Artículo de • Publicado el 19/06/2016

Piano Boogie Woogie

Programa de media hora dedicado al piano boogie woogie. Aquí se explica el contexto donde se gestó este excitante estilo pianístico, su viaje a las marchosas fiestas particulares del Chicago de la gran depresión económica (las conocidas house rent parties) y la biografía de alguno de aquellos pianistas.

Este Azul Profundo está dedicado al enérgico piano boogie woogie. Escucharemos una grabación de Charles Davenport, otra del trío de cracks Albert Ammons, Meady Lux Lewis y Pete Johnson, otra de Booker T. Laury y finalmente una de Lafayette Leake.

El boogie es un estilo que convive con el blues, sobre todo en el piano. Hay especialistas de boogie, pero un pianista de boogie también acostumbra a tocar blues, y un pianista de blues también toca boogie.

Barrelhouse sureño de la época.

Barrelhouse sureño de la época.

El boogie empezó a escucharse ampliamente en los Estados del Sur durante los años 20. Básicamente surgió en los garitos precarios que se montaban en los barrios periféricos de los pueblos y ciudades donde había más concentración de afroamericanos. A esos locales se les llamaban barrelhouses, porque originalmente la barra era una tabla que se montaba sobre los barriles de cerveza.

Un juke joint, local de parecidas características que los barrelhouses y los honky-tonks, en los años 50

Un juke joint, local de parecidas características que los barrelhouses y los honky-tonks, en los años 50

Otro tipo de local de características parecidas donde se tocaba piano boogie woogie, pero aún un poco más cutre, era el honky tonk, este tipo de local abundaba en la profundidad de los Estados del Sur, especialmente en Texas, en los cruces de carreteras, lejos de las poblaciones pero en lugares estratégicos cerca de donde se concentraban factorías o plantaciones importantes, o seguían el avance de los que estaban construyendo la red del ferrocarril, a los leñadores, etc. A los honky tonks no solo iban los negros, también lo frecuentaban los trabajadores inmigrantes europeos, que casi eran más lumpen que los afrodescendientes.

Los barrelhouses eran poco más que grandes barracas, construidas con chapas y maderas, dentro se servía cerveza y alcohol, muchas veces peligrosamente insano, una barra tipo mostrador, algunas mesas y sillas, pero el elemento del mobiliario más importante era un piano vertical, podía ser una pianola para que sonara con esos rollos de papel perforado, y que también se podía tocar de manera convencional. Muy a menudo a ese piano le faltaban teclas, y lo de la afinación era un poco secundario. Normalmente se sentaban al piano pianistas no profesionales, o tocaban dos o tres tipos a la vez, pero tenían que repartirse las teclas que funcionaban.

En los barrelhouses acostumbraba a haber prostitución. Este piano tocaba música animada para bailar, así la peña consumía más y además facilitaba el contacto físico entre ellos y ellas. Aveces le acompañaba alguno con una guitarra, una armónica, incluso algún instrumento de viento…

Por la noche un local de estos podía llenarse, el nivel de las voces era alto, con tanto alcohol la cosa tendía a ser ruidosa, se bailaba pateando el suelo, en las mesas se jugaba a las cartas, o se discutían pequeños negocios, en este ambiente en donde los gritos eran moneda corriente, el pianista se las tenía que apañar para hacerse oir, y se tocaba fuerte, con ritmos potentes y sin demasiadas sutilezas, un pianista romántico no tenía ningún futuro en un local de estas características.

En el boogie la mano izquierda marca unos patrones de walking bass insistentes y contundentes, y la derecha intenta ser lo más ingeniosa posible, y todo ello con la progresión de acordes tradicional del blues de 8, 12 o 16 compases. En principio no acostumbraba a ser música cantable, aunque claro que también lo cantaban. Hay boogies más vigorosos que otros, pero todos te hacían mover el culo.

Charles Davenport

Charles "Cow Cow" Davenport ya de mayor.

Charles “Cow Cow” Davenport ya de mayor.

El primer boogie que escucharemos será un boogie grabado en 1928 por Charles Davenport. Charles «Cow Cow» Davenport fue un auténtico pionero en esto del piano boogie.

Davenport nació en Alabama en 1894, su familia le tenía preparado un futuro como ministro de la Iglesia, siguiendo la línea de su padre, que era religioso profesional. Entró en el seminario, y allí buscaba sus ratos para tocar ragtime en la iglesia. Aguantó tres años, y entonces Davenport prefirió empezar a trabajar como pianista en un medicine show que viajaba por los estados del sudeste. En algún momento ya hablaremos de los medicine shows.

Luego empezó a trabajar en los barrelhouses, incluso estuvo un tiempo de pianista en los burdeles del mítico barrio de Storyville de Nueva Orleans, uno de aquellos pianistas a los que se les llamaba professor, en los últimos años de época dorada del barrio, antes de que retiraran el permiso de la prostitución, después de veinte años de una normativa municipal que la permitía. Y luego se metió en el mundo del teatro de variedades con mucho éxito.

El recorrido medicine shows o minstrels itinerantes, barrelhouses, burdeles, y de aquí al teatro de variedades, era un recorrido profesional bastante común para cualquier pianista del Sur con talento y con suerte.

Esta grabación que escucharemos del Cow Cow Boogie de Davenport no es la primera vez que la grabó, esta es una grabación de 1928, y la primera vez que lo grabó fue en 1925, y el boogie woogie que se muestra en estos registros ya tiene las características propias del boogie, con su identidad totalmente definida. Incluso hay un grado de sofisticación notable, por ejemplo la mano derecha se las apaña para liberarse del walking bass en una serie de compases sin que el boogie pierda un ápice de su vigor.

Además, este boogie se convirtió en un estándar obligado del piano boogie woogie desde su publicación, y el éxito de ventas fue enorme. A partir de este boogie a Charles Davenport se le puso el sobrenombre de «Cow Cow», esta fue su composición más famosa.

Escuchemos el Cow Cow Boogie con Charles Davenport solo al piano, grabado en Chicago en julio de 1928.

– Audición del Cow Cow Boogie de Charles Davenport

Albert Amons, Meade Lux Lewis y Pete Johnson

Piano Boogie Woogie

Albert Ammons y Meade Lux Lewis a cuatro manos en 1939. foto Copyright Charles Peterson.

En Chicago el boogie era el género estrella en aquellas fiestas privadas que se montaban en las casa particulares con el objetivo de recoger un poco de pasta, a estas fiestas se les llamaba house rent parties.

Se trataba de contratar a uno o varios pianistas, hacer una previsión de una cantidad de cerveza y alcohol prudente, algo para picar y anunciar lo que estabas preparando con un cartelito en las tiendas del barrio, en él apuntabas lo que se debía pagar para disfrutar de la fiesta, y listos. Estas fiestas ayudaban a pagar el alquiler del apartamento cuando las cosas iban mal, que en aquellos años 30 era lo más frecuente. En las tiendas del barrio podías consultar la lista de rent parties que se celebrarían en los próximos días.

Estas fiestas podían durar toda la noche, y si la cosa se ponía buena podía seguir todo el día siguiente. Se dice que alguna de estas fiestas había durado dos o tres días seguidos sin parar. Naturalmente los pianistas se turnaban, no solo pianistas, a veces se reunían diferentes músicos, y entre los pianistas lo más divertido era cuando se picaban entre ellos a ver quien la hacía más gorda.

Lo que vamos a escuchar ahora es a tres monstruos del piano boogie woogie, de los que tenían el culo pelado de tocar en rent parties: Albert Amons, Meade Lux Lewis y Pete Johnson, la santísima trinidad del boogie. Tocaban muy a menudo los tres juntos, haciendo solos, dúos, tríos… Este boogie se llama Shout For Joy, grabado en Nueva York en 1939.

– Audición de Shout For Joy de Albert Ammons, Meade Lux Lewis & Pete Johnson

Booker T. Laury

piano boogie woogie

Booker T. Laury.

Después de estas grabaciones clásicas de antes de la guerra, damos un salto en el tiempo y nos plantamos en 1993. El tipo que he elegido para el siguiente boogie es el pianista Booker T. Laury, un pianista con una carrera no demasiado distinguida, pero que a mí me gusta mucho, con una voz cazallosa y apasionada. En esa voz hay mucho club del Medio Oeste, Arkansas, Tennesse, Missouri…

En la carátula del disco se explica que esta es la única vez en su vida que Booker T. Laury se metió en un estudio de grabación para un disco a su nombre, con sus composiciones, esto era en 1993 y el tío ya era muy mayor, cuando grabó este disco ya tenía 80 años, y murió un par de años después. Un amigo me ha dicho que después de este, aún grabó otro disco a su nombre, pero esta vez en directo.

Booker T. Laury domina el piano, está por encima de la media de los pianistas de blues, a pesar de que perdió el dedo meñique de su mano izquierda en un accidente ya de mayor. Y cuando canta es impresionante. Es bastante gritón, como corresponde a un cantante de este tipo de clubs en los que acostumbra a haber mucho cachondeo.

El momento más importante en su carrera artística quizás fue cuando intervino brevemente en la peli biopic de Jerry Lee Lewis. Le cayeron contratos hasta para tocar en Europa. Nunca le había faltado trabajo, era un pianista un poco sucio, pero bastante todoterreno, si había pasta no le importaba tocar con grupos de rock de jóvenes blancos.

Booker T. Laury era muy mayor, pero continuaba teniendo una pinta impresionante… gafas oscuras, un diamante en el lóbulo de la oreja, y un tremendo Cadillac azul con el que hacía cientos de kilómetros viajando por el circuito de clubs del Medio Oeste.

Dicen que su estilo se parece mucho al de Memphis Slim, con el que era colega, nacieron con un año de diferencia y eran del mismo barrio. Parece ser que cuando Memphis Slim se fue a Chicago, Booker T. le tenía que acompañar, pero no fue así y sus destinos tomaron rumbos diferentes.

Pues escuchemos a Booker T. Laury en un tema de su primer y único disco en estudio. Cuando le escuchéis cantar no olvidéis que tiene ochenta años. Vamos con Booker T. Laury y su Booker’s Boogie grabado en 1993.

– Audición de Booker’s Boogie de Booker T. Laury

Lafayette Leake

piano boogie woogie

Lafayette Leake.

Y para acabar escucharemos a Lafayette Leake, un boogie grabado en París en noviembre de 1978. El número de grabaciones de Lafayette Leake se cuentan por centenares, él formaba parte de la crema y nata de Chicago durante los años 50 y 60, pero no grabó a su nombre hasta 1978, casi con 60 años de edad. Su estilo no es nada rudo, a veces es incluso un poco florido. Es elegantorro… imaginativo… puede ser un pelo exuberante, pero también sencillo y directo, su sentido dinámico del boogie es fantástico.

En esta grabación de estudio se acompaña de batería, bajo y guitarra. El grupo suena enérgico, pero Lafayette controla la situación todo el rato. El guitarrista que la acompaña es John LittleJohn.

Pues vamos con el Fast Boogie Number 2 de Lafayette Leake, grabado en noviembre de 1978 en los estudios Barclay de París.

– Audición de Fast Boogie Number 2 de Lafayette Leake

Y bueno… esto ha sido todo. Hemos escuchado el piano boogie woogie de Charles Davenport, el de Albert Ammons, Meady Lux Lewis y Pete Johnson, el de Booker T. Laury y finalmente el de Lafayette Leake con su grupo.

Espero que con esta media horita os lo hayáis pasado bien, realmente con el boogie eso esta muy fácil. Hasta el próximo programa de Azul Profundo. Salud, compays.

Discos

Los temas escuchados en este programa de Azul Profundo pertenecen a los siguientes discos:

piano boogie woogie

– VVAA (Cow Cow Davenport) – Cow Cow Boogie del “Boogie Woogie – Rockin’ Roots Tracks” © SagaJazz, 2003
– Albert Ammons (Albert Ammons, Meade Lux Lewis & Pete Johnson) – Shout For Joy del “Albert Ammons 1936-1939 Chronological Classics” © Allegro Corporation, 1998
– Booker T. Laury – Booker’s Boogie del “Nothin’ But The Blues” © Bullseye, 1994
– Lafayette Leake – Fast Boogie Number 2 del “Easy Blues” © CD Baby, 1978

 
© Carles “Tocho” Gardeta, 2016

 

Autor: Carles "Tocho" Gardeta

Nacido en Barcelona de toda la vida, varón de 1,78 mt de altura y de complexión normal. Especialista en proyectos sin futuro y en producciones totalmente improductivas. Entre sus numerosas habilidades se cuentan las de montar en bicicleta, comer con cubiertos o hacer click con el mouse. Perdidamente enamorado de la música cultiva el vicio de escribir sobre ella, a pesar de entrar en conflicto con su admirado Frank Zappa respecto a lo que este dijo sobre lo de escribir sobre música, que es tan absurdo como bailar sobre arquitectura.

2 Comentarios
  • ri.arribasc@gmail.com'
    Ricardo Arribas 18:48h, 19 junio Responder

    Divertido programa, me ha gustado. Macho cómo canta el viejito Booker T Laury. Fíjate que me esperaba todavía más ruidosos los boogie woogies, efectivamente no son pianistas románticos jejeje, pero vamos, tampoco te rompen los tímpanos.

  • Carles "Tocho" Gardeta 19:56h, 19 junio Responder

    Me alegro que te haya gustado, gracias por el comentario.

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