sacar varios sonidos a la botella según se la va uno pimplando. La idea es tunear la botella poniendo un par de castañuelas a los lados o en su defecto un sonajero.
    Como si lo viera; podríamos hacer una banda: un arpa bucal (con sus amplias tonalidades), la botella de Chinchón y una armónica. Y a tocar al Hurta Cordel o a un pueblo de los Madriles. Creo que nos podemos forrar. Como si lo viera.

    Jajaja. “Es la polla” dices. Pero ¿no es una armónica?

    • Carles "Tocho" Gardeta 21:04h, 31 mayo Responder

      Jejejeje… Si Anís del Mono hubiera tenido fábrica en EEUU no dudes ni un segundo que el blues hubiera ganado otro instrumento, y seguramente su ingenio (no menor al tuyo) les hubiera llevado a tunearlo, .

Publica tu comentario