Artículo de • Publicado el 30/07/2016

Reverendos predicadores

Espacio de media hora producido por Jazzitis dedicado a alguno de los poderosos Reverendos predicadores empeñados en difundir la palabra de Dios, como los históricos Samuel Kelsey, Utah Smith, Robert Ballinger o Pearly Brown, y el contemporáneo John Wilkins, con descripciones que los sitúan en su contexto.

Reverendos predicadores: transcripción de la locución

En este programa de Azul Profundo escucharemos a algunos Reverendos predicadores, como Samuel Kelsey, Utah Smith, Robert Ballinger, Pearly Brown y John Wilkins. No escucharemos al Reverendo Gary Davis porque merece un programa, o más, para él solo.

Reverendos predicadores

En la foto de principios de los años 30 grupo de feligresas acompañando con sus cantos y palmadas al reverendo que sostiene un Evangelio.

Cuando los colonos blancos empezaron a aceptar que aquellos negros esclavos secuestrados en África no eran monos sino personas, antes de preocuparse por su integridad humana se preocuparon por sus almas. Desde la colonización, la religión mayoritaria era la protestante, las iglesias más importantes eran la presbiteriana, la baptista y la metodista.

En estas iglesias los blancos cantaban himnos y salmos, era una práctica muy importante en sus reuniones de carácter religioso. Y enseñaron a los esclavos a cantar aquello, y los esclavos cantaban, claro que cantaban, les encantaba, pero lo hacían a su manera, y los esfuerzos por controlar aquello por parte de las autoridades eclesiásticas eran inútiles.

Con la abolición de la esclavitud y hasta bien entrado el siglo XX, en ese periodo, no cesaron de surgir nuevas sectas e iglesias muy populares en el colectivo afrodescendiente, alguna de ellas muy poco ortodoxas, en las que el repertorio de canciones tenía poco que ver con las tradicionales iglesias blancas de toda la vida.

Justo antes de entrar en el siglo XX las nuevas Iglesias Pentecostal y Preliminarista tuvieron una rápida expansión en los Estados del Sur, con una enorme aceptación entre la población negra, y en su práctica revolucionaron la música religiosa.

Entrando en el siglo XX, en estas iglesias, se cantaba con una energía y espontaneidad muy superior a las otras iglesias, incluso los instrumentos tenían presencia expresa. Tenían la puerta abierta el piano, el armonio, la pandereta, el contrabajo, la guitarra acústica… hasta aquí ninguna novedad, pero también podía haber algún saxo, tambor, violín, trombón…

En las iglesias se formaban auténticos saraos, se tocaban las palmas, se bailaba, se gritaba, era normal algún éxtasis entre el personal, y el Reverendo era quien controlaba la situación, pero animando más que templando las excitaciones.

Reverendo Samuel Kelsey

Samuel Kelsey

Reverendo Samuel Kelsey.

Al primero que vamos a escuchar es al Reverendo Samuel Kelsey. Es una grabación de 1947, pero tiene el carácter de las primeras grabaciones que se publicaban con extraordinaria aceptación entre el colectivo afroamericano en los años 20, en las que el Reverendo de turno soltaba tremendo sermón, y compraban el disco por el sermón, lo de si se cantaba o no era accesorio. Hubo algún sermón de esos que se hizo muy popular.

Es una grabación en 1947 de un sermón, se llama I’m a Soldier (Soy un soldado), el Reverendo Kelsey anima al personal a declararse buenos soldados al servicio de Dios. Está grabado en la iglesia, con la interacción de los asistentes al acto, y un piano y un trombón, que casi no se oyen, el grado de improvisación en las llamadas y respuestas es enorme, y salen riffs que eran tesoros para el R&B que se estaba formando en el exterior de las iglesias en esos momentos, y que todavía no tenía nombre. Esos «Amen» de las respuestas al Reverendo Kelsey que se escuchan en esta grabación, son la esencia de eso que se llamaría R&B dos o tres años más tarde.

Del Reverendo Samuel Kelsey hay una grabación muy curiosa que documenta la boda de la gran Sister Rosetta Tharpe con Russell Morrison el 3 de Julio de 1951, y el que oficia la boda es él, el Reverendo Samuel Kelsey, que se muestra como un patriarca benevolente, con buen sentido del humor que provoca la risa de los asistentes, confirmando ese carisma que le caracterizaba.

El Reverendo Samuel Kelsey murió muy mayor, ya obispo, con 95 años, y era muy popular por sus animados programas de radio que había estado emitiendo durante cuarenta años.

Escuchemos al Reverendo Samuel Kelsey sermoneando al personal con su sermón I’m A Soldier, grabado en 1947 en su iglesia en Washington DC, interactuando con su congregación, y podremos escuchar el subidón en el momento que pasa de sermón puro y duro, a canción.

– Audición de «I’m A Soldier» del Reverendo Samuel Kelsey

Reverendo Utah Smith

Utah Smith

El Reverendo Utah Smith con sus alas de angelito.

Cualquier instrumento era muy bienvenido en las reuniones de la iglesia… piano, órgano o guitarra eran obligados, y la guitarra en la iglesia se electrificó enseguida. Lo que escucharemos ahora va en este sentido, un ministro de la Iglesia de Dios en Cristo, como el anterior Reverendo Kelsey: o sea el Reverendo Utah Smith, que se sitúa con su Gibson, colgada del cuello, ante los fieles sentados en los bancos. La enchufa al amplificador… y… pa’lante.

Utah Smith nació en 1906, y vivía en un pueblo al norte de Louisiana, pero en cuanto pudo empezó a salir a la carretera y así se pasaría más de cuarenta años, atravesando el país de norte a sur y de costa a costa.

En la difusión del Evangelio, el Reverendo Utah Smith se reveló como un auténtico showman. Actuaba en teatros y tal, era un crack explicando chistes, era un verdadero profesional del espectáculo difundiendo el mensaje del Evangelio.

Sus fotografías aparecieron no sólo en las principales publicaciones afroamericanas, sino también en la revista Newsweek o el New York Times. Además se hizo famoso como curandero, se había construido su iglesia particular, en Nueva Orleans, y allí iba a verle gente de todas partes. Entre una cosa y otra tenía un buen montaje. Murió en Nueva Orleans en 1965, tenía 59 años, ya llevaba unos años con muy mala salud, era diabético, no se cuidaba nada y había perdido la vista. Parece que murió cayendo por las escaleras de su casa en un desfallecimiento.

Pues escucharemos el I Want Two Wings (Quiero dos alas), grabado por el incendiario Reverendo Utah Smith en 1947 para su propio sello que fundó en Nueva Orleans. I Want Two Wings, o Two Wings, como le puso en esta grabación en concreto, era su hit, con este gospel empezó su fama, de hecho fue su primera grabación.

La grabó otras veces para diferentes sellos, esta es la segunda vez que la grabó, la primera fue tres años antes, en 1944. Fue un pionero en eso de utilizar la guitarra eléctrica en la iglesia, y era súper original, fijaos si no en lo que hace en la introducción, fue un verdadero adelantado a su época, lo que ahora se llamaría un vanguardista, y además de los que crearon escuela. En esta grabación se estaba inventando un nuevo lenguaje que luego sería el lenguaje común a todos los guitarristas de rock.

Me cuesta imaginármelo cantando eso tan salvaje con esas dos inmensas alas blancas de ángel crecidito que se colocaba en sus actuaciones.

Vamos con el Reverendo Utah Smith y su Two Wings, grabado en 1947.

– Audición de Two Wings del Reverendo Utah Smith

Reverendo Robert Ballinger

La irrupción de instrumentos eléctricos en las iglesias provocó aún más el acercamiento de gospel y la música profana que se bailaba y cantaba fuera de la iglesia, ese blues rítmico que en esas fechas, al final de los años 40, se llamaría rhythm & blues.

Vaya como ejemplo lo que vamos a escuchar ahora. Es una grabación de estudio, pero eso se tocaba desde el escenario de una iglesia o un teatro con la participación bien activa de los feligreses, que aquí se nota a faltar. Es el Reverendo Robert Ballinger cantando el tradicional y mil veces versionado, This Train, un ejemplo del tren como alegoría del vehículo que te lleva por el buen camino. Hay versiones del This Train desde el folk hasta el punk, pasando por el reggae o el jazz.

Es una grabación de 1955 para Chess, el sello de Chicago, uno de los focos más decisivos para el surgimiento del Rock & Roll, y este This Train es un magnífico ejemplo para poder escuchar el puente entre el gospel, el R&B y el Rock & Roll.

Robert Ballinger nació en Cincinnati y se formó en la comunidad de la Iglesia de Dios en Cristo, la misma de los dos Reverendos anteriores, Kelsey y Smith. Allí perfeccionó su habilidad con el piano, y su voz de tenor. Murió en 1965, era muy joven, tenía 43 años. Grabó dos LPs y varios singles,

Vamos con This Train, grabación en Chicago en 1955, del Reverendo Robert Ballinger al piano y cantando bastante salvaje, más un contrabajo y una batería.

– Audición de «This Train» por Reverendo Robert Ballinger

Reverendo Pearly Brown

Pearly Brown

El Reverendo Pearly Brown cantando en la calle pidiendo limosna.

Antes de la II Guerra Mundial abundaban otro tipo de Reverendos: los que cantaban en las esquinas. No era raro que fueran ciegos, muchos aspiraban a fundar su propia iglesia, algunos estaban ahorrando para construirse su propio local… por supuesto ninguno había pasado por el seminario, y solo algunos estaban bajo la disciplina de alguna de las Iglesias existentes.

El circuito de un Reverendo era idéntico al de un songster: de un lugar para otro, unas monedas aquí y otras pocas allá, durmiendo donde se podía, cantando por los pueblos y ciudades, un ritmo de vida semiprofesional muy de bluesmen, pero sin meterse en tantos líos como ellos. Después de la guerra este tipo de Reverendo se fue profesionalizando, y los muy populares podían actuar en teatros y locales donde se pagaba ticket de entrada, como Utah Smith, del que acabamos de hablar, aunque pocos tuvieron el éxito del Reverendo Utah Smith.

O sea, se podría decir que había dos tipos de Reverendo, o dos maneras de hacer, una dentro de las iglesias, y otra fuera. Una se dirigía a los miembros de la congregación, para reforzar la fe, y la otra al mundo exterior, para ir avisando a los pecadores de que mejor hagan caso y tomen el camino correcto para llegar a la Tierra Prometida.

Cada vez fue mayor la presión municipal con vendedores ambulantes, mendigos y músicos callejeros. Como resultado, a principios de los 60, los cantantes callejeros prácticamente habían desaparecido de las esquinas, y con ellos se habían perdido montones de canciones seculares. Pero a los cantantes religiosos se les permitió continuar en la calle ganándose su misérrimo sustento. Las autoridades eran tolerantes con ellos por la naturaleza de sus canciones, y no acostumbraban a sufrir la aplicación estricta de la ley. Escucharemos a un Reverendo de estos, el Reverendo Pearly Brown.

Pearly Brown nació en un pueblecito del Estado de Georgia, en 1915, era ciego de nacimiento, valía para estudiar y estudió en una escuela para ciegos y después de hacer los ocho grados en seis años, salió al mundo a evangelizar. Los fines de semana se iba en autobús a Macon, una ciudad grande de Georgia, y allí tocaba en las calles, con un letrero colgado al cuello de «Soy ciego. Predicador. Por favor, ayúdeme. Gracias. Rev. Pearly Brown». Allí estaba tres días, y volvía a tomar el autobús de vuelta a su pueblo el resto de semana.

Así empezó en los 40 y continuó con este plan en los 50. En los 60 Pearly Brown se hizo conocido por acompañar a Martin Luther King en las marchas por los derechos civiles. Tocó en la radio, en Universidades, en el Festival de Folk de Newport… pero no dejó de tocar en las calles de Macon hasta unos años antes de morir en 1986, con 71 años de edad. Grabó dos discos, el primero en 1961, y el segundo en 1975.

Escucharemos Nobody’s Fault But Mine, algo así como «Nadie tiene la culpa salvo yo», de su primer disco «You’re Gonna Need That Pure Religion», (Necesitas esta religión pura), grabado en 1961, cuando Pearly Brown tenía 56 años. Son evidentes los ecos arcaizantes de los enormes Blind Lemon Jefferson y Blind Willie Johnson, por cierto, los dos ciegos, como él.

Vamos con el Nobody’s Fault But Mine, grabado en 1961, por el Reverendo Pearly Brown.

– Audición de «Nobody’s Fault But Mine» por el Reverendo Pearly Brown

Reverendo John Wilkins

Robert Wilkins

El Reverendo Robert Wilkins cantando en un contexto más profesionalizado que el del Reverendo Pearly Brown.

Ahora, para acabar escucharemos a un Reverendo actual, el Reverendo John Wilkins, hijo del bluesman Robert Wilkins, con su centro de operaciones en Como, un pueblo en el borde de la región del Delta del Mississippi. Lo que escucharemos es el You Got To Move, que seguramente ya conocemos todos… una versión potentilla la del Reverendo. El disco lo grabó el sello Fat Possum y lo publicó en 2011, o sea es un Reverendo que está plenamente en activo.

Escuchemos el You Got To Move, grabado por el Reverendo John Wilkins en 2011, para el sello Fat Possum.

– Audición de un fragmento de «You Got To Move» por el Reverendo John Wilkins

Hemos escuchado incompleto, porque el tiempo se nos ha echado encima, el You Got To Move, grabado por el Reverendo John Wilkins en 2011, para el sello Fat Possum. Y con esto acaba este Azul Profundo. Hemos escuchado a los Reverendos predicadores Samuel Kelsey, Utah Smith, Robert Ballinger, Pearly Brown y John Wilkins.

Hasta el próximo programa. Salud, compays.

© Carles “Tocho” Gardeta, 2016

 

Origen de las grabaciones escuchadas en este programa

 
Reverendos predicadores

 
I’m A Soldier del disco de Reverend Samuel Kelsey “Rev. Kelsey and His Congregation 1947-1951” © Document Records, 1996.
Two Wings del disco de Rev. Utah Smith & Rev. Lonnie Farris “Slide Guitar Gospel 1944-1964” © Document Records, 1995.
This Train del disco de varios artistas “1950’s Gospel Classics” © Document Records, 1996.
Nobody’s Fault But Mine del disco de Reverend Pearly Brown “You’re Gonna Need That Pure Religion” © Arhoolie Records, 2002.
You Got To Move del disco de Reverend John Wilkins “You Can’t Hurry God” © Fat Possum, 2011.

 
Toma grabada en una reunión de bluesmen participantes en el Festival de Newport de 1966. Canta el Reverendo Pearly Brown y su mujer, a la derecha Howlin Wolf, y Bukka White tapado detrás de la mujer.

 

Autor: Carles "Tocho" Gardeta

Nacido en Barcelona de toda la vida, varón de 1,78 mt de altura y de complexión normal. Especialista en proyectos sin futuro y en producciones totalmente improductivas. Entre sus numerosas habilidades se cuentan las de montar en bicicleta, comer con cubiertos o hacer click con el mouse. Perdidamente enamorado de la música cultiva el vicio de escribir sobre ella, a pesar de entrar en conflicto con su admirado Frank Zappa respecto a lo que este dijo sobre lo de escribir sobre música, que es tan absurdo como bailar sobre arquitectura.

2 Comentarios
  • notinctemps@yahoo.es'
    Pere 14:30h, 18 enero Responder

    Bon dia, i bon any, Reverendu Tocho!!
    Sóc en Pere i acabo de descobrir la vostra magnífica plana i els teus estimulants programes sobre els Reverendus Bluserus…Felicitar-vos per la vostra iniciativa i el vostre humor.
    I espero, amb candeletes bluseres, més programes i més articles.
    Un goig de plana! Moltes gràcies a tots!!!!

    • Carles "Tocho" Gardeta 21:10h, 18 enero Responder

      Hola, Pere, moltíssimes gràcies per les teves paraules. És un plaer saber que li agrada a algú i que a més sap escriure en un teclat. Tinc fets alguns programes més al calaix, a veure si em poso les piles i els publico, el teu missatge m’anima a fer-ho. Merci de nou.

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